Columnistas

Palabras gringas que no parecen gringas
Autor: Juan David Villa
27 de Mayo de 2016


El español no es un idioma casto y puro. Es una mezcla maravillosa de cultura: tiene algo del viejo griego y del viejo latín, algo tiene también del árabe (como 3000 palabras), tiene del francés, del italiano, del persa, del chino y, obviamente, del inglés (y de otros).

El español no es un idioma casto y puro. Es una mezcla maravillosa de cultura: tiene algo del viejo griego y del viejo latín, algo tiene también del árabe (como 3000 palabras), tiene del francés, del italiano, del persa, del chino y, obviamente, del inglés (y de otros). No hay que pegarse del techo cuando alguno usa un anglicismo, esto es, una palabra gringa. Y no digo “gringa” despectivamente, para nada. 


1. Récord: record es familiar de nuestra “recordar”, que significa “volver a pasar por el corazón”. ¿Dónde tiene “corazón” recordar?: en cor, y re indica repetir. Además, record es también un verbo en inglés que significa “dejar algo por escrito para consultarlo después”. No olviden que en español se tilda y que su plural es “récords”, mantiene la tilde, ojo.


2. Vagón: viene de la palabra wagon, que es inglesa, y de la alemana waggen (coche). Vago se parece a vagón, pero viene de vacuus, palabra latina para decir desocupado. Y también se parece a vagar, que viene de vagari, algo así como andar sin rumbo, sin destino. 


3. Revólver: en inglés se escribe revolver. Revolve significa revolver, es decir, “mover en círculo sobre un eje central”, que es precisamente lo que hace el tambor de los revólveres. 


4. Sánduche: no está en el Diccionario de la lengua española, el que llamamos “de la RAE o la RAE”. Pero está en otros, por ejemplo, en uno que se llama Diccionario de americanismos (que pueden consultar en asale.org). En el que llamamos “de la RAE” aparece sándwich. John Montagu era un tipo muy importante. Era inglés y nació en 1718. Hombre estudiado (ciencia y literatura), tenía fama de buen político, de hábil político. Yo no sé si se inventó el sánduche, pero los relatos así lo afirman. Montagu fue el cuarto conde de Sandwich, una ciudad inglesa. El cuento es este: al ilustre John, con todo y sus títulos y su familia importante, le encantaba el juego, las cartas. Tanto era así que para no tener que interrumpir el juego, se hacía traer dos panes con carne en la mitad, lo que podía comer rápido y sin dejar las cartas. 


Curiosidades del idioma (y del circo nacional)


Retención y secuestro: “… y liberarla si es que está retenida contra su voluntad”. 


El anterior es un tuit (no un “twitter”) del presidente Juan Manuel Santos. En Colombia son habituales las peleas “políticas” por palabras. Según el Diccionario, retener es impedir que algo salga, que algo se mueva. Secuestrar es “retener indebidamente” para pedir algo a cambio, y viene de la latina sequestrare (“alejar” o “poner en depósito”).


 Al presidente le arde la lengua para decir secuestro: retención suena menos brusco. Pero eso se llama secuestro, como cuando una patrulla de soldados hace una “batida”, es decir, monta muchachos pobres en un camión para reclutarlos ilegalmente. Y una aclaración: todo secuestrado o retenido está en contra de su voluntad. No hay retenciones “con” la voluntad del retenido. Sería como el “autosuicidio” del presidente Maduro.