Columnistas

EPM: a mirarse por dentro
Autor: Luis Fernando Múnera López
22 de Febrero de 2016


Empresas Públicas de Medellín atraviesa un mal momento. Si bajo una mirada superficial no lo parece, “levantando la enjalma se verán peladuras”. El alcalde Federico Gutiérrez se comprometió a devolverle el rumbo correcto, pero debe actuar pronto.

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luisfernandomunera1@une.net.co


Empresas Públicas de Medellín atraviesa un mal momento. Si bajo una mirada superficial no lo parece, “levantando la enjalma se verán peladuras”. El alcalde Federico Gutiérrez se comprometió a devolverle el rumbo correcto, pero debe actuar pronto.


En la administración anterior hubo cosas buenas, como el avance de la construcción de Hidroituango, que evoluciona dentro de los cronogramas, después de superar dificultades por retrasos en la desviación del río Cauca por culpa de un mal contratista, y la caída de parte de la bóveda en la casa de máquinas, que obligó a rediseñarla.


Otra cosa buena es la mejora en la coordinación del grupo empresarial, con políticas unificadas, compartiendo los elementos generadores de valor de cada empresa y corrigiendo las debilidades de cada una, incluyendo la casa matriz. 


Pero en ello hay lunares feos. La “optimización” de los proveedores, ha llevado a restringir empresas pequeñas para concentrar los suministros en las grandes. Esto puede darle beneficios a corto plazo al Grupo EPM, pero genera un daño social grande difícil de cuantificar, por el golpe a los pequeños productores. Las grandes beneficiadas son las empresas poderosas, en particular las del Grupo Empresarial Antioqueño. 


Lo más grave es que en los últimos años EPM perdió el rigor financiero, técnico y jurídico, que fue la clave de su éxito empresarial durante seis décadas.


Perdió el rigor financiero. En el último año la tesorería quedó ilíquida debido a la compra de Aguas de Antofagasta, que se hizo sólo recursos propios, y a la transferencia de dos y medio billones de pesos al municipio de Medellín. A causa de esto, según denuncian varios funcionarios, EPM ha tenido que recurrir a préstamos bancarios para pagar la nómina, y ha suspendido los mantenimientos preventivos de plantas y redes.


Otro problema financiero es el aumento desproporcionado de la deuda. El 31 de diciembre de 2011, al asumir la administración anterior, la deuda constituía el 30,2 % de los activos totales. Al 31 de diciembre de 2015, cuando entregó, ese índice cerró aproximadamente en el 53 %, valor que ya empieza a estar en grado de riesgo financiero, en concepto de lo expertos. Si bien el presupuesto para 2016 no ha sido revelado con precisión, puede estimarse que el servicio de la deuda de EPM en 2016 será del orden de dos billones de pesos. ¿Lo soportará?


Perdió el rigor técnico. Desde hace dos años la gerencia general ordenó suspender los mantenimientos preventivos, buscando reducir costos operativos. Esto ha causado diferentes problemas en subestaciones y redes. La empresa deberá decir claramente si el incendio reciente en la central Guatapé, que dañó un tramo importante de los cables de potencia, se debió o no a falta de mantenimiento preventivo de esos equipos. 


Perdió el rigor jurídico. Durante la última administración, se descuidó el objeto social, al permitir que EPM entrase como socia de entidades que son ajenas al servicio público domiciliario, como la sociedad Parques del Río y el distrito de riegos de Apartadó, violando así la ley 142 de 1994. ¿Dónde está la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios que no ha actuado para ordenar que se corrijan estas desviaciones?


Tanto o más grave que lo anterior, el clima laboral está hoy en uno de sus niveles más bajos.


Tanto en la nueva junta directiva como en los altos cargos directivos de EPM hay personas que parecen representar más los intereses de la gran empresa, en particular del Grupo Empresarial Antioqueño, que los de la comunidad. ¿Entenderán el giro que el alcalde Federico Gutiérrez quiere darle a la orientación de la empresa? El gerente, Jorge Londoño de la Cuesta, ¿actuará pronto y en la dirección correcta? Los ciudadanos estamos pendientes de empezar a ver resultados.




Comentarios
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Zapata
2016/02/24 07:17:50 am
Lamentablemente se evidencia esta situación en varias prácticas, tales como el cierre de algunas oficinas o la apertura parcial de otras en donde es la comunidad la que finalmente se ve perjudicada, es común ver campesinos desplazarse por horas desde veredas alejadas hasta el casco urbano sólo para encontrarse con una oficina cerrada, será que el nuevo gerente si pensará en gente, amanecerá y veremos.
Pradilla
2016/02/23 10:19:55 am
Y,bien costosos que son sus seevicios,una empresa que ha sido la de mostrar en nuestro país,será?,que perdió el rumbo de sus ideales. O serà que por abarcar tanto,el saco se les rompió.No vayamos a buscar culpables;hay que actuar,empezando por el cuestionamiento de la Junta Directiva.Manos a la obra,y ojo a la corrupción,porque Antioquia es la de mostrar.