Economía

Water will begin to be pumped from Guatape this week
Esta semana se empieza a bombear agua desde Guatapé
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
15 de Marzo de 2016


Un equipo de 100 personas de EPM de diferentes áreas de la organización, acompañado por especialistas de la compañía Prysmian, trabajan para reestablecer las operaciones de la central hidroeléctrica.



Guatapé tiene una capacidad de generación total de 560 MW.

Cortesía EPM

A partir de esta semana se inicia el bombeo de agua desde el embalse de El Peñol, que permitirá que las centrales hidroeléctricas ubicadas aguas abajo de Guatapé puedan generar a su ritmo normal y aportar los 7,4 GW/día que en este momento no están produciendo, y que son vitales para evitar un racionamiento eléctrico en el país.


La reactivación de Guatapé “es vital para el sector de generación”, sentenció Ángela Montoya, presidente de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía (Acolgen), debido a que cuando se habla de esta central no es sólo ella sino que hay tres plantas adicionales conectadas a ese mismo embalse: San Carlos, Playas y Jaguas, explicó la directiva.  


Sobre el proceso de bombeo, el gerente general de EPM, Jorge Londoño de la Cuesta, precisó: “Sólo hay dos maneras de sacar agua del embalse del Peñol. Una a través de las turbinas, pero como no se está generando energía eso no se puede. La otra es a través del vertedero, pero dado que se está aún en verano, el embalse al momento del accidente estaba en 50% de su capacidad, es decir, ocho metros por debajo de la línea de rebase, por lo que la solución fue conseguir unas motobombas que tomen el agua, la alcen y la dejen caer por encima de la línea de batimiento”. 


Comentó Londoño de la Cuesta que traer unas “super motobombas” de gran capacidad hubiese implicado un gasto de tiempo mayor a un mes, debido a que estos equipos deben importarse y requieren para funcionar un conjunto de obras civiles importantes para que funcionen. “Aquí el problema no es sólo sacar agua sino hacerlo rápido”, resumió,  y es por ello que la solución fue pedirle a un proveedor nacional 20 bombas de mediana magnitud, que a medida que vayan llegando a Guatapé se van a ir sumando al esfuerzo de trasvasar agua.


Por lo pronto, el esfuerzo por poner a funcionar rápidamente la central hidroeléctrica de Guatapé sigue su ritmo. Explicó Carlos Alberto Solano, vicepresidente de Generación de Energía de EPM, que también en el transcurso de esta semana estarán llegando los nuevos cables que reemplazarán los que se quemaron en el accidente de hace un mes. Mientras antes se esperaba su llegada en buque desde México, se anunció que, dada la urgencia, se contrató una empresa de transporte aéreo, equipada con aviones rusos Antonov 124-100 con capacidad de transportar 100 toneladas por vuelo. De esta manera, serían necesarios al menos ocho vuelos dado que todos los tramos del nuevo cableado tienen un peso total de 800 toneladas.


Señaló Solano que después del incendio, cuando se analiza cómo resolver la necesidad de recuperar la transmisión eléctrica desde la central hasta el Sistema Interconectado Nacional para que esa energía estuviese disponible, se consideraron tres fórmulas: usar tramos de cable no quemado para reparar los dañados, mandar a hacer un cable nuevo o buscar en el mundo uno exacto o parecido en longitud a los dañados.


La primera opción no mostró ser viable, dado que el cable resultante podía presentar fallas. La segunda: mandar a hacer un cable nuevo hubiese requerido al menos un año, debido a que aquellos se hacen bajo pedido, y finalmente se pudo hacer la tercera opción, dado que apareció el cable en México.



No hubo falta de mantenimiento

Carlos Alberto Solano, vicepresidente de Generación de Energía de EPM, explicó que el incendio originado en los cables de potencia, y que dañó varios de ellos, ocurrió durante labores de mantenimiento correctivo que hacía una empresa argentina con amplia experiencia en el tema, y certificada por la aseguradora que cubre a la central hidroeléctrica. 


Londoño de la Cuesta, por su parte, precisó que la aseguradora está corriendo con todos los gastos de reparación de Guatapé (US$25 millones  aproximadamente), y que en lo relacionado al “lucro cesante”, o lo que EPM pierde por tener que comprar una energía más cara que la producida por la represa, la empresa antioqueña paga un deducible, después del cual empieza a cancelar la aseguradora y cuyo pago termina cuando la central entre de nuevo en operaciones normales.