Política

“Respect for politics”
“Respeto la política”
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
6 de Febrero de 2016


Antioquia está estrenando contralor con el abogado Sergio Zuluaga Peña, quien describe no sólo quién es sino cómo enfocará su gestión de control fiscal en momentos de apretón financiero.



El abogado de la Universidad de Antioquia, Sergio Zuluaga Peña, ajusta un mes al frente de la Contraloría Departamental.

Realizar una gestión austera y casi franciscana, respeto por los políticos y conceptuar que la Contraloría necesita cambios son algunas de las apreciaciones que entregó el nuevo contralor de Antioquia, Sergio Zuluaga Peña, en un amplio diálogo con Panorama Político de EL MUNDO.


Se trata de una persona que viene del estrato popular, que está surgiendo en la vida pública a punta de estudio y de disciplina, de una fuerte formación jurídica en el Derecho Administrativo,  fue juez administrativo, secretario de Gobierno encargado de Medellín y ahora habla en su calidad de jefe fiscal de Antioquia tras un mes en el cargo.


Este es su pensamiento de vida y sobre el control fiscal.


¿Quién es Sergio Zuluaga Peña?


Es una persona disciplinada, estudiosa, respetuosa del Derecho y la Constitución, un hombre absolutamente enamorado de la tierra antioqueña y, sobre todo, comprometido con la dignidad humana.


¿Usted se preparó académicamente para alcanzar qué metas?


Soy un abogado de la U. de A. que ha trascurrido toda su vida en el Derecho Administrativo, terminando una maestría en Gestión Pública de la Universidad Nacional del Rosario, estoy pendiente de la tesis.


Además tengo estudios avanzados en Derecho Administrativo, en Derecho Público, en Legislación Tributaria y en Seguridad Social.


¿Su meta es trabajar o contribuir con el sector público colombiano?


Es dignificar el sector público colombiano y ser un servidor público íntegro, sesudo, estudioso, respetuoso por los recursos públicos y también de los derechos de la sociedad que ayuden a dignificar al ciudadano y al ser humano humilde porque vengo de un estrato humilde, no soy nacido en cuna rica, me he hecho de cero, quiero ser un testimonio de vida para todas aquellas personas que nacieron en las comunas populares de Medellín y que se han educado en las escuelas, en los colegios y las universidades públicas de Medellín, que pueden llegar donde quieran si se tiene disciplina, honradez, alcanzando sus metas poco a poco así se sea muy pobre.


¿Cuál es su historia en el estrato popular donde usted se formó?


Soy nacido y criado en diferentes comunas como Robledo, Caicedo, Castilla y el Centro.


¿Y entendió que con estudios y con disciplina sólo se logra la superación profesional y laboral?


Sólo con el dolor se crece y yo tengo una frase que siempre ha sido mi lema de vida: ‘seamos realistas, pidamos lo imposible’.


Soy un hombre que se ha hecho trabajando, estudiando, proveniente de la educación pública, soy huérfano desde niño y así me formé.


¿Quiénes han sido sus guías o sus ejemplos?


Mi guía en la vida ha sido mi abuela, fue la mujer que me crió, una mujer pobre, quien sufrió la violencia, el desplazamiento y humillada en esa guerra de la década de los años cincuenta por los lados de Yarumal y Briceño.


¿Y quiénes han sido su norte en la academia?


En la academia he sido profundamente enamorado de los demócratas liberales, en la U. de A. tengo personas que estimo, recuerdo hoy a una persona sublime como el doctor Carlos Gaviria, como todo un maestro, reivindico a una docente que he querido y admirado mucho como es la constitucionalista Bernardita Pérez, quien conoce mi historia de vida y cómo he sufrido desde abajo, siendo un niño y joven trabajador.


¿Y cuál es su visión del mundo?


El mundo debe ser un lugar donde quepamos todos, donde las diferencias se den por cariño y amor, y no por discriminación de sexo, raza o religión.


Tiene que ser un mundo que le dé oportunidades a todos los seres humanos sin condiciones.


La sociedad antioqueña y la de Medellín tienen que mirar con respeto y con cariño sus niños, sus adolescentes, sus mujeres y respetar a los ancianos.


Debemos construir un mundo con el Derecho, con la convivencia, con la democracia sobre todo para construir la felicidad que no solamente es el dinero, sino el respeto, el amor, la capacidad de mirarnos unos a los otros para resolver las diferencias en el marco del diálogo y del Derecho.


¿Y qué es para usted la familia?


Es el eje fundamental de la sociedad y del mundo, es el amor y la compenetración absoluta donde realizan los sueños, donde se hace realidad la magia de la felicidad.


Ver sonreír a mis hijas, jugar con ellas, estrecharlas en mis manos es estrechar verdaderamente el amor.


Tener una esposa abnegada, una esposa que además de ser inteligente, sea una mujer preparada que sea capaz de guardar el silencio necesario y dar los consejos sabios en momentos específicos y mantenerse codo a codo.


Ningún ser humano puede vivir sin el concepto de familia y el mensaje es que todos debemos fortalecer y cuidar a nuestras familias, cuidar nuestros hijos, cuidar nuestro entorno, nuestro vecindario y a nuestras ciudades y así construimos países y mantendremos al mundo fuera de esas guerras fratricidas que nos azotan.


¿Está casado con periodista?


Mi esposa es una periodista, quien durante mucho tiempo ha escrito sobre temas muy interesantes en todo sentido.


¿Qué piensa de los políticos?


Respeto profundamente la política, no creo que la nueva política sea hablar mal de los políticos tradicionales, la política la hemos construido todos en las diferentes épocas históricas, ha habido diferentes formas de hacerla, toda época trae consigo una nueva revolución política.


Los políticos que hoy algunos llaman despectivamente tradicionales son tan importantes y han construido la historia de este departamento.


Tampoco puedo despreciar a los nuevos políticos que son las nuevas revoluciones. Hace ochenta años López Pumarejo era un revolucionario que se opuso a las viejas tradiciones políticas, hoy toda esa ola es mirada como los arcaicos de la política.


Todo va cambiando, pero el hecho de que lleguen  nuevas generaciones no pueden mirar con desprecio, con arrogancia, con un tufo de hipocresía a quienes son realmente nuestros padres en las escuelas políticas.


Respeto todas las casas políticas, todas tienen sus maneras, sus estructuras y cuando alguien haga algo malo, que eso lo hacen los nuevos y los viejos, pues que los denuncien ante los órganos de control.


No acepto el señalamiento y el etiquetamiento que se le hacen a las personas porque sí y en eso en esta institución se darán garantías a las personas, nunca haré persecuciones políticas a nadie con el instrumento del control fiscal.


¿Cómo encontró la Contraloría General de Antioquia?


No quiero hablar mal de mis antecesores y no vengo a buscar los errores ni los pecados a nadie.


A veces el servidor público cuando está gobernando o gerenciando una institución pública, siempre va a tener a alguien que lo critique, siempre va a tener a alguien que le cae mal, tendrá todos los días inmensas posibilidades de equivocarse, pero una, dos o tres equivocaciones no serán el estandarte por el cual lo tengan que medir a uno, cada quien responderá si hizo cosas males ante quien tenga que hacerlo.


Encuentro que es una Contraloría que necesita cambios, que necesita responder a una nueva dinámica y le pido a Dios que me dé toda la capacidad de ser humilde, pero también sabio para llevar a esta Contraloría a otros terrenos, para  alcanzar los principios fundamentales que nos dio la ley y la Constitución, porque en última estamos es para dignificar los pueblos y dignificar al pueblo antioqueño en la construcción del servicio público.


¿Y cómo está la entidad financieramente?


Encuentro no sólo una Contraloría con un déficit acumulado sino bastante alto. Tengo que trabajar duro con todos de la mano y tengo que sacar adelante esta situación y coyuntura.


Pero además y ante las denuncias que se formulen, llámese la obra que sea, o el municipio que sea, allí entraremos a investigar y a tomar decisiones, pero con objetividad, con respeto, con debido proceso.


Esta Contraloría irá a las comunidades, hará presencia, sus equipos serán tan profesionales como la persona que los está comandando.


Frente al déficit fiscal que tenemos, primero un saludo a todos y cada uno de los servidores que conforman la Contraloría, los de carrera, los de provisionalidad, los de libre nombramiento y remoción.


Seré un contralor que dará ejemplo, que se meterá en la solución de los problemas, que estudiará y se sentará a quemarse las pestañas junto con los equipos que tendrán que tomar decisiones.


Que irá y se cansará hasta el extremo junto con todos los equipos que tengan que salir a los diferentes lugares a hacer las auditorías. Y acompañaré a mis equipos jurídicos para que tomen las decisiones que son.


Frente al déficit seré un contralor austero, franciscano, no me voy a gastar la plata en viajes, ni en lujos, los gastos de mi oficina serán los estrictamente necesarios.


La austeridad será total para todos, pero voy a exigir eficiencia y eficacia en el trabajo, que es la manera más bonita para que nosotros podamos dar ejemplo y exigir a las demás entidades auditadas.


¿Qué pueden esperar los diputados, el gobernador y los alcaldes de su gestión de vigilancia y de control?


Voy a respetar absolutamente a todos los dignatarios políticos y públicos, pasados y presentes.


Van a recibir objetividad, trabajo, honradez, disciplina y a un hombre estudioso y serio en sus opiniones.



El control fiscal

¿Y cuál es su concepción y su estilo en el control fiscal?


En Colombia ha sido una herramienta que ha ayudado a cambiar y a dinamizar el ejercicio de lo público.


Qué es lo que pasa, que el control fiscal moderno nos lo tenemos que reinventar, un control fiscal que sea efectivo y cercano a la ciudadanía, que construya justicia y veeduría junto con la ciudadanía, que escuche de manera pronta y oportuna y de esa misma manera se ejerza la justicia fiscal.


El control fiscal tiene las mismas dificultades que atraviesa hoy la justicia y por eso se tiene que reinventar desde las tecnologías, desde la participación de la comunidad, es importante que para los juicios de responsabilidad fiscal en Antioquia se puedan instalar salas móviles, en las cuales las comunidades escuchen lo que se está desarrollando en esos juicios.


También que las auditorías puedan estar monitoreadas a través de tecnologías, que se pueda visualizar lo que se discute en cada una de las mesas de trabajo, que queden para ser consultadas en un momento específico y que haya transparencia en las decisiones.


También hay que hacer doctrina fiscal para posibilitar los estándares jurídicos mínimos en los desarrollos de cada una de las actividades de la gestión pública.


Pero esto se debe construir con todos, con los contratistas, con los servidores públicos, con los organismos internacionales y nacionales de transparencia.


Además también tenemos el reto de una gestión fiscal buscando realmente la satisfacción de las necesidades básicas y primarias, y la dignidad de los pueblos.


No se trata de ir a mirar que se estén invirtiendo los dineros en lo que es, sino en la construcción de la demanda de los deberes y de los derechos que tienen los ciudadanos frente a la Constitución en salud, recreación, educación de buena calidad, en seguridad ciudadana, en transporte, en todos aquellos factores que están aquejando las verdaderas realidades y no gastarse los recursos en asuntos que no están priorizados en los planes de desarrollo.


Precisamente un mensaje para los alcaldes que están construyendo los planes de desarrollo, es que tienen que priorizar las condiciones y las situaciones que están clamando sus regiones en cada uno de los asuntos de gran necesidad social, los prioritarios y con base en los presupuestos para los próximos cuatro años.


Y un aspecto importante, la aplicación de políticas públicas para dar continuidad en los programas y así acabar con el cáncer de la discontinuidad en frentes fundamentales como la infancia, vejez, juventud, vivienda digna, para que la Contraloría pueda darles un seguimiento eficaz y eficiente.