Mundo deportivo

”Working for the good of the city is a privilege”
“Trabajar por el bien de la ciudad es un privilegio”
Autor: Javier Ramirez
15 de Marzo de 2016


El director saliente del Inder estuvo al frente de la entidad hasta el pasado domingo y fue reemplazado por Juan David Valderrama.



David Mora se despidió expresando su “mejor deseo para que al Inder le vaya bien, porque así también le va bien a la ciudad”.

Cortesía INDER 

Yo creo que cuando a uno le dan esta responsabilidad, que es más un privilegio poder trabajar por la ciudad, en un campo tan agradecido como lo es el deporte y la actividad física, para uno se convierte en un placer, porque a través de esto estamos transformando y construyendo ciudad, estamos dando espacios para la reconciliación y la paz, y construyendo ciudadanía”.


Lo dijo el saliente director del Inder Medellín, David Mora Gómez, al hacer el balance de su gestión al frente de una de las entidades más queridas por toda la comunidad.


“La vida tiene ciclos, venía ya analizando y varias cosas me decían que el ciclo para este proyecto de mi vida ya había llegado a su momento, una decisión que pensé y estudié con mi familia”, dijo agradeciendo a los alcaldes Aníbal Gaviria y Federico Gutiérrez, “por haberme dado la oportunidad de estar al frente de esta gran institución” y sin dejar de reconocer “el gran trabajo del equipo humano con que conté, porque lo mejor que tiene el Inder es su gente y eso es lo que lo hace grande”.


¿Se va satisfecho con lo que hizo?


“Quedo satisfecho con todo lo que tiene que ver con el fomento deportivo y recreativo y la actividad física, aunque la verdad nunca va a ser suficiente, siempre va a faltar algo, la comunidad espera siempre más, pero el impacto es muy grande y es muy positivo, aunque la verdad se necesita más. Escuelas Populares del Deporte, aeróbicos barriales, más grupos de Canas al Aire, ciclovías y otros escenarios. Por más que se haga y se consigan los recursos, siempre van a ser insuficientes para todas esas necesidades y expectativas que tiene la comunidad”.


¿Qué trabajo lo dejó más a gusto?


“Las Uvas (Unidades de Vida Articulada), unos espacios transformadores, para la construcción social, la cultura, la participación ciudadana. Allí se ponen a volar los sueños, donde la gente hace realidad todo lo que había soñado y pensado, y donde se puede transformar un territorio.


Otro es el programa Adrenalina, un espacio para los deportes alternativos, extremos, nuevas tendencias, no sólo por los eventos que se hicieron sino por el impacto a través de las Escuelas Populares de Adrenalina, porque con ellos llegamos a los barrios y no ellos tuvieron que ir adonde nosotros hacíamos los eventos”.


¿Le cumplió a la ciudad?


“Sí, aunque siempre va a quedar faltando. Y una muestra fue la construcción de la pista de supercross Mariana Pajón, un gran desarrollo para el BMX y un cumplimiento de la Alcaldía de Medellín”.


¿Qué le faltó?


“Muchísimas cosas porque el tiempo nunca va alcanzar, los recursos son limitados y uno no puede decir que lo hizo todo. La verdad es que el impacto de todos los procesos es muy grande, pero tiene que continuar, cubriendo más territorio, llegando a más comunidad y generando nuevos impactos transformadores, fundamentales en el proceso de desarrollo de los niños y niñas de la ciudad”.


¿Qué reto queda pendiente?


“Hay unas zonas de la ciudad que tienen deficiencia en cuanto a escenarios deportivos, entonces yo creo que ahí está el gran reto que sigue para la institución, con programas de calidad para poder seguir impactando socialmente”.