Economía

EPM’s focus in 2016 and 2017 will be investment in Colombia
Foco de EPM en 2016 y 2017 será la inversión en Colombia
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
29 de Febrero de 2016


Sobre la situación energética actual, señala el gerente general de EPM, “la verdad es que estamos en un punto donde la energía no nos está sobrando, tampoco nos está faltando.


El gerente general de EPM, Jorge Londoño de la Cuesta, no ha tenido un bautizo sencillo en sus primeros dos meses al frente de la responsable de generar el 25% de la electricidad de Colombia. En el marco del fenómeno El Niño más intenso que ha vivido el país, se incendia el cableado de transmisión de la central de Guatapé, lo que resta un invaluable 4% a la generación de energía, y además el Gobierno vendió su participación en Isagén, y ahora se está a la espera de la decisión del Concejo de Medellín para ver si autoriza esta venta. Sin embargo, EPM no está paralizada. En conversación con EL MUNDO, Londoño de la Cuesta indicó que la empresa sigue en sus planes de inversión y ejecución de proyectos, sólo que ha decidido enfocarse estos primeros dos años en Colombia y en el exterior consolidar lo ya adquirido.


A los días de iniciarse en el cargo, usted habló de la revisión de inversiones hechas por EPM en el exterior ¿Qué se ha definido de ese proceso?


Lo que tenemos claro es que durante 2016 y 2017, vamos a consolidar estas inversiones que se hicieron. Las de Chile y México se hicieron el año pasado. Pero en estos primeros dos años queremos concentrarnos en las inversiones que venimos ejecutando en el departamento de Antioquia y en algunas partes de Medellín, que son muchas: Hidroituango, que es un monstruo de inversión, la planta de tratamiento de aguas residuales de Bello, que falta este año por ejecutar, una línea de transmisión entre Bello y Ancón, otra línea en Cundinamarca, así como otra central hidroeléctrica que estamos pensando desarrollar en el municipio de San Francisco, en el Oriente antioqueño.


También tenemos que desarrollar el sistema de acueducto del Valle de San Nicolás. En definitiva tenemos muchas cosas en el ámbito local y ese va a ser nuestro foco en los próximos dos años, además de pasar la dificultad de Guatapé que nos afecta, el fenómeno de El Niño y la devaluación.


No tenemos tampoco más espacio para seguir buscando de momento inversiones en el extranjero, sino concentrarnos en lo que ya estamos haciendo en Colombia.


¿Y después de transcurridos los dos años qué pasará?


De pronto en los últimos dos años ya hayamos consolidado las operaciones de afuera y avanzado en las nacionales. En ese momento entonces podemos ponernos a pensar dónde están las internacionales.


Cuando fue nombrado gerente general de EPM por el alcalde Federico Gutiérrez, usted señaló que la prioridad que él tenía para la empresa era lo social ¿Ya está ocurriendo ese reenfoque?


Toda gran empresa tiene unas Megas (Meta grande y ambiciosa) financieras definidas y nosotros tomamos esas palabras y definimos una Mega social y una ambiental. 


Dentro de la social tenemos tres dimensiones a su vez. Una primera dimensión es formalizar el suministro de agua en la ciudad de Medellín. Hay cerca de 40.000 hogares en Medellín que están conectados de forma irregular, y queremos hacer un trabajo grande por mejorar esa prestación del servicio para ese grupo de hogares, también queremos profundizar nuestras relaciones en el Oriente antioqueño, particularmente Rionegro, que tiene muchas posibilidades de mejoramiento, y en el Urabá, quisiéramos que EPM expanda sus operaciones en esas dos zonas.


Y en tercer lugar también estamos trabajando por desarrollar el grupo de liderazgo dentro de la organización, de tal manera que todo el potencial humano trabaje con los más altos niveles de compromiso. 


Hidroituango, el proyecto de generación eléctrica en construcción más grande de Latinoamérica, es responsabilidad de EPM ¿Cómo avanza?


En tiempos y en costos estamos cumpliendo cronogramas y presupuestos. Más o menos tenemos ejecutados el 45% de la obra. Todavía le quedan $4 billones por ejecutar en estos siguientes cuatro años y falta un buen tramo por ejecutar. Pero en términos generales vamos cumpliendo cronogramas y presupuesto. La primera fase de la obra entraría en operación para diciembre de 2018.


Una de las preocupaciones de los críticos de la venta de Isagén, es que dado que su accionista mayoritario ahora es un privado, no habrá inversiones en cosas menos rentables en lo inmediato pero sí positivas para el país a largo plazo como la generación de energía eólica y la hidrotérmica. Ahora la prioridad, según los críticos, sería la rentabilidad ¿Será EPM la empresa que asuma esa visión de largo plazo en función del país si la nueva Isagén no lo hace?


Yo diría que todo actor del mercado tiene que estar pensando en energías alternativas, porque esto es muy parecido a los medios de comunicación tradicionales contra internet. Esas energías alternativas si uno no está atento, viene un huracán y lo saca a uno de la competencia. Entonces cualquier actor tiene que estar pendiente de cómo está transformándose el mercado. No es exclusivo de que sea privado o público. 


Por otra parte, EPM va a estar evaluando todas estas oportunidades de energías alternativas permanentemente. Tenemos dos parques eólicos, uno en Colombia y otro en Chile, y se están haciendo las evaluaciones del parque geotérmico en el Nevado del Ruiz. En el mismo sentido, a su vez vamos desarrollando todas las aplicaciones que están alrededor de la energía eléctrica, como los carros eléctricos.


Por último, ¿queda todavía espacio en Colombia para proyectos de hidroelectricidad? 


Cada día se vuelve más difícil. El espacio queda mientras más pequeñas sean. Estos macroproyectos van a ser más difíciles de ejecutar. Se van a desarrollar microcentrales porque tienen menos impacto social, menos impacto ambiental y menos demanda de capital. Pero a su vez tienen que ser muchas.