Columnistas

¿Casarse, no casarse, descasarse?
Autor: Mariluz Uribe
7 de Junio de 2016


Por qué tantos padres se oponen al matrimonio de los hijos? Pues porque si escasamente saben cómo son sus propios hijos, qué van saber cómo son los hijos de los demás…

Por qué tantos padres se oponen al matrimonio de los hijos? Pues porque si escasamente saben cómo son sus propios hijos, qué van saber cómo son los hijos de los demás…


Aquí van algunos ejemplos de cómo han sido los matrimonios desde principios de la historia. 


En Egipto se casaban entre hermanos, sabemos que Cleopatra encerró a su marido-hermano para irse con los invasores romanos, Julio Cesar y luego Marco Antonio. 


En Grecia hubo la leyenda de que inicialmente todos los seres estaban conformados por un hombre y una mujer, con la evolución se escindieron y  luego nos hemos pasado media vida buscando la MEDIA NARANJA.   


En los Países Bajos se usaba que el novio viviera un tiempo en casa de los padres de la novia y la novia en casa de los del novio. Que cada uno supiera en qué se iba a meter. Algunos se arrepentirían, pues “nada es como parece”.  Aplicable a la Colombia de hoy.


Los puritanos que llegaron a la costa atlántica de EE UU no dejaban casar unos novios sino después de que éstos hubieran pasado una noche en la cama, separados por ataduras, para que no se pudieran tocar y no confundieran lo físico con lo psíquico. La atracción con el verdadero a-m-o-r. 


Se dice que el amor romántico comenzó  hacia el siglo XII en la época de las Cruzadas, los caballeros se iban en Caballerías a recuperar la Tierra Santa, y santamente dejaban a sus esposas con candado en cierta parte. (Lo que impulsó mucho el trabajo de cerrajería y latonería.)


Los que no tenían caballo, ni por lo tanto el título de caballeros, se quedaban en las poblaciones cerca de los castillos, y se enamoraban de las “inalcanzables” damas que permanecían asomadas a la ventana, pues que más iban a hacer si no era mirar a los lejos a ver si volvían sus esposos esposantes.  


Los pueblerinos se convirtieron en trovadores. Adoraban a aquellas mujeres y las consideraban superiores a los hombres. Inventaron instrumentos musicales y letras seductoras, todo eso fue el Amor Cortés. Ah, y seguro también los hubo trepadores. Sur de Francia. Languedoc.


En muchos tiempos se consideró normal tener varias mujeres, recuerden por ejemplo las cortesanas de los reyes de Francia, como la Maintenon, la Pompadour, Lafayette… ¡El único rey fiel fue Luis XVI y lo decapitaron!


Podemos verlo desde el Antiguo Testamento o narración poética de la historia del pueblo judío, que estuvo prohibida durante siglos hasta que Pablo VI en 1966  canceló “El Índice de los libros prohibidos”. 


Si dizque Adán además de su Eva que le había costado una costilla, tenía a Lilith. Abraham una primera y luego  su media hermana Sara y la esclava Agar. El rey  David, siete esposas incluida Betsabé mujer ajena, madre de Salomón. Y éste tuvo como 700, ¡por eso era tan sabio! 


Pues desde antes de Cristo existe la profesión más antigua del Universo, la prostitución. Como no nos daban trabajo… 


Leo el libro de Ernesto Bustamante: El sistema nervioso. Edit. U. de A. 2007. Aprendo que el sistemita (muy) nervioso  de los hombres tiene más conexiones sexuales que el de las mujeres, claro, por eso es que a nosotras nos tienen que rogar,  pretender, cortejar y hasta pedir en matrimonio…


*Psicóloga y Filóloga UdeA