Columnistas


Los billones con cero impuestos
Autor: Rafael Bravo
3 de Junio de 2016


Los Papeles de Panamá revelan lo que todo el mundo sabía: no nos gusta pagar impuestos y queremos pasar de agache con las autoridades tributarias.

Los Papeles de Panamá revelan lo que todo el mundo sabía: no nos gusta pagar impuestos y queremos pasar de agache con las autoridades tributarias. Pero hay un hecho de mayor magnitud en el universo corporativo que se repite con frecuencia sin que haya quien le ponga el cascabel al gato. Las grandes multinacionales norteamericanas tienen en sus arcas algo más de 2 billones de dólares en el extranjero sin ser gravadas como utilidades o ganancias ocasionales. Para que se entienda lo que ello representa, no es sino comparar esa cifra con el producto bruto de los Estados Unidos que fue de 14 billones en el 2015.


Según Moody’s, Apple, Microsoft, Google y las productoras de software Cisco y Oracle en conjunto disponen de cerca de 500.000 millones de dólares por fuera de los Estados Unidos. La excusa para no repatriar esos dineros es que la tasa impositiva sería hasta del 40 por ciento y están a la espera de un cambio en la legislación tributaria que lleva meses en la carpeta del Congreso. A la pregunta de un periodista para el programa 60 Minutos por los motivos para no traer los cerca de 200.000 millones que tiene atesorados en paraísos fiscales, Tim Cook presidente de Apple rechazo las críticas y acusaciones del sector político afirmando que esas tasas no le parecían razonables. Vaya cinismo.


Por otro lado, una de cada cinco multinacionales terminó pagando cero en impuestos corporativos en el 2012. Mediante variados métodos y con la asesoría de un ejército de expertos en tributación, acuden a deducciones por perdidas de periodos anteriores, depreciación acelerada de activos y dejando de declarar los ingresos recibidos en el extranjero. Un complejo tramado de evasión y elusión tributaria. Motivos suficientes según el candidato Bernie Sanders para una reforma cerrando los agujeros y gabelas impositivas y obligando a las compañías a invertir esos dineros en los Estados Unidos.


También se ha puesto de moda la práctica conocida como ‘’inversión’’ que consiste en registrar la dirección o sede de una matriz en algún paraíso fiscal con el fin de pagar menos impuestos. El requisito es que el socio extranjero sea dueño al menos de la quinta parte de las acciones. Los efectos fiscales son significativos teniendo en cuenta que la base tributaria disminuye por el menor número de contribuyentes adicional a lo que aportan con sus impuestos. 


La administración Obama a través del Departamento del Tesoro recientemente introdujo una serie de medidas tendientes a perseguir y atacar la evasión tributaria entre las transnacionales que buscan fusionarse con sus similares extranjeras, como una forma de disminuir sus obligaciones con el fisco norteamericano. El Congreso es quien debe decidir cómo hacer para repatriar esos dineros para recomponer la infraestructura urgida de una renovación inaplazable.