Economía


Se busca La mejor taza de café de Antioquia
Autor: Monica Andrea Saavedra Crespo
16 de Enero de 2016


El concurso de La mejor taza de café de Antioquia hace que los caficultores continúen un proceso de mejoramiento duradero que, de manera inmediata, les permite obtener beneficios económicos, al producir cafés especiales.


Foto: Cortesía 

El café elaborado tiene 2,5% de grasa, mientras que el café filtrado contiene 0,6% de grasa.

La Gobernación de Antioquia invita a caficultores antioqueños a participar en la cuarta versión del concurso La mejor taza de café. Hasta el 31 de enero próximo los cultivadores del grano pueden registrar sus lotes en la cooperativa de cada región. Las tres versiones anteriores han permitido a familias caficultoras antioqueñas vender su producto hasta por US$45,70 la libra.


Este concurso es organizado por la Secretaría de Productividad y Competitividad de la Gobernación, el cual busca mejorar la calidad de vida de dichas familias mediante programas de educación, asistencia técnica y promoción nacional e internacional de los cafés con cualidades superiores que son cultivados en suelo antioqueño.


Las familias caficultoras deben inscribir un lote de 1.000 kilogramos de su mejor café para ser evaluado por el panel de catadores Café de Antioquia, de los cuales se seleccionan 60. Después, estos lotes se evalúan en conjunto con un jurado internacional, realizando el ranking hasta el número 1.


Luego de la inscripción de los lotes que cierra el 31 de enero, viene el proceso de la catación de los 60 mejores lotes que se realiza del 21 al 23 de febrero. El gran evento de la subasta se ha previsto para el jueves 25 de febrero, en un acto público en Medellín y al día siguiente se llevará a cabo la rueda de negocios.


El concurso La mejor taza de café de Antioquia tiene el propósito de encontrar los mejores cafés cultivados en el territorio y posicionar al departamento como un origen de cafés especiales en el ámbito mundial y lograr mejores precios para las familias caficultoras.


La participación en los concursos y subastas hace que los caficultores grandes, medianos y pequeños se preocupen por la estandarización en la cadena de producción, permite visibilizarlos ante el mercado internacional y ante el consumo interno.


El Gobierno Departamental trabajará con ellos para que mejoren sus prácticas productivas, que sean cada vez más amigables con el medio ambiente y mejoren la calidad de su producto.


Hasta el momento se han realizado tres versiones del concurso en los que se han recibido un total de 4.550 lotes (2.840 en el primer concurso, 503 en el segundo concurso y 807 en el tercer concurso). 


En la primera versión de 2013 se contó con la participación de más de 2.800 familias y el ganador fue Elpidio Arboleda Tabárez, del municipio de Urrao. En la segunda versión de 2014, en la que participaron 503 familias y el ganador fue Luis Guillermo Varela, del municipio de Caicedo, se subastaron 60 lotes y se vendieron 55, el precio máximo alcanzado fue de US$15,50, es decir, diez veces el precio regular. En el tercer concurso de 2015, participaron 807 familias, se subastaron los mejores 62 lotes y se vendieron todos, alcanzando un precio máximo de US$31,50, es decir, 21 veces el precio regular.


La ganadora de la tercera versión del concurso fue Silvia Helena Higuita Manco, del municipio de Giraldo, quien logró un registro histórico en la subasta al vender la libra de su café en US$31,50. 



Premios a 60 participantes:

Incentivos monetarios para adecuaciones físicas.


1° lugar: 20.000.000.


2° lugar: 10.000.000.


3° lugar: 5.000.000.


4° lugar: 3.000.000.


5° lugar: 2.000.000.


6° al 10° lugar: 1.000.000.


11° al 20° lugar: 500.000 cada uno.


21° al 60° lugar: 300.000 cada uno.




Ganadora de 2015

El exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo, entregó el premio por $20’000.000 a Silvia Helena Higuita Manco y su familia del municipio de Giraldo, quienes el año pasado participaron y quedaron en el tercer lugar.  La ganadora de La mejor taza de Antioquia expresó: "Yo llevo hace diez años con el café, mi esposo me ha impulsado a cultivar el café, empezamos con 2.500 árboles, de ahí nos pusimos a sembrar más y ya tenemos 13.000 árboles. Ahora hago parte de un grupo de cafés especiales, con el que nos ha apoyado mucho la federación y la cooperativa. El café lo que me ha aportado en la vida es darle el estudio a mis hijos, tener la casa donde vivimos y sostener la finca. Este año le pusimos más amor a la cogida del café, más esmero a las lavadas y a seleccionar el mejor café. La clave está en la recolección, yo misma me meto con los trabajadores a supervisar y de ahí parte todo, después manejar bien los tiempos de secado y los resultados se tienen que ver".