Economía

Inflation overflows to 3.55% in first quarter
Inflación se desborda a 3,55% en primer trimestre
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
6 de Abril de 2016


Después de marzo, la inflación debería empezar a bajar lentamente gracias al inicio de las lluvias y la paulatina salida del fenómeno de El Niño, que llevarían a un aumento de productividad agrícola.


Foto: Cortesía 

La mayor variación del trimestre fue de los alimentos con 5,98%.

La variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó 0,94% en marzo en comparación con el mismo mes del año pasado, con lo cual no sólo superó al indicador de 2015 que fue 0,59%, sino que incluso sobrepasó la expectativa de los analistas que giraba alrededor de 0,70% e hizo llegar a la inflación trimestral a 3,55%, sobrepasando la del año pasado que estuvo en 2,40%.


Según el boletín del Dane, el grupo de gasto que registró la mayor variación fue alimentos con 5,98% mientras que en contraste la menor se registró en diversión (1,14%).


El subgrupo que más variación presentó fue tubérculos y plátanos (23,93%), mientras que los gastos básicos con mayores incrementos fueron: papa (42,93%); otras hortalizas y legumbres frescas (38,57%); otras hortalizas y legumbres secas (30,88%); naranjas (29,81%) y tomate de árbol (24,17%). En tanto las principales bajas se registraron en tomate (-45,50%); yuca (-5,22%); bus intermunicipal (-4,14%); combustible para vehículos (-3,30%) y huevos (-1,90%). 


En los últimos doce meses, la variación acumulada o anualizada a marzo fue 7,98%. Esta tasa es superior en 3,42 puntos porcentuales a la registrada en marzo de 2015 (4,56%).


Aunque los resultados superaron sus estimaciones, Citibank proyectó para marzo 0,65% y que el acumulado enero-marzo se pondría en 3,26% mientras que Credicorp Capital pronosticó 0,71%, las motivaciones dieron la razón a ambas firmas. El economista Munir Jalil, jefe de estudios económicos del Citibank, precisó que los factores que empujaron estas cifras son los mismos que ocasionaron la subida del índice en enero y febrero: “Alimentos y tipo de cambio”. Igual consideró Credicorp: “Que el fenómeno de El Niño y el pass-through de la depreciación del peso continúan presionando los precios este mes”. Pero esto debería empezar a ceder a medida que pase el fenómeno meteorológico, acotó Jalil. Sobre los otros factores que influyen en la inflación tales como precio del dólar y del petróleo, el analista puntualizó: “El dólar en el segundo semestre del año debería mitigar su impacto porque se trataría del mismo período en el cual subió por encima de $3.000 por unidad. Es un asunto de comparación estadística”. En lo que respecta a petróleo, uno de los más importantes marcadores para la economía nacional, Jalil señaló que se está esperando una leve recuperación de los precios del crudo para el segundo semestre, lo que en definitiva contribuiría a frenar el aumento del dólar y, por tanto, la inflación causada por los productos importados.


En lo que respecta a la subida de tasas de referencia del Banco de la República que se ha mantenido constante, buscando contribuir a frenar la inflación, los analistas de Credicorp Capital consideraron que el Emisor “continuará con su ciclo de ajuste durante su próxima reunión, con un incremento en la tasa repo de 25 pb. a 6,75%, lo que también está en línea con el reciente buen desempeño de algunos indicadores líderes de la economía”.



Después de marzo, el descenso

“Hasta julio esperamos estar con inflaciones (doce meses) de 7% para luego empezar a caer”, indicó el economista Munir Jalil, jefe de estudios económicos del Citibank. Es decir, cuando se toma en cuenta la inflación de los doce meses a mayo, a junio y a julio esta daría el 7%, que luego descendería como signo de la desaceleración en el aumento de los precios. Según sus cifras, en términos anuales marzo debería ser la inflación más alta del año. 


Y aunque se esperaría después de pasado el fenómeno de El Niño que venga el de La Niña, los analistas de Citibank no ven en el horizonte que tenga tanta fuerza como para afectar la economía en un sentido negativo. 


Este fenómeno meteorológico está asociado a un exceso de lluvias que podría llevar, dependiendo de su intensidad, a la pérdida de cosechas y por ende al aumento de precio de los alimentos.