Columnistas

La píldora y la equidad de género
11 de Mayo de 2016


Un miércoles como hoy, 11 de mayo, pero de 1960, salió al mercado estadounidense la píldora. Esta pastilla anticonceptiva revolucionó al mundo, empoderando a la mujer sobre su decisión de procrear o tener sexo recreativo.

Danny García Callejas


Profesor, Departamento de Economía


Universidad de Antioquia


danny.garcia@udea.edu.co


Un miércoles como hoy, 11 de mayo, pero de 1960, salió al mercado estadounidense la píldora. Esta pastilla anticonceptiva revolucionó al mundo, empoderando a la mujer sobre su decisión de procrear o tener sexo recreativo. La ruptura con el pasado resultó evidente. La mujer logró una autonomía que permitió equiparar el juego de la búsqueda de pareja y creó un mecanismo que le permitió tener mayor control sobre su vida.


La vida en pareja y los compromisos de largo plazo se convirtieron en asuntos mucho más serios pues con la píldora las relaciones sexuales quedaron desvinculadas del matrimonio y la procreación. Las exigencias y la selección de pareja se volvieron más complejas, pero con la oportunidad de mayor disfrute, antes de tomar cualquier decisión. Tanto así, que la educación, el empleo y el desarrollo profesional se volvieron factibles para más mujeres y por más tiempo.


Así, las mujeres hoy estudian más que los hombres y obtienen mayores niveles de cualificación. Según datos del Banco Mundial, en Colombia, de cada cien mujeres jóvenes —entre los 15 y 24 años de edad— solo una está pendiente de aprender a leer y a escribir. En contraste, de cada cien hombres jóvenes, dos aún carecen del entrenamiento necesario para leer y escribir, a pesar de que los hombres son minoría en el país.


En la educación terciaria el fenómeno es similar. Al comparar el número de estudiantes por sexo, las mujeres superan en más de cien mil a los hombres, en una estructura que tiene casi 2,4 millones de alumnos matriculados, según datos del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior. Además, es el grupo poblacional con mayor demanda y crecimiento de matrículas por carreras universitarias.


Sin embargo, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, una de cada cinco madres es adolescente, siendo el embarazo durante la juventud un reto para la superación de la pobreza y la continuidad de sus estudios de secundaria e ingreso a la universidad. Luego el país debe afianzar una política de equidad de género que le continúe dando acceso a la mujer a la píldora anticonceptiva, a mejores oportunidades de vida y de desarrollo profesional.


Es imperativo que la sociedad elimine las barreras de discriminación e injusticia que aún persisten y los prejuicios machistas contra las mujeres que optan por luchar por sus vidas y su bienestar. La mejor forma de lograrlo es ampliando las libertades y oportunidades para las damas. La píldora anticonceptiva ha sido un medio para aumentar las opciones y autonomía de ellas, ahora le corresponde al país brindar acceso para la libertad y el desarrollo humano.