Columnistas


Las lecciones de Iowa
Autor: Rafael Bravo
5 de Febrero de 2016


En Iowa se inició la contienda electoral que definirá el próximo presidente de los Estados Unidos. El resultado para algunos fue una sorpresa pues las encuestas mostraban a un Trump ampliamente favorito pero los votantes salieron a cobrarle.

En Iowa se inició la contienda electoral que definirá el próximo presidente de los Estados Unidos. El resultado para algunos fue una sorpresa pues las encuestas mostraban a un Trump ampliamente favorito pero los votantes salieron a cobrarle susposiciones e ideología  extremas. La candidatura mediática de los ‘’ismos’’, como acertadamente lo definió el editorialista del Washington Post: nativismo, proteccionismo, racismo y en ultimas fascismo. Importante reiterar que los norteamericanos históricamente se han inclinado por presidentes al centro del espectro político, no obstante que Ted Cruz el ganador en Iowa, es el más auténtico exponente de la derecha reaccionaria y arcaica que con seguridad jamás será el nominado.


Ciertamente, el electorado ha querido mostrar en las urnas el descontento generalizado con el Establecimiento. Un fenómeno que comenzó en Europa y que ahora llega a Norteamérica. Cruz, Trump y Sanders en el lado demócrata así lo comprueban. Este último, un septuagenario que logro la favorabilidad de los jóvenes con un mensaje contundenteen contra de los intereses corporativos y la avalancha de dinero que compra elecciones, ha puesto en jaque a la maquinaria Clinton. Sanders es una bocanada de aire fresco pidiendo lo que denomina una ‘’revolución política’’ de modo que la clase media recupere su ímpetu, abra los ojos a la creciente desigualdad y la influencia de los poderosos en el Congreso. 


La realidad es que Iowa está lejos de determinar el rumbo electoral. Un estado en el que el 90 por ciento de los electores son anglos, erróneamente llamados‘’blancos’’ donde las minorías escasean y cuya voz poco cuenta en ese estado. Los votantes hispanos, prácticamente irrelevantes en el Medioeste, pero numerosos en otra regiones, tienen la llave para elegir presidente, al igual que los afroamericanos fueron definitivos a la hora de llevar a Barack Obama a la Casa Blanca En las presidenciales del 2008, Mike Huccabee y en el 2012 Rick Santorum salieron ganadores y nunca terminaron postulados a la elección general por el partido republicano. Esta semana ambos decidierondar un paso al lado renunciandoa la campana. 


Marco Rubio se erige como la esperanza del partido republicano y de los sectores moderados luego de alcanzar un honroso e inesperado tercer puesto en Iowa. Hijo de inmigrantes cubanos nunca ha renegado de sus orígenes aunque ha sido obligado a girar a la derecha, distanciándose de una reforma que saque de las sombras a los millones de indocumentados que piden una legalización. Su papel como senador tampoco muestra mayores logros y sus reiteradas ausencias han sido un arma de los demás contrincantes a la presidencia. Rubio es una opción que podría tomar vuelo convirtiéndose en la mayor amenaza para los demócratas.  


El electorado de Iowa quiso dejar en claro la angustia, decepción y rechazo al status quo. Un mensaje de renovación de la clase política de modo que el país recupere su liderazgo económico y los frutos sean repartidos de manera más equitativa. Las candidaturas Sanders, Trump y Cruz obedecen al inconformismo de una amplia mayoría que no ve salidas a sus necesidades. Quizás por el extremismo que ellas encarnan y la imposibilidad de implementar sus propuestas, la gente con seguridad se irá por el pragmatismo versus la ideología. 


De cualquier manera, el dialogo político apunta a un cambio civilizado de las costumbres en Washington. Es un camino largo que va a dejar a muchos con el sinsabor de la derrota, algo que se repite una y otra vez cuando de elegir se trata.