Moda

Macramé in the sea
Macramé en el mar
Autor: Carmen Vásquez
30 de Marzo de 2016


¿Qué es arte, qué es artesanía? es aquello que sale de las manos de hombres o mujeres, que no han perdido en el tiempo, aquello que sus ancestros un día trabajaron, creaciones propias. Historias de pueblos.



Fotos: Adriana Toro

Natalia Botero es joven, muy joven. Bonita, muy femenina, sonríe con facilidad y se le nota de lejos esa clase que sólo padres van pasando de familia en familia. Natalia Botero es de Manizales y con 24 años es una chica muy definida y por eso con voz segura nos dice que hace seis años vive aquí en Medellín y que esta es una ciudad que ama.


Es egresada de Diseño de Moda de la Colegiatura, acaba de inaugurar su primera tienda con sus primeros diseños a poner en vitrina, pero lo que ella siente por el “diseño” es una devoción de vida, porque desde pequeña empezó a experimentar cosas que le gustaban mucho como pintar y tener un aprecio por las artesanías. De aquí que ella escogió para estas prendas de su colección de vestidos de baño y todo un ropero precioso de eso que llamamos “ropa para la playa” pero que también con un poquito de imaginación, es el atuendo perfecto para estos días de intenso verano.


Fotos: Adriana Toro


Le encanta el blanco y como trabaja con algodones y viscosas, estos son textiles perfectos en donde ella suelta ese amor por la pintura y “tiñe” estas telas pero con el método antiguo como lo hacían hace miles de años. Y también por su amor a las artesanías escogió esos nudos que forman mallas, que es el macramé. Trabajos que hace con mujeres cabeza de familia, porque el cuento de “Entreaguas” no es una simple marca de vestuario, es una Fundación que ayuda en trabajo, educación, orientación. Porque ese “Entreaguas” tiene todo un concepto humano que parte desde ese nacimiento cuando estamos entreaguas en el vientre materno, significa nacer, pero también significa andar en la vida siempre entreaguas.


Natalia Botero no se ciñe a ver en qué están las siluetas de los mandatos de la moda, no se deja contaminar. Ella suelta su imaginación y trabaja. Ella admira a los que proponen, ella sabe que todo existe, pero también sabe que innovar es el reto.


Tiene siete años de estudio de patronaje y confección. De aquí que sus vestidos de baño sean para ella una prenda con la que la mujer se debe sentir demasiado cómoda. Tendrá dos colecciones al año.


Su reto es evolucionar con el macramé. 


Con seguridad su tienda que acaba de inaugurar en la bonita calle de Vía Primavera será una de las más visitadas por la gente de la moda.