Columnistas


El mensaje de SS Francisco
Autor: L醶aro Tob髇 Vallejo
28 de Abril de 2016


El libro El pensamiento del papa Francisco motiva al lector, independientemente si profesa o no la Fe Cat髄ica, Apost髄ica y Romana, a reflexionar sobre como los mortales estamos yendo en contrav韆

El libro El pensamiento del papa Francisco motiva al lector, independientemente si profesa o no la Fe Católica, Apostólica y Romana, a reflexionar sobre como los mortales estamos yendo en contravía a la lógica de la convivencia armónica entre los pueblos y además, incita a la imperiosa necesidad de cambiar la conducta humana para salir del oscuro atolladero en el que estamos sumidos, en dónde el camino hacia la luz, no la de la del más allá, sino la terrenal, está cada día lleno de las sombras tenebrosas de la deshumanización del ser humano. Sobre ese ideario, me atrevo a exponer algunas ideas plasmadas en el libro.


“El aborto nunca es una solución. Debemos escuchar, acompañar y comprender desde nuestro lugar a fin de salvar dos vidas: respetar al ser humano más pequeño e indefenso, adoptar medidas que pueden preservar su vida, permitir su nacimiento y luego ser creativo en la búsqueda que lo lleven a su pleno desarrollo” (Por ahí anda don sata envestido de exfiscal General proponiendo todo lo contrario a esta lógica de la vida). 


“Uno de los peligros más grandes que nos acechan es el “acostumbramiento”. Nos vamos acostumbrando tanto a la vida y a todo lo que hay en ella que ya nada nos asombra; ni lo bueno para dar gracias, ni lo malo para entristecernos verdaderamente…” 


“Cuidá la vida, sé astuto. Cuidá la vida que es indefensa, que es pequeña y que va creciendo. Y también como una buena familia que somos, cuidá la vida que se está yendo. Cuando un pueblo se olvida de cuidar a sus niños y de cuidar a sus ancianos, empezó a ser un pueblo en decadencia, es un pueblo triste…” (Nos acostumbramos a convivir con la corrupción y a matarnos. Ni siquiera la infamia que se está cometiendo con la alimentación escolar nos motiva para demandar una acción contundente del Estado en contra del pleno desarrollo de nuestros infantes, como lo clama Francisco)


“No creamos que es el comer o el ayunar lo que importa. Lo que hace verdadero el ayuno es el espíritu con que se come o se ayuna. Si pasar hambre fuera una bendición, serían benditos todos los hambrientos de la tierra y no tendríamos de que preocuparnos.”


“Las dos cosas: saber conducir a la armonía, saber “alfarerear” (dar forma como el alfarero) el corazón joven entre los límites y los horizontes. Un educador que sabe moverse entre estas dos puntas hace crecer, un educador que se mueve en la tensión entre estos dos puntos en un educador que hace madurar. Más aún, moverse entre estas dos puntas es confiar en los chicos, saber que hay material humano grande. Solamente hay que incentivarlos. Este es nuestro desafío hoy: crear armonía entre el límite y el horizonte.”


“El egoísmo nos lleva a pegarnos a nuestra propia vida, hasta tal punto de disimular la situación de peligro o de injusticia de otras vidas, vidas que están en camino, están por nacer, vidas que están creciendo y que corren el riesgo de caer en manos que les deformen el corazón. La vida de nuestros chicos, las vidas de nuestros jóvenes, vidas que empiezan a trabajar y tienen que aprender a sortear las dificultades sin vender su conciencia, vidas las que hay que acompañar y enseñarles a no venderse.” (Para una mejor convivencia debemos despojarnos del “yo-ismo” y enseñar el valor de la solidaridad, que no es igual al odioso paternalismo)