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“Cualesquier Peñalosa puede ser Doctor”: dos errores
Autor: Juan David Villa
22 de Abril de 2016


El problema es de gramática, porque sí es verdad que aquí cualquier (digan la palabra ustedes) es doctor. “Cualquiera” se convierte en “cualquier” cuando está antes de un sustantivo: cualquier mujer, cualquier perro.

El problema es de gramática, porque sí es verdad que aquí cualquier (digan la palabra ustedes) es doctor. “Cualquiera” se convierte en “cualquier” cuando está antes de un sustantivo: cualquier mujer, cualquier perro. Esto de “perro” me hizo pensar en este ejemplo: “Cualquier presidente de Ecopetrol se siente superior porque le dicen doctor y habla gomelo”. 


El plural de cualquier es algo raro: es “cualesquiera”. “Cualesquiera que sean sus creencias, respete las de los demás”. En este caso es incorrecto decir “cualquiera que sean sus creencias”. En resumen: “cualesquiera que sean sus creencias” o “cualquiera que sea su creencia” son las dos formas correctas. 


Ahora bien, existe la forma cualquieras cuando “cualquiera” es “persona de poca relevancia” o “una prostituta”. “Ese presidente de Ecopetrol es un cualquiera”. “Cuidado, estas son unas cualquieras”. En este caso no es correcto “cualesquiera”. 


Los doctores


El segundo error es doctor con mayúscula. La palabra doctor se escribe con minúscula. Pero aún se escribe con mayúscula su abreviatura, y con punto de cierre, precisamente por ser abreviatura: “El doctor / Dr. Rodolfo Llinás es un experto en neurociencia”. Y para el ejemplo escogí al doctor Llinás porque sí es, ¡sí es!, doctor. 


Según el Diccionario, un doctor es quien ha recibido el más alto grado académico, pero de verdad, no como el señor alcalde. También el médico se puede llamar doctor (es una manera coloquial y aceptada). Y también son doctores los santos cuya doctrina es esencial para la Iglesia católica. 


Ni los congresistas ni los abogados (y me perdonan) ni los señores con corbata son necesariamente doctores. Llamarle doctor a un congresista, que a duras penas pasó por la universidad, es casi un pecado, y más si es colombiano. Ni siquiera deberíamos decirle doctor a Roy Barreras, que es médico, sí, pero también es congresista. 


Curiosidades del idioma: el doctor y el docente


Doctor viene del latín medieval y significa profesor. A su vez, y miren qué bello, viene del viejo verbo latino docere, que significa “enseñar”. La palabra docente también viene de este verbo, por eso el docente es “el que enseña”. Vean que es una bella y noble palabra, no le echamos más lodo por favor. 


De esas que casi nunca usamos


Ufología: a lo que en español llamamos ovni (que ya se escribe así, porque ha pasado a ser una palabra común y corriente, y no una sigla), en inglés le llaman UFO, unidentified flying object, “objeto volador no identificado” (inidentificado). Por eso, la ufología es el estudio de los ovnis y todo lo relacionado con estos (se pudo haber llamado perfectamente ovnilogía). Parte de la desgracia nacional es que el hombre que dirige la petrolera del Estado (del Estado por ahora, solamente por ahora) es nuestro más despreciable ufólogo.