Columnistas


Isag閚: a pesar de todo
Autor: Sofia Alejandra Gaviria Correa
13 de Enero de 2016


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El hecho de que Isagén sea mayoritariamente de propiedad del Estado es prenda de la salvaguardia del inmenso tesoro de agua, fauna y flora que esta empresa custodia, asegura la competitividad del país en materia de energía y garantiza la soberanía energética nacional. Por esto, los colombianos, de todas las procedencias sociales e ideológicas, nos hemos sorprendido negativamente ante el anuncio del Gobierno Nacional de privatizar un bien que es esencial para el bienestar de nuestros nacionales, justamente cuando la mayoría de las grandes potencias del mundo se precian de tener el control accionario de sus mayores hidroeléctricas.  


La privatización de Isagén es un asunto que compete directamente al Partido Liberal, no sólo porque la Constitución de 1991, engendrada e impulsada por el Liberalismo, indica, en su artículo 365, la finalidad social de los servicios públicos y la importancia de que estos dependan del Estado, sino, sobre todo, porque nuestro partido, una colectividad socialdemócrata que defiende el bien común por encima del bien particular, tiene como uno de sus principios fundamentales la defensa del patrimonio público. 


Actuando en consecuencia con este sagrado principio liberal,  hemos  apelado a todos los medios posibles para lograr que el Gobierno Nacional reconsidere la decisión de privatizar a Isagén, confiando en que el Gobierno escucharía el clamor unánime de una colectividad que, además de haber conseguido las mayores victorias sociales de los colombianos y de representar a millones de ciudadanos que la han elegido en las urnas, ha sido indispensable para la aprobación en el Congreso de los principales proyectos de este gobierno. Así pues:


- Redactamos una constancia pidiendo que no se vendiera Isagén.  Fue firmada por 80 senadores, de todos los partidos con presencia en el Senado, generando un consenso rara vez visto en toda la historia del Congreso. 


- Propusimos que, en el Plan Nacional de Desarrollo, se incluyera un artículo que impedía que se vendiera Isagén en las condiciones actuales.  Logramos que fuera aprobado por el grueso de los senadores, pero, por influencia del Gobierno,  el artículo desapareció del Plan, en la conciliación.


- Citamos al Ministro de Hacienda a un debate de control político, en la plenaria del Senado, en el cual quedó demostrada la inconveniencia de la venta de Isagén por motivos económicos, fiscales, ambientales, culturales, sociales, estratégicos, de competitividad y de seguridad nacional.


- Recogimos 22 propuestas de opciones para construir las vías 4G sin tener que acudir a la venta de Isagén (formuladas por congresistas de cuatro partidos) y las enviamos al Ministro de Hacienda. 


- Redactamos una demanda para anular el decreto que autoriza la venta de las acciones del Estado en Isagén, porque atenta contra los principios de Planeación, Economía, Responsabilidad y Transparencia que debe observar toda transacción estatal.  La acción no ha sido fallada por el Consejo de Estado.


- Presentamos el proyecto de Ley “Isagén”, que busca impedir la privatización de las empresas energéticas públicas, sin previa autorización del Congreso.  El proyecto no ha sido votado todavía.


- Nos unimos a la propuesta de escribir cartas para intentar disuadir de participar en la subasta de Isagén a las empresas que se estaban postulando para la misma. Conseguimos que, al final, sólo dos compañías continuaran en la puja.


A pesar de las acciones múltiples encabezadas por el Partido Liberal para impedir la venta de Isagén y de lo adverso que resulta este momento para una decisión tan perjudicial como esa transacción, precisamente cuando el país está siendo testigo de los dramas producidos por la ineficacia de las electrificadoras privadas (especialmente, en la Costa Caribe), el Gobierno Nacional no ha cesado en su empecinamiento por privatizar la segunda productora de energía del país.


Teniendo en cuenta esto, no podemos estar ni satisfechos ni tranquilos.


A través de sondeos con los ciudadanos y con los representantes electos por los mismos, los congresistas, ha sido demostrado que el querer de la inmensa mayoría de los colombianos es el de conservar el patrimonio público.  Y la prioridad del Partido Liberal, conforme a su ideario, es la de acompañar y defender los intereses de todos los colombianos.


El Gobierno ha ignorado este clamor. Por ende, tras agotar todos los recursos mencionados, nació nuestra propuesta de que, como los liberales debemos ser coherentes y consecuentes, el Liberalismo se aparte de la coalición de la Unidad Nacional, si el Gobierno Nacional insiste en subastar las acciones de la Nación en Isagén.


Esperamos que hoy, a última hora, el Gobierno Nacional desista de la privatización de la empresa y que, en consecuencia, no sea necesario insistir en esta medida. 


* Codirectora nacional del Partido Liberal


Presidenta Comisión de Derechos Humanos del Senado