Columnistas


¡Son axiomas, señor ministro!
Autor: Tomás Castrillón Oberndorfer
19 de Marzo de 2016


Es necesario recordar el significado de la palabra Axioma. Como puede verse fácilmente en la Internet, Axioma es una “Proposición o enunciado tan evidente que se considera que no requiere demostración previa”.

Es necesario recordar el significado de la palabra Axioma. Como puede verse fácilmente en la Internet, Axioma es  una “Proposición o enunciado tan evidente que se considera que no requiere demostración previa”. Son también: “Verdades incuestionables universalmente válidas y evidentes”.


Y como ejemplos se recuerdan: “Una proposición no puede ser verdadera o falsa al mismo tiempo”. Y también: “El todo es mayor que la parte”. Y quizás la más conocida: “La línea recta es la menor distancia entre dos puntos”, que valga la pena recordar, también se puede demostrar en el Cálculo Variacional.


Este repaso viene al caso porque el señor Ministro del Interior, que ostenta ese alto cargo a pesar de “8000 razones” de indignidad, ha solicitado a la oposición al actual Gobierno pruebas de que se está haciendo una persecución con verdadera saña contra dicha oposición. Resulta, entonces señor Ministro que se trata de un Axioma como lo son muchos otros como decir que hubo una verdadera conspiración en el caso del almirante Arango Bacci, con características similares a la que le aplicaron al general Martínez de la Policía.


De lo que si puede estar seguro el señor Ministro, es que la perseguida oposición no recurrirá a los métodos y argucias de la Fiscalía General, con su metodología de conseguir testigos y testimonios de muy dudosa credibilidad.


También es una verdad axiomática la penetración del “mamertismo” comunistoide en todos los estamentos de la Sociedad. Para reafirmar este aserto basta analizar la columna reciente de Francisco de Roux  publicada   en el diario El Colombiano.


En su columna “Reflexiones desde la Fe” bajo el titular  “La furia del hijo bueno”, escribe: “El Evangelio del domingo es la parábola del hijo malo que obligó a que le adelantaran la supuesta herencia y después de muchas fechorías regresó a la casa y fue perdonado por el papá´ que tenía otro hijo bueno que se llenó de furia porque recibieron con júbilo al bandido”. Claramente se trata de que el hijo “malo” es la cuadrilla de los narcotraficantes terroristas de la Farc y el hijo “bueno” es la mayoría de la Sociedad. La “casa” evidentemente es Colombia. Pues bien está muy equivocado  puesto que el “hijo malo” no se ausentó de la “casa”, sino que permaneció en ella atacando al “hijo bueno” y también al “padre”, buscando despojar a este del poder y la autoridad  que ostentaba.  El columnista  refiere también que el padre “antes de oírle pedir perdón, lo abraza entrañablemente” y en  esto hay que darle la razón porque la Farc nunca ha pedido perdón, y está entrañablemente abrazada por el Gobierno, aunque en su escrito va sugiriendo que la figura del “padre” es la de Dios.


El “padre” organiza una fiesta de regocijo y alegría, y también es válido el símil, porque es lo que está ocurriendo con la tal firma de la paz. Finalmente el columnista al referirse al “hijo bueno” o sea la Sociedad en general dice, “si alguien se empeña en quedarse por fuera de esta fiesta (la tal paz) nadie lo va a obligar ni siquiera Dios mismo que nos hizo libres”. Tras esta velada amenaza se cuida mucho al afirmar que el perdón del padre y la fiesta es: “Por supuesto sin sumergirnos en la impunidad”.


Es axiomático también señor Ministro, que esta jerga típica con que el “mamertismo” ha inundado al País, tiene cierta influencia, aunque la gran mayoría de la población  está en desacuerdo con lo que se está negociando y acordando en la Habana.


Finalmente, hay que recordarle al señor Ministro que se han tornado axiomáticas otras  verdades como la inseguridad, el aumento de cultivos de la coca, la extorsión, la corrupción, la crisis de la salud, el desempleo que al ser tan evidentes, no hay que probarlas.