Economía

Mechanized coffee harvesting is still far
Recolección mecanizada de café aún está lejana
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
12 de Febrero de 2016


Cenicafé ha probado tecnología existente en otros países, ha importado equipos de Brasil, España e Italia, para aplicarla en Colombia y ha hecho esfuerzos con gente preparada en el tema.


Foto: Cortesía 

Recolección mecanizada de café en Brasil. Estas máquinas no pueden trabajar sobre laderas, que es donde se cultiva, predominantemente, el café en Colombia. 

Durante 2015 conseguir mano de obra para la cosecha del café tuvo sus dificultades ante el poco interés de los recolectores que, en ocasiones, han migrado a otros empleos. Por lo que la Federación Nacional de Cafeteros se ha puesto como objetivo prioritario avanzar en la mecanización de esta labor para reducir la necesidad de personal. Sin embargo, particularidades del terreno y de los cafetos colombianos ponen escollos a la tecnología que no se ve como pronta solución.


Álvaro Jaramillo Guzmán, director ejecutivo del Comité Departamental de Cafeteros de Antioquia, apunta que la mecanización es muy importante “sobre todo para la caficultura mediana y grande, porque de todas maneras el pequeño caficultor con su trabajo y el de su familia logran defenderse”.


Pero, en su opinión, la topografía colombiana donde se cultiva da un problema: “¿cómo mecanizar en zonas de laderas? La mecanización en llanura ya la tiene Brasil, y la podríamos copiar de ellos, en el buen sentido, pero lo que sí no tenemos es un desarrollo en zonas de ladera”.


El problema va más allá de la montaña. Hernando Duque Orrego, gerente técnico de la Federación de Cafeteros, recuerda que el Centro Nacional de Investigaciones del Café (Cenicafé) viene trabajando cosecha mecánica de manera asistida hace cerca de 17 años, “y hay mucha información disponible”. 


Explica Duque Orrego que el problema fundamental es que en Colombia el café tiene un número alto de floraciones, trece, catorce, quince al año, y hay muy poca uniformidad en la maduración de los frutos, y cuenta: “Esto se traduce en que se llega a una finca normal y en una misma rama puede conseguir frutos maduros, pintones, verdes, inclusive flores. Esas muchas floraciones dificultan mucho la cosecha. Por esa razón la mejor manera de hacer la cosecha selectiva enfocando la recolección en frutos maduros se da manualmente, con el método convencional”. 


Amplía el Gerente Técnico que se han encontrado muchas formas de “tumbar” frutos, y existen vibradores de ramas, de árbol, que hacen caer los frutos, pero después que la máquina hace la cosecha el contenido de frutos verdes es muy alto, y estos en la carga cosechada se traducen en que la taza va a tener problemas de acritud. Por lo tanto se requiere que la máquina coseche selectivamente y que tenga un número de verdes muy pequeño. 


“Lo que están buscando ahora es básicamente un aparato, y Cenicafé ha abierto unas nuevas ventanas de exploración, dentro de las cuales sobresale usar un identificador de granos por color. Si este equipo pudiera identificar los frutos por color, y se hiciera efectiva la identificación, el siguiente paso sería tumbarlos para cosecharlos, pero se requiere un tiempo hacia adelante. Todavía está en pasos incipientes, se están construyendo los algoritmos, no hay ningún prototipo todavía”, concluye Duque Orrego.



Vibradores sobre la rama

Una investigación realizada entre Cenicafé y la Universidad Nacional permite ver algunos de los retos y dificultades de la mecanización. En el trabajo Cosecha del café con vibradores portátiles de tallo, del investigador Carlos Oliveros y sus colaboradores, se resume que: 


“El rendimiento potencial con esta tecnología varió en el rango de 288 a 504 kilos por hora por vibrador. El rendimiento efectivo, incluyendo el tiempo para recoger el café con mallas, varió en el rango de 53 a 67 kilos por hora por operario, que en relación con el promedio observado en pases pico en cosecha manual tradicional (doce kilos por hora por operario) representa un incremento del 341,7 a 458,3%, respectivamente”.


Aunque estos resultados muestran un aumento notorio en la eficiencia de la mano de obra en cosecha del café, la eficiencia global de recolección (rendimiento efectivo/rendimiento potencial) fue muy baja (0,13%) y, por lo tanto, se requiere desarrollar métodos más eficientes para la captura de los frutos desprendidos.