Gente

Night of bubbles
Noche de burbujas
Autor: Carmen Vásquez
7 de Marzo de 2016


Brillante idea se cuajó en la noche del jueves pasado en el restaurante San Carbón, en donde un grupo de más de 50 mujeres se reunieron invitadas especialmente a una noche de burbujas.


Foto: Jhon Alexander Chica Yara 

Luisa Zuluaga y Juliana Trujillo

Brillante idea se cuajó en la noche del jueves pasado en el restaurante San Carbón, en donde un grupo de más de 50 mujeres se reunieron invitadas especialmente a una noche de burbujas. Cavas que deleitaron el paladar y que fueron mezclándose con los diferentes platillos, que entre el uno y el otro el diálogo fue de mujeres ejecutivas, mujeres madres, mujeres con responsabilidades, mujeres alegres, mujeres de la moda y mujeres que cada vez, en el nuevo terreno de lo social, saben que se debe aprender y distinguir entre una burbuja y otra.


Daniela Botero y Juanita Estrada.


Foto: Jhon Alexander Chica Yara 

Responsabilidad que se la jugaron dos hombres expertos, Luis Fernando Valencia que en el tema de licores ha adquirido toda una maestría de años de experiencia con Dislicores y Alejandro López, chef ejecutivo de San Carbón. Cada uno de ellos fue explicando en la noche de burbujas, el alma de cada bebida y el sabor de cada plato.


Que nos quedó  en la mente: una cava Jaume Serra y un Carpaccio de muchacho. Así como lo ven escrito, un “Carpaccio de muchacho” y a esto le llamamos “estrujarse” las neuronas en la cocina con una carne que es muy económica, pero que con el cuidadoso manejo de conservación y maduración en sal y pimienta, más el delgadísimo corte de las lonjas, hacen de ella un plato delicioso, que llegó a la mesa con brotes de mostaza y un queso muy joven.


Alexandra Henao y Andrea Aguilar.


Foto: Jhon Alexander Chica Yara 

Hoy día en el mercado se consigue una buena variedad de marcas de cavas y champañas. Lógico que estas últimas están casi que con burbujas a precio de oro por la subida del dólar. Pero a cambio, se pueden comprar baratísimas cavas españolas que dan para celebraciones, para una tarde rica de amigas y lógico que para un desayuno mimosa.


Nueve horas de oración por día, dos horas de lectura y siete horas de trabajo manual, sumadas a la obligación de leer más de 15.000 páginas por año, le inculcaron al monje Dom Pérignon, la paciencia y el sentido del esfuerzo necesarios para vencer todos los obstáculos en el camino de descubrir el champagne.


Mañana martes está marcado en el calendario como el “Día Internacional de la Mujer” y que valga para saber que entre lo masculino y lo femenino hay una natural y deliciosa diferencia a no discutir. ¡Feliz día!