Columnistas

Al oído de monseñor Tobón Restrepo.
Autor: Lázaro Tobón Vallejo
8 de Junio de 2016


Respetado Arzobispo de la Diócesis de Medellín, Ricardo Tobón Restrepo, con todo el respeto que su Eminencia se merece y no soy quién para juzgar a los prelados qué están bajo su arzobispado, me atrevo a escribirle esta carta abierta

Respetado Arzobispo de la Diócesis de Medellín, Ricardo Tobón Restrepo, con todo el respeto que su Eminencia se merece y no soy quién para juzgar a los prelados qué están bajo su arzobispado, me atrevo a escribirle esta carta abierta sobre una situación en particular acaecida en la Santa Misa del pasado domingo, a las 11 de la mañana, en la Iglesia de Santa María de los Ángeles en el barrio El Poblado, de la ciudad.


Una vez finalizados los oficios religiosos, uno de los sacerdotes que concelebraron la Santa Misa, desde el púlpito sacó hoja invitando a firmarla a favor de la resistencia civil presentada al país por el senador Álvaro Uribe Vélez y por el Centro Democrático, situación que me indignó y me impulsó para escribirle.


  Recolectar firmas en pro o en contra de las negociaciones no es el problema, si estuviésemos en unas circunstancias políticas muy diferentes y no en un entorno completamente polarizado, que podríamos decir, Colombia está sentado sobre un polvorín con una mecha lenta que va segundo a segundo hacia la detonación, puesto que no hemos sido capaces como sociedad de construir un escenario de diálogo convergente. Tal polarización, no es nueva. Solo basta con recordar la formación turbulenta del Estado colombiano en el S. XIX, siete guerras civiles del orden nacional, y otro tanto de revueltas regionales, hicieron que la democracia colombiana se edificara teniendo como soporte el armamentismo tanto de los liberales como de los conservadores.


El siglo XX, no fue ajeno a esa dinámica, y pasando el siglo por su meridiano, revienta en el país una de las más cruentas luchas partidistas, la época de la Violencia, que aún hoy en muchos hogares se recuerdan esos años aciagos y como de lado y lado, según la tendencia política se le acusa a los rojos o a los azules de arrasar hasta con “el nido de la perra”.


Excelentísimo Arzobispo Tobón Restrepo, el hoy del país no está muy lejano de esa tensión partidista, hay más actores que en aquel entonces, y aunque algunos de los prelados de la época de la Violencia, acusaban a los liberales de ser “demoníacos”, atizando desde el púlpito el fuego del odio. Con base en ese antecedente histórico considero que utilizar el escenario natural de la Paz, del Amor, del Perdón, de la Reconciliación, como son los Templos consagrados a difundir la Palabra Sagrada de Jesucristo, no deben ser sitios para expresiones políticas, ni a favor ni en contra de ninguna ideología, movimiento o partido político. 


  La misión sacerdotal es procurar que a través de la interpretación del Mensaje Divino, las ovejas pérdidas regresen al redil (al margen, recomiendo que se vean el documental en Netflix “La tierra de María”) y no con acciones “prepolíticas” se les espante como las utilizadas en para recoger las firmas en mención. 


Con todo el respeto Arzobispo Tobón Restrepo, póngale el ojito a los pastores que deben cuidar el rebaño, para que no se les vayan las ovejas para otras casas religiosas. Gracias a Dios, mi Fe está por encima, si me hubiesen cogido en la época de distanciamiento con la Iglesia, sería el primer candidato para abandonarla.