Mundo deportivo

Dayer began his dream in San Luis
Dayer comenzó su sueño en San Luis
25 de Enero de 2016


El esfuerzo, sacrificio y la carga de llevar el apellido Quintana ofreció la primera recompensa a Dayer, vencedor del Tour de San Luis 2016, su estreno en lo más alto del podio en una carrera por etapas.



Podio final del Tour de San Luis 2016: Campeón, Dayer Quintana (centro); segundo, el argentino Eduardo Sepúlveda (izquierda); y tercero, Nairo Quintana (derecha).

Cortesía Movistar Team

Redacción/Agencias


Dayer Quintana, de 22 años, ya acompaña en los podios a su hermano Nairo, el campeón del Giro 2014 y quien tiene dos segundos puestos en el Tour de Francia.


“Es gratificante ver cómo un corredor que ha ganado el Giro y que tiene dos segundos puestos en el Tour trabaje para ti. Eso te motiva y te da fuerzas de donde no las tienes. Es algo histórico que dos hermanos coincidan en el podio”, expresó Dayer.


Dejando claro que no es “un enchufado”, Dayer muestra un carácter opuesto a su hermano, pero con idéntico pedigrí. Es de los pocos que le han seguido desde siempre, incluso en la carretera.


Muchos piensan que seguir la rueda de Nairo en una subida es imposible, pero hay constancia de que hay alguien que lo ha hecho de siempre. Ese es su hermano menor, compañero y persona de confianza.


La pasión de Dayer por la bicicleta comenzó casi a la par de Nairo, cuando ambos salían a rodar por las carreteras del departamento de Boyacá.


“Era yo quien le daba las collejas y le corregía, como si fuera su padre. Lo traje aquí y verlo dos escalones por encima es un orgullo para mí “, manifestó Nairo.


Para el ganador del Tour de San Luis, ser hermano de Nairo es “un privilegio, un orgullo” y aseguró que no le afecta en absoluto su sombra. “Al contrario, es un reto, una motivación. Si él pudo, yo también. Por lo menos, lo intentaré”. Eso lo tiene claro el profesional desde 2014, después de competir en 2013 en el equipo amateur español del Lizarte.


Dayer no tuvo nada claro su futuro en el ciclismo, pues las oportunidades a veces no se casan con la calidad. Brilló como juvenil, pero después abandonó el ciclismo durante casi dos años para trabajar como policía. Al final se volvió a subir a la bicicleta y empezó a codearse con ciclistas mayores que él.


El ciclista de Cómbita tiene un apellido común, pero sueños propios. Ganador de una etapa en la Vuelta a Austria en 2014 y clasificado 93 en el Giro de Italia, Dayer pretende consolidarse en el Movistar y aspira a correr en el Tour con la camiseta azul, y si es junto a Nairo y para ganarlo, “eso ya sería un sueño”.


Dayer se considera un buen escalador, pero “no tanto como Nairo”. Sobre la bicicleta tienen estilos parecidos, pero abajo de ella son polos opuestos. “Nairo es más tranquilo que yo, reservado, calculador, tímido, yo soy diferente: bastante acelerado. A él le gusta hablar poco, y en carretera es muy astuto. Yo soy más impulsivo”, explicó.


De momento, Dayer ha demostrado que puede ganar carreras importantes. Sabe que su función en el Movistar es la de gregario, y cree que con el tiempo “la bici pondrá a cada uno en su sitio”.


Eso es algo que ya dejó claro hace tiempo, que demostrando condiciones y talento, y sacrificándose, se irá ganando el sitio. 


Su faro es Nairo, como no podía ser de otra manera, a quien sigue considerando el de siempre, una persona humilde a pesar de su gana universal.


Ahora en su momento cumbre, quiere dejar claro que por muy hermano que sea de Nairo, él es él y que en la carretera nadie le regala nada. “No soy un enchufado, este triunfo en San Luis es producto del sacrificio y del trabajo”, fueron sus palabras al atravesar la meta del alto de Comechingones, cuando se puso por primera vez el maillot verde de líder del Tour de San Luis.


Como persona que irradia alegría, Dayer está convencido de que “un día sin risa es un día perdido”. Por eso siempre está de buen humor, algo que le ayuda para cargar con un apellido de mucho peso. Un peso que empieza a compartir con un gran campeón.