Columnistas

Ja. . . Ja. . . Ja. . . Ja. . .
Autor: Rodrigo Pareja
17 de Mayo de 2016


Esta corta pero diciente interjecci髇 que seg鷑 el diccionario sirve para indicar la risa, la burla o la incredulidad, podr韆 escribirse de manera repetida hasta completar los tres mil y pico de caracteres que caben en la columna.

Esta corta pero diciente interjección que según el diccionario sirve para indicar la risa, la burla o la incredulidad, podría escribirse de manera repetida hasta completar los tres mil y pico de caracteres que caben en la columna.


Pero no se trata de tomar como imbéciles a los lectores, tanto como los cree el autor que da origen al comentario, y por eso es necesario explicar, al igual que en la primera lección de periodismo, quien, cómo, cuándo, dónde y por qué se dio la pauta para escribir lo que sigue.


Quién, Horacio Serpa; cómo, mediante una declaración; cuándo, el martes 10 de febrero; dónde, en el noticiero CM& y por qué, por un oportunismo rancio y trasnochado que solo busca obtener más burocracia y más contratos de la generosa ubre estatal.


Si la abstención en Colombia supera casi siempre el 60% del censo electoral, es decir los que no creen en nada ni en nadie en materia política, el personaje descrito va a ayudar bastante a que los millones de abstencionistas aumenten en número y tengan por lo menos, cuando los inviten de nuevo a votar, una carcajada como la que sugiere el título.


A estas alturas y con toda razón los lectores de Entretelones estarán preguntándose: ¿Y qué fue lo que dijo Horacio Serpa tan grave para ser objeto de la risa, la burla y la incredulidad, no solo hoy sino mañana y en un futuro más cercano o lejano?


Preguntado por Yamid Amat sobre lo que habían conversado los dirigentes del burocratizado liberalismo ese martes 10 de febrero con el presidente Juan Manuel Santos, soltó, entre otras perlas, las que siguen.


Palabras más palabras menos, que habían intercedido ante el primer mandatario para buscar el restablecimiento de las horas nocturnas que el gobierno de Álvaro Uribe, al estilo del más avezado fletero, les arrebató a los colombianos. 


Y pásmense ustedes lectores: dizque también intercedió el partido Liberal para rebajar el aporte que hacen los pensionados al rubro de la salud, del actual e injusto 12% al 4%, tal como lo han venido reclamando desde que la atrabiliaria norma quedó consagrada en la Ley 100, en lo que constituye una de los más grandes abusos con quienes ya hicieron su aporte vital al desarrollo y la economía del país.


Si lo anterior no es una tomadura de pelo, un creer a los colombianos caídos del zarzo o una disimulada manera de burlarse de ellos, habrá que acudir a alguien más letrado y con una inteligencia superior, para que explique qué quiso decir Horacio Serpa con su insólita declaración, merecedora ella sí de una sonora y prolongada carcajada… ja… ja… ja…ja…


Si el partido Liberal con Uribe no tenía nada que buscar, es bueno preguntarle a Serpa qué ha hecho en estos seis años de santismo para hacer realidad lo que ahora con tanto desparpajo dice que le pidieron al presidente.


En vísperas del congreso de su colectividad y de unas elecciones, el desgastado dirigente apeló a la misma promesa mentirosa de Santos en su campaña reeleccionista, rebajar a los pensionados el aporte a la salud del 12 al 4%, algo que no pudo cumplir porque en materia de plata el que manda es el alcabalero ministro de hacienda, Mauricio Cárdenas.


¿De dónde, pues, sin presidente y ministro propios, sacarán Serpa y su partido aliento y respaldo para lograr semejante objetivo? Otra vez… ja… ja…ja…


Lo que sí omitió Horacio Serpa, quizá por vergüenza ante los televidentes, fue mencionar la mendicidad de la cual hicieron gala ante el Jefe del Estado, con tal de no desprenderse como falsamente lo pregonó, de la ya exigua teta estatal.