Nacional

Medellín joined the national strike
Medellín se unió al paro nacional
Autor: Daniela Ángel Madrid
18 de Marzo de 2016


Los medellinenses mostraron su descontento marchando por las calles del Centro de la ciudad.



En Medellín, la marcha inició desde el Parque de los Deseos y culminó en el Parque de las Luces.

Varias agremiaciones de trabajadores, pensionados, docentes, estudiantes, campesinos y empresarios agrarios se unieron en Medellín para protestar por las políticas económicas y sociales del Gobierno del presidente Juan Manuel Santos. 


Las protestas arrancaron desde diferentes puntos de la ciudad: las centrales obreras lo hicieron desde el Parque de los Deseos, desde la Asociación de Institutores de Antioquia (Adida) salieron los maestros, los estudiantes del Sena partieron desde la sede principal y desde la sede Pedregal y una gran caravana de más de 300 transportadores inició su recorrido desde el municipio de La Estrella. 


 Según el secretario general de la Confederación General del Trabajo en  Antioquia (CGT), Jorge Iván Díez, “se ha pasado un pliego de exigencias de quince puntos en los que mencionamos que es inaceptable que el Gobierno presente, por ejemplo, una Reforma Tributaria regresiva, es decir, que genere más impuestos a las poblaciones menos favorecidas”. Además, “las privatizaciones que el Gobierno ha hecho con Isagén y otras empresas básicas, nos da motivos para que protestemos”.


El presidente de la Federación Mixta de Pensionados de Antioquia (Fempa), Carlos Cañas, manifestó que “nos hemos vinculado a esta jornada por las políticas neoliberales tomadas por el presidente que viene afectando tanto a trabajadores como a pensionados”, igualmente “por las promesas que hizo para su segunda elección sobre que iba a dignificar a los pensionados con la disminución de la cotización de salud del 12% al 4%, si bien es cierto que se presentó un proyecto de ley, el mismo Gobierno lo hundió, porque el Ministerio de Hacienda lo consideró muy costoso”.


Las concentraciones y recorridos en Medellín se dieron de manera pacífica.


El representante legal del Sindicato Nacional de la Industria Lechera (Sintrainduleche), Jhon Jairo Escudero, expresó que “nosotros pertenecemos al sector de alimentos y a una multinacional que viene siendo agresiva, nos está despidiendo gente simplemente con el ánimo de tercerizarnos y ponernos a ganar salarios de miseria, por eso queremos hacernos sentir”.


Por su parte, el diputado a la Asamblea de Antioquia por el Polo, Jorge Gómez, quien también participó de la marcha, expresó que “estamos apoyando al pueblo junto a los puntos de peticiones que presentaron las centrales obreras, porque todas apuntan a reversar políticas neoliberales, a reversar privatizaciones, a renegociar Tratados de Libre Comercio, a cumplir acuerdos suscritos del Gobierno con sectores sociales, es decir, a la defensa de los derechos democráticos y la soberanía nacional”.


El Diputado indicó que frente al contexto coyuntural que acoge al país sobre el ahorro de energía y el alza del precio del petróleo, es necesario mirar quiénes “son los verdaderos responsables” de las crisis, “mirar a quiénes se quedaron con el chorro de dólares que hubo en Colombia durante quince años, cuando al país llegó la inversión extranjera y se vendieron los minerales caros, ¿dónde está esa plata? Los colombianos pagamos $18 billones por cargo por confiabilidad para que hubiera energía a tarifas justas en situaciones como las de hoy, pero ni lo uno ni lo otro y estamos al borde de un apagón, por eso manifestamos”.


De otro lado, uno de los estudiantes organizadores, Santiago Valencia, estudiante de Ciencias Políticas de la UdeA, señaló que “estamos exigiendo que la educación no pague la crisis: que se derogue la resolución de la reglamentación del Ministerio de Educación que modifica las licenciaturas, y que no queremos un Plan Nacional de Desarrollo que en el Artículo 222 lo que hace es privatizar la educación superior pública”.


Finalmente, el secretario General de Asuntos Pedagógicos y Educación Sindical de la Asociación de Institutores de Antioquia (Adida), Hanzz Mariaga,  criticó “el mal servicio que le vienen garantizando el Gobierno y los contratistas a los maestros y sus grupos familiares frente al acceso de la salud especializada: la red que oferta servicios a los municipios no garantiza el servicio, porque los contratistas no le cancelan a los hospitales, con lo cual se deteriora la salud del maestro”.


Los puntos


Las asociaciones enviaron al Presidente un comunicado de quince puntos, en el cual además de las necesidades expresadas anteriormente, se solicitan unas medidas “urgentes” a las cuales el Gobierno Nacional les dé pronta solución, entre ellas están:


Desarrollar un programa estructural de emergencia para el pueblo guajiro y otras zonas más donde se presenta la hambruna y la muerte de la niñez.


La disminución del costo de la canasta familiar y  el establecimiento de mínimos vitales.


La defensa del patrimonio público especialmente de Ecopetrol, ETB, entre otras empresas territoriales.


La reforma universitaria democrática, la condonación de deudas de estudiantes con el Icetex y el fortalecimiento presupuestal del Sena.


La defensa de la producción nacional, tanto agropecuaria como industrial, mediante mecanismos arancelarios, tributarios y financieros, es decir, la condonación parcial de deudas y la rebaja de intereses para los afectados por el verano.


Definir una  política pública concertada de lucha contra la corrupción y la impunidad, que además, tenga en cuenta el fortalecimiento de los órganos de control y la justicia.


La promoción del empleo en condiciones de trabajo digno y decente, política de formalización laboral y ampliación de las plantas de personal en el sector público y privado con quienes cumplan funciones permanentes y misionales, así como la protección del derecho al trabajo y acceso al espacio público para los informales. Y el fortalecimiento del régimen de prima media.


La defensa de la tierra para la producción agropecuaria del campesinado, el reconocimiento de sus derechos y el fortalecimiento de  la economía propia a través de sustitución concertada y gradual para los pequeños productores de cultivos de uso ilícito.


La garantía plena de los derechos humanos, libertades sindicales y no criminalización ni judicialización de la protesta social y se exige la reparación colectiva. Así como el desmonte del Esmad.




Gobierno dispuesto

Luego de establecer contacto con todos los gobernadores del país, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, entregó el avance de las 64 marchas que se realizaron en 25 departamentos del país y destacó en un comunicado “la forma pacífica y tranquila” como se desarrollaron las marchas, pese a la ciudad capital, señalando que se vio “una actitud positiva por parte de los manifestantes”. El Ministro reiteró el compromiso del Gobierno con el “diálogo social” e indicó que están “abiertas las mesas de concertación con el pliego de peticiones” en las que se van a revisar “las distintas peticiones en los próximos días”.




Marcha en Bogotá

EFE


En Bogotá, los trabajadores del sindicato de servicios públicos, empleados de empresas públicas y privadas, empleados del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), así como estudiantes, campesinos, indígenas, avanzaron por la Carrera Séptima hacia la Plaza de Bolívar, y que se sumaron a otra marcha más numerosa de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) en Bogotá, cuyo presidente, Carlos Ernesto Castañeda, señaló que el paro “integró toda la población con las reclamaciones de cada sector". Castañeda también pidió que se negocie con ellos y señaló la paradoja de que Santos sí se haya sentado a unos diálogos de paz con las Farc pero no con sindicatos. "Si nosotros que nunca hemos empuñado un arma no tenemos el derecho a discutir, creemos que el Gobierno está en una política equivocada”, agregó el dirigente sindical. Por su parte, Gabriel Pérez, de la Confederación General del Trabajo (CGT), manifestó que “estamos marchando ante el estado de las cosas, las políticas gubernamentales en contra de los intereses del pueblo colombiano y los trabajadores, el aumento del salario mínimo por debajo del índice de precios al consumidor, la propuesta de Reforma Tributaria que lesiona gravemente los intereses populares”. La marcha finalizó con disturbios en la Plaza de Bolívar donde dos policías salieron heridos en enfrentamientos con unos encapuchados.