Columnistas


El cañero mayor
Autor: Tomás Castrillón Oberndorfer
17 de Febrero de 2016


Puede investigarse en la Internet que en el “Diccionario de habla popular de Colombia”, se encuentran las siguientes definiciones:
Caña: Jactancia que carece de fundamento.
Cañar: Hacer ostentación de estar en mejores condiciones que las reales.


tomascastrillon@hotmail.com


Puede investigarse en la Internet que en el “Diccionario de habla popular de Colombia”, se encuentran las siguientes definiciones:


Caña: Jactancia que carece de fundamento.


Cañar: Hacer ostentación de estar en mejores condiciones que las reales.


Y en fin que Cañero equivale a mentiroso.


En las circunstancias actuales es claro que el gobierno actual se ajusta cabalmente a estas definiciones.


Por ejemplo, con el repetitivo, “Como nunca antes”,  se hace permanentemente”ostentación de estar en mejores condiciones que las reales”. A este calificativo se ajustan muchas ocurrencias reales como  el reciente”viajecito” a los Estados Unidos.


Es muy “cañero” el Primer mandatario cuando, por ejemplo, habla de la excelencia de las relaciones con Venezuela, la disminución de los cultivos de coca, la baja del desempleo y muchos hechos más.


El Primer Mandatario se ha rodeado de una verdadera corte de áulicos, “gavillas mediáticas” y “carga ladrillos” que permanente ensalzan sus actuaciones con testimonios y frases “con mucha baba en la boca”, al decir del poeta Rubén Darío, que recientemente recordó la muy distinguida columnista Lucila González de Chaves.


El Primer Mandatario también se ha caracterizado por manifestaciones y actuaciones contra el Gobierno que le antecedió,  con expresiones que merecen otro verso del poeta nicaragüense cuando decía:


“Y aquella frase tenía/del diente del can hidrófobo/del garfio del alacrán”.


En esta comedia de tragedias en que está sumida Colombia, ahora resulta la candidatura del primer mandatario para el Premio Nobel de la Paz, nada extraño si se tiene en cuenta que según trascendió, lo propone uno de los garantes, (noruego, Juanito) del nefasto proceso de diálogos en La Habana con la delincuencia. Tiene visos de ser un autopremio, a la gran caña de las conversaciones “por la Paz”, porque uno de los garantes propone se premie el proceso. Dicho Premio, el de la Paz, está muy desprestigiado, bastaría recordar que le fue otorgado al presidente Obama.


A propósito de Premios Nobel, recientemente se le dio el nombre al Parque, donde se ubicarán los estudios locales de televisión, de Gabriel García Márquez, y cabe preguntar si las nuevas generaciones se olvidaron de portentos literarios como Tomás Carrasquilla y Marco Fidel Suarez, (¿los habrán leído alguna vez?) para no citar a muchos otros, homenajeando permanentemente al nobel de la literatura. ¡Queda la inquietud! 


También ha trascendido que, aparentemente, el fiscal General va para la Embajada de Alemania, debido, quizás,  a un”lobby” supercañero del Gobierno y del mismo fiscal. Resultaría increíble que Alemania le diera el beneplácito a quien conformó una verdadera Gestapo criolla.


Localmente, el Gobernador anterior hizo con los Parques Educativos gala de una permanente”Caña: Jactancia que carece de fundamento”, con sus lemas “Antioquia la más educada” y”No se pierde un peso”.


Y la Alcaldía anterior al hacer permanente”ostentación de estar en mejores condiciones que las reales” (seguridad y movilidad) lo que hizo fue Cañar.


Con el nuevo Gobernador  se debe tener mucho cuidado, no vaya a ser que esté”Cañando”, con sus propuestas, porque al”Pensar en grande” está sugiriendo ciclovías y bulevares para las regiones vecinas al Valle de Aburrá, como en el caso del Oriente cercano, Llanogrande, cuando se carece de una infraestructura necesaria como acueductos y alcantarillados, para no hablar de vías.