Columnistas


Posicionando las licenciaturas
Autor: Carlos Arturo Soto Lombana
9 de Febrero de 2016


El posicionamiento de las licenciaturas que pretende el MEN deber韆 traer de la mano los recursos que las IES requieren para implementar las condiciones de calidad que se les demanda.

El posicionamiento de las licenciaturas que pretende el MEN debería traer de la mano los recursos que las IES requieren para implementar las condiciones de calidad que se les demanda.


La viceministra de Educación Superior, Dra. Natalia Ariza Ramírez, encargada de las funciones del despacho de la Ministra de Educación Nacional, sancionó el día 3 de febrero la resolución 2041 de 2016 que establece las características específicas de calidad de los programas de licenciatura para la obtención, renovación o modificación del registro calificado.


Desde el 17 de diciembre de 2015, se esperaba la sanción de esta resolución, después de darse a conocer el Decreto 2450 de 2015 que reglamenta las condiciones de calidad para el otorgamiento y renovación del registro calificado de los programas académicos de licenciatura. Tanto la resolución como el decreto están en línea con la directriz del artículo 222 de la Ley 1753 de junio 9 de 2015 (Plan Nacional de Desarrollo) que fija un plazo de dos años para que los programas de licenciatura, que tengan como mínimo cuatro cohortes, obtengan su acreditación de alta calidad.


Atendiendo a lo anterior el MEN ha definido como fecha fatídica el 9 de mayo de 2016, en la que las facultades de educación y/o unidades de formación de licenciados, que no tengan sus programas acreditados, deberán radicar la solicitud de acreditación correspondiente ante el CNA. De esta manera los programas que no se presenten en esta fecha o los que no obtengan la acreditación de alta calidad a través del procedimiento establecido, perderán la vigencia del registro calificado y por supuesto no se podrán volver a ofertar. Se trata de 106 programas de licenciatura de 38 IES (Instituciones de Educación Superior) los que deben presentarse el 9 de mayo a condiciones iniciales.


Considera el MEN que esta es una manera de “posicionar las licenciaturas”, sometiéndolas a mayores controles y limitando la oferta de programas que no tengan los estándares de calidad definidos para la formación de profesores. Me temo que un gran porcentaje de las 38 IES que tienen estos 106 programas no radicaran la solicitud correspondiente ante el CNA. Las razones están en lo que significa la inversión de recursos en infraestructura, nómina docente de alto nivel, profesores bilingües, grupos de investigación con trayectoria, programas de movilidad nacional e internacional de profesores y estudiantes, entre otras exigencias. Muchas de estas IES han visto como prioridad la acreditación institucional para lo que reducir la oferta de pregrados sin vocación de acreditación es una carga menos.


En el Decreto 2450 de 2015, se menciona que las metodologías vigentes para desarrollar los programas de licenciaturas son la presencial y la distancia tradicional, no obstante, en la resolución 2041 de 2016, se regula que todo programa de pregrado en educación deberá tener como mínimo 90 créditos presenciales para la formación en práctica y otros contenidos de la formación disciplinar y profesional. Con esta regulación de la presencialidad desaparece el concepto de educación a distancia tradicional y convierte a toda la oferta de formación inicial de profesores en presencial.


Ante la disminución de la oferta de los programas de licenciatura por vía de la normativa expedida por el MEN o por la disminución de la demanda social de los bachilleres hacia estas profesiones, el aumento paulatino de egresados de otras carreras universitarias en la nómina oficial y privada del magisterio es una realidad; hoy un tercio de la nómina oficial del magisterio está ocupada por profesionales no docentes (psicólogos, ingenieros, trabajadores sociales, entre otros). Esta proyección debería estar inquietando al MEN dado que sobre estos profesionales y programas de pregrado no va la política de calidad docente.


¿El MEN se ha preguntado por el poco éxito del programa ser pilo paga maestro? Será que un bachiller, independiente de su condición socio-económica, considera que las licenciaturas deben ser financiadas por el Estado y no se compadece adquirir un préstamo condonable, que posiblemente no pueda pagar, para formarse en una profesión con poco reconocimiento social y mal paga.


El posicionamiento de las licenciaturas que pretende el MEN debería traer de la mano los recursos que las IES requieren para implementar las condiciones de calidad que se les demanda y los recursos para que cada vez esta profesión obtenga un mayor estatus social, que atraiga a todos los pilos del país, independiente de sus estratos socioeconómicos.