Fútbol en el Mundo

The Atlético buried the Real
El Atlético enterró al Real
28 de Febrero de 2016


El equipo de Diego Simeone consiguió ayer una victoria en casa de los merengues y los enterró al ampliarles la diferencia en puntos respecto al líder Barcelona, dejando a los blancos sólo con aspiraciones en la Liga de Campeones.


Foto: EFE 

Los jugadores del Atlético celebran con Griezmann el gol de la victoria rojiblanca en casa merengue.

Resumen EFE


Un nuevo planteamiento magistral de Diego Simeone empujó al Atlético de Madrid a la conquista del Santiago Bernabéu, confirmando una tendencia de dominio desde su llegada, para dejar a su equipo como única alternativa al Barcelona gracias al tanto de Griezmann (0-1), que destapó las carencias de un proyecto del Real Madrid que hace aguas, reducido a la Champions. 


La historia se repite en un cambio de tendencia en los derbis madrileños. Otro recital rojiblanco en casa de su eterno enemigo, el mayor goce para su parroquia, provoca el fracaso del Real Madrid en Liga, con tres meses duros por delante de competición con la mente únicamente puesta en el milagro de la undécima Copa de Europa. Fueron este tipo de duelos los que doctoraron a Simeone. 


Enfermizo estudioso del rival y experto en sacar el máximo rendimiento de sus jugadores, Zinedine Zidane necesitaba mostrarlo. El derbi presentó el plan esperado, el orden y las líneas juntas rojiblancas desfiguraron el fútbol blanco de ataque. Se ponían a prueba las variantes del técnico madridista, obligado a inventar algo para salir de la trampa.


El respeto marcó el primer acto tanto como la maestría táctica de Simeone. Un 4-4-2 con líneas muy unidas, solidarias en la presión, entregaron el balón sin miedo al Real Madrid que nunca encontró la forma de hacer daño. Se escuchaba el grito de necesidad a la aparición de mediapuntas que encontraron espacios y pases de peligro. Isco desgastado en labores defensivas; James sin frescura, perdiendo cada duelo individual en el cuerpo a cuerpo.


Intentó Zidane desequilibrar con una salida en tromba como suele hacer en el Santiago Bernabéu. En el camino se impuso la impotencia a los intentos madridistas y la tranquilidad rojiblanca. Danilo se ganaba el respeto de su afición a base de entrega y la figura de Augusto emergía en la lucha en la medular, con Modric y Kroos maniatados en la presión, sin poder imprimir la velocidad que necesitaba. La unión de los jugadores de Simeone dejaban en el olvido el cansancio acumulado de tres duelos de alta intensidad en una semana.


El encuentro caminaba por donde deseaba el Cholo. Mientras esperaba que la paciencia del rival y su afición se agotaran, esperaba su momento el Atlético. Seguro que llegaría. 


Se le pedía a Zidane que inventara algo y lo hizo al descanso. Benzema no estaba a tope, recién recuperado de sus molestias en la cadera. Saltaba por los aires el orden por jerarquía y no entraba Jesé. El elegido era Borja Mayoral, la actual perla de la cantera. Un nueve con gol y clase que dejaría máxima entrega en cada acción.


El partido cerrado comenzó a abrirse después de los 50 minutos por el ímpetu local. Fue cuando llegó el golpe rojiblanco que hizo tambalearse todo. Un error en la salida de balón provocó el robo, la asistencia de Filipe y el remate abajo de Griezmann para romper su sequía de cinco partidos sin marcar. Referente atlético absoluto, respondió el día señalado.


Los nervios se apoderaron del coliseo blanco, con la paciencia agotada y recuerdos de la inferioridad ante el Barcelona en el otro duelo grande del año. Surgieron gritos contra el presidente del club y los jugadores regresaron al atasco y la imprecisión.


El partido moría con el Atlético defendiéndose. Fin del año liguero a las primeras de cambio, como ocurrió en Copa. El Atlético se ganó a pulso ser la alternativa a un Barcelona firme.



Los protagonistas

Terminado el juego, Zinedine Zidane manifestó que “la responsabilidad la tengo yo, los jugadores juegan pero lo que tengo que hacer es buscar soluciones para que no vuelva a pasar. Es la primera derrota en casa, no me lo esperaba, sabía que era un partido difícil. Cuando tienes ocasiones hay que meterla”.


Cristiano Ronaldo opinó que “no ganamos un partido que teníamos que ganar, jugamos en casa y tuvimos más oportunidades. No tuvimos la suerte de marcar y ellos tuvieron una oportunidad e hicieron gol”.


Por su parte, Diego Simeone aseguró que “el partido que me imaginaba sí era este, en el Bernabéu, con un equipo importante, con muy buenos futbolistas del otro lado y con un equipo que esperaba que sucediera lo que sucedió, que juegan con orgullo y con pasión. Después de haber jugado hace dos días, la respuesta que dio el equipo es tremenda”.