Columnistas

Temas calientes
Autor: Pedro Juan Gonz醠ez Carvajal
10 de Mayo de 2016


En d韆s recientes hemos sido testigos del desenvolvimiento de varios acontecimientos que aun cuando hacen parte de la din醡ica normal entre los humanos, no dejan de llamar la atenci髇 por el punto al cual han llegado y sus posibles implicaciones.

En días recientes hemos sido testigos del desenvolvimiento de varios acontecimientos que aun cuando hacen parte de la dinámica normal entre los humanos, no dejan de llamar la atención por el punto al cual han llegado y sus posibles implicaciones en el corto y el mediano plazo.  


El hecho de que el Congreso del Brasil haya decidido enjuiciar políticamente a la Presidenta de este país por problemas de su gobierno y de su partido en temas de corrupción, debe tener pensando a más de uno, ya que por ahora han pasado agazapados ante la impunidad o la fragilidad de los sistemas de justicia de bolsillo que se han establecido en muchos países. Es sano que este tipo de cosas suceda y que quien lo hace, lo pague.


En buena hora la ONU ha servido de escenario para que se ventile abiertamente la discusión sobre el tema de las drogas a nivel planetario, discusión que hace ver que existe ya cansancio y frustración con los resultados obtenidos hasta la fecha, sobre todo por parte de aquellos países productores directamente implicados, sin que hasta la fecha el gran país consumidor asuma como propio, el alto grado de responsabilidad que le compete en este asunto. 


El problema de los inmigrantes en Europa, ya pasó de castaño a oscuro. Las soluciones y las voluntades necesarias para buscarlas e implementarlas no se vislumbran, mientras los derechos y las dignidades de los directamente afectados son pisoteadas. Gran compromiso para los países ricos del norte, el reto de responder por decisiones que han apoyado anteriormente ya sea por acción, o por omisión y que han generado esta catástrofe.


Se ha dejado crecer el problema de Corea del Norte y no se ven salidas claras ni mucho menos pacíficas. En este sentido la debilidad de la Otan ante la falta de liderazgo norteamericano en este tema y la posición acomodada de China, han permitido el enroque de un modelo político respaldado por la posesión de armas atómicas y tecnologías balísticas de largo alcance.


El escándalo de los Papers de Panamá pone al descubierto la múltiple moral de los países ricos en cuanto al tema del manejo de dinero se refiere. Parece que Suiza y Estados Unidos están por encima del bien y el mal en este tema.


Varios de los líderes religiosos del planeta hacen continuos llamados a la razón para que los gobiernos de los países que tienen las capacidades reales de tomar decisiones, las tomen, en pos de mejorar los delicados temas relacionados con la libertad, la equidad y la pobreza. Meritorios pero inútiles esfuerzos, ya que parece ser que sus audiencias les respetan, pero no les hacen caso.


Bajo la sombra del cambio climático, fenómenos de deterioro en la calidad del agua y del aire, inviernos intensos, veranos fuertes y efectos colaterales, nos hacen ver que esta batalla la vamos perdiendo todos por la falta de compromiso de las potencias económicas y por supuesto, de todos los habitantes consumidores de cosas en el planeta.


Paralelamente en Colombia se habla de La Habana, de la corrupción, del Fiscal, del Procurador, del narcotráfico, del verano, del invierno, de las autopistas de la prosperidad, de la reforma tributaria, de la minería, de los desfalcos, de la crisis de la salud, de la mala educación, del pleito con Nicaragua, de la mermelada, de los autoexiliados, de Uribe, de Santos, de Santos, de Uribe. ¡Qué cansancio!