Economía

Coffee growers discover new ways to export more
Cafeteros descubren nuevas maneras de exportar más
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
9 de Mayo de 2016


La exportación de pequeñas cantidades de café es un espacio para el relevo generacional de los productores cafeteros, señaló un federativo representante de Antioquia.


Foto: Archivo El Mundo 

El grano de café en Colombia debe cumplir unos estándares para su exportación.

Dicen que la necesidad es la madre de los inventos. Y esa necesidad representada en el sector cafetero por una pérdida de 1,2 millones de sacos, producto de las consecuencias del fenómeno de El Niño, fue lo que al parecer motivó a buscar nuevas formas de exportar más grano. Las más recientes en ese sentido son permitir exportaciones en pequeñas cantidades y bajar las exigencias del tamaño de grano. 


La última medida, anunciada la semana pasada, fue tomada por el Comité Nacional de Cafeteros, y consistió en permitir exportar café tipo Excelso con una tolerancia de hasta 5% de almendras sanas bajo la malla 14/64 (tamaño en pulgadas) y retenidas por la malla 12/64.


Indica el boletín oficial de la Federación que “desde siempre, las normas de la Green Coffee Association of New York City, ente rector de la compra y venta de café verde arábigo en el mundo, han denominado como café Excelso colombiano a aquel grano cuya malla fuera 14/64 con un nivel de tolerancia del 5%”. Sin embargo, Colombia internamente se autoimponía un nivel de aceptación de 1,5%, lo que impedía que cafés de muy buena calidad se vendieran en los mercados internacionales.


Al respecto, explicó José Fernando Montoya, representante de los caficultores de Antioquia ante el Comité Directivo de la Federación Nacional de Cafeteros: “Cuando teníamos la de 1,5%, Colombia estaba exigiéndose más de la cuenta, pero ahora vemos que es una buena posibilidad ofrecer una mayor cantidad de café sin afectar las condiciones de calidad. La calidad sigue siendo la misma”, agregó Montoya: “Se ha considerado conveniente no ser más papistas que el Papa”.


Sin embargo, la medida aún no ha sido comunicada o explicada a todos los caficultores. Guillermo Gaviria Osorno, productor del grano y miembro del movimiento Dignidad Cafetera, confesó no conocer aún sobre la medida.


La otra medida, anunciada a finales de abril, es la de exportación de pequeñas cantidades de café, vía correo postal. Para lograrlo se diseñó una modalidad bajo la cual, cada caficultor interesado y con los contactos hechos en el exterior, es decir, un comprador interesado e identificado, podrá enviar hasta 60 Kg. de café por ocasión, según indica la página web de la Federación. 


Otra medida tomada hace más tiempo (desde octubre de 2015), pero que ya está dando frutos, es la exportación del llamado “coproducto” de café. Montoya lo definió como: “Unos granos que quedan en el proceso de trilla, que pueden ser más pequeños, presentar algunos defectos físicos pero no de taza (sabor), pero que son demandados en el mercado internacional para hacer algunas mezclas con otros tipos de café”.


En opinión del representante de Antioquia ante la Federación, la medida ha sido muy conveniente frente a los daños que provocó el fenómeno de El Niño, sobre todo el tema del llenado del fruto. “Si nos hubiésemos quedado con el café de granulometría convencional, mucho café se quedaría sin tener un precio relativamente equitativo”, agregó. La medida ha permitido la exportación de 140.000 sacos adicionales de café en el primer trimestre del año, precisó Montoya.  



Exportar por correo

“¿Cómo podíamos exportar café colombiano en pequeñas cantidades, de tal manera que no tuviéramos que pasar por el complejo trámite de exportación que exigía pasar por las grandes empresas exportadoras?”, es la interrogante que José Fernando Montoya, representante de Antioquia ante la Federación, considera que tuvo respuesta en la aprobación por parte de la organización cafetera, de permitir las ventas de hasta 60 Kg. de grano vía correo postal.


Para hacer estas exportaciones,  el caficultor debe registrarse a través de internet en una plataforma donde deberá hacer el pago de la “contribución cafetera”, equivalente a US$0,06 por libra de café exportado, operación que no lleva más de diez minutos.


Consultado sobre las posibilidades de que se afecte el reconocimiento en el exterior al café colombiano si manos inescrupulosas afectaran la calidad del grano prometido, Montoya apuntó que bajo esta modalidad de exportación la Federación queda autorizada para una revisión aleatoria de los envíos, y “también debería haber preocupación de quien lo envía, porque es esa persona quien podría perder un cliente”.