Economía

Conflict in Coltejer is awaiting for justice
Conflicto en Coltejer, a la espera de la justicia
Autor: Monica Andrea Saavedra Crespo
22 de Mayo de 2016


La sala Laboral del Tribunal Superior de Medellín será la encargada de dirimir el litigio entre Coltejer y un grupo de extrabajadores que se remonta al 2008.

1

Foto: Cortesía 

Extrabajadores de Coltejer durante la rueda de prensa que citaron ayer en el Teatro Lido para explicar el estado en que se encuentra su litigio laboral.

En segunda instancia la justicia laboral debe decidir el conflicto judicial que se registra desde el 2008 en Coltejer por la demanda contra esta empresa de un grupo de extrabajadores. 


Varios abogados representantes de cerca de 900 exempleados de Coltejer demandaron a esta empresa antioqueña, por considerar fraudulento y violatorio de los derechos humanos laborales, a causa de la presión de los directivos en el proceso de finalización de sus contratos en el 2008, los cuales consideran que padecen de nulidades. 


Aproximadamente fueron 970 personas que suscribieron el acta de terminación de los contratos, de las cuales 520 hacen parte de la demanda y alrededor de 60 trabajadores no firmaron, con quienes llegaron a unos acuerdos preferenciales y además, reciben un salario mensual sin laborar en la empresa.


Coltejer es una empresa insignia que tiene más de 100 años dentro del ámbito territorial de Antioquia, que se internacionalizó en el área textil y ha tenido gran importancia en el departamento y en el país y donde tradicionalmente sus trabajadores se pensionaban y jubilaban.


Según Cristian Darío Acevedo Cadavid, abogado principal de los demandantes, la mayoría de los trabajadores de la demanda empezaron como barrenderos en Coltejer, entraban incluso sin ser bachilleres y sin estudios académicos de ninguna clase. La compañía les enseñaba tejeduría, fábrica de hilos y al estar en la planta de personal les permitían aprender, hasta que alcanzaban un gran arraigo por su empleo.


En ese sentido, esos servidores tenían la intensión de mantenerse en la empresa ya que llevaban desde quince hasta 40 años aproximadamente, pues trabajando allí se sabían toda la historia de Coltejer al ser casi su única empresa en formación laboral. 


Históricamente, de acuerdo con el abogado Acevedo Cadavid, “a mediados de la década de los años 90, la empresa empezó a tener dificultades económicas, las cuales se reflejaron en el costo del operador textil ya que manifestaban que eran inviables. En el año 2000 la empresa entró en Ley 550, aprobada en 1999, que es un régimen de reestructuración empresarial. Para ello, la empresa argumentó dificultades económicas por la apertura del mercado, la reevaluación del peso, el contrabando, etc”. Sin embargo, “la empresa nunca enteró a los trabajadores de las malas administraciones”, sostuvo el apoderado. 


Asimismo, esto trajo consigo que la empresa tuviera que empezar a gestionar la forma de disminuir los costos y “se vio en la obligación de atacar y de perseguir a los trabajadores, minimizando la fuerza de la organización sindical, y de paso a los trabajadores para finalmente llegar a un acuerdo” agregó Acevedo Cadavid.


De acuerdo con Óscar Darío Ramírez Villa, ex operario tejedor en el área de telares de Coltejer de Itagüí, “para mí la empresa fue un infierno por la presión y por la manera tan sistemática como nos atacaron a todos con diferentes artimañas, con el ánimo de que cayéramos en la trampa y firmáramos para la tan cacareada reestructuración de la empresa, porque el firmar era salvarla”.


A mediados del 2008, Coltejer se suscribió en un acuerdo de salvamento, por medio del cual el Grupo Kaltex de México adquirió la mayoría de sus acciones.  Debido a eso las condiciones laborales cambiaron. Ramírez Villa comentó que los contratos tenían unas condiciones complicadas y agregó que “terminé en el 2008 en el área de telares manejando ocho máquinas, en ese entonces tenía incentivos, un ayudante y en el turno de la noche podía ir tres veces a la cafetería. En el nuevo contrato para los que continuaron en ese proceso los pasaron de ocho máquinas a 16, sin ayudante, sin incentivo y sin autorización para ir a la cafetería, esa es la llamada reestructuración”.


Héctor Iván Castro Ramírez, exjefe en el área de preparación de la planta de acabados de Coltejer de Itagüí dijo que “luego en 2008 a nosotros y a los jefes de producción nos ordenaron parar la producción y nos mandaron para la portería de polímeros. Y como éramos trabajadores de confianza nos notificaron la liquidación por medio de la tabla convencional, pero esa situación no ocurrió”.


Por su parte, Antonio Jesús Betancur Betancur, ex operario revisor textil en el área de tela cruda de Coltejer, manifestó que tuvo que firmar su renuncia debido a la presión psicológica al no permitirle un horario más flexible en el momento de estar finalizando su carrera en la universidad. 


Debido a las presiones, los trabajadores firmaron un acuerdo el 8 de julio de 2008 para la suscripción del acta de terminación de sus contratos de trabajo. Acevedo Cadavid argumentó que eran fieles a la creencia de continuar con sus puestos de trabajo, aunque nunca fueron llamados y a los que sí llamaron les disminuyeron ostensiblemente la asignación laboral por la cual iban a volver a ser contratados, afectando su salario. Después de perder su empleo, los exempleados de Coltejer se vieron perjudicados en su calidad de vida, de salud y en el bienestar de sus familias, ya que algunos ya no tenían la posibilidad de acceder a un empleo formal y se dedicaron a la informalidad por su avanzada edad y por la falta de cualificación académica y laboral.



Situación de la demanda

La demanda radicada en 2013 de los 520 extrabajadores de Coltejer fue atendida en primera instancia por el Juzgado Primero Laboral del Circuito de Itagüí, absolviendo a Coltejer de las pretensiones de los demandantes. 


En este momento el pleito se encuentra en segunda instancia en el Tribunal Superior de Medellín sala Laboral en cabeza de la magistrada ponente Clara Inés López Dávila, quien será la encargada de emitir la decisión final de esta demanda.


El abogado defensor Cristian Darío Acevedo Cadavid sostuvo que “la perspectiva es incluso llegar ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en caso tal que el Tribunal Superior de Medellín o la Corte Suprema de Justicia no accedan a las pretensiones de la demanda”.  


EL MUNDO también trató de comunicarse con el abogado externo de Coltejer, Humberto Jairo Jaramillo Vallejo para conocer su punto de vista desde la óptica empresarial, pero no obtuvo respuesta.





Comentarios
1
william-davila
2016/07/01 11:15:38 am
a los trabajadores de coltejer quiero comentarles que no se desanimen, a mi favor fallaron demanda que instaure contra fabricto-tejicondor y en tutela la esta revisando la corte suprema sala laboral desde septiembre del 2009 y esta es la hora que ni fu ni fa, espero que a ustedes les vaya mejor y no pierdan 35 años como yo, buscando justicia.