Política

Patricia Bonilla earned the Comptrollership
Patricia Bonilla se ganó la Contraloría
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
12 de Enero de 2016


El Concejo de Medellín reconoció su trabajo de 26 años como abogada y estudiosa en temas de hacienda pública en la misma corporación y la eligió por veinte votos como jefe fiscal de la ciudad.


Foto: Cortesía 

La abogada Patricia Bonilla en su primera intervención tras ser elegida por el Concejo de Medellín como contralora de la ciudad.

Hablar del Concejo de Medellín en los últimos 26 años es también tener muy presente el enorme papel y ejercicio profesional como jurista hacendista en el Cabildo de la abogada Patricia Bonilla Sandoval.


Quien no la conoce es porque no sabe que existe esta corporación, toda vez que es una de sus más competentes funcionarias en todos esos 26 años y ampliamente conocida por el público interno y externo que tiene que ver con el Concejo.


Por eso su elección el pasado sábado como nueva contralora de Medellín, fue un acto de justicia y de grandeza, y un tremendo detalle y tributo de los concejales para con una mujer que ha ayudado a construir ciudad desde su escritorio, desde sus libros y códigos, porque es una incansable estudiosa, y desde su computador en la Comisión Segunda de Presupuesto del Cabildo.


Así las cosas, Patricia Bonilla se convierte en la primera funcionaria de planta del Concejo de la ciudad en ser elevada a un cargo de primer nivel como jefe del control fiscal de la capital de Antioquia. Y lo logró porque se lo ganó con suficientes méritos académicos y profesionales, y porque como coincidieron los concejales les brinda confianza, no sólo para el control fiscal sino políticamente.


Como se trató de una elección política por una corporación súper política, este asunto quedó resuelto porque Bonilla Sandoval brinda tranquilidad a todos los cabildantes, lo que fue inclinando a su favor el consenso hacia su elección como contralora.


La muy bien estructurada convocatoria pública que abrió el Concejo de Medellín para la escogencia de contralor local, permitió la inscripción de 30 candidatos, 20 de los cuales compitieron con ella hasta el final.


Y la tranquilidad política que les dio a los 20 concejales que la eligieron, se construyó día a  día por el trabajo que en estas más de dos décadas ha realizado en la célula de los asuntos presupuestales, donde colaboró con concejales de todos las vertientes políticas de la ciudad, dándole siempre garantías a ellos, a sus partidos y a la ciudadanía.


El consenso


Ese pretérito en sus actuaciones fue lo que permitió llegar a un definitivo consenso político en torno a ella en las bancadas políticas del Cabildo, lo que luego se materializó con el mayoritario respaldo a la hora de su elección.


Sólo la concejal del Polo se apartó del apoyo a Patricia Bonilla y postuló y votó por la aspiración del abogado Jaime Andrés Úsuga Marín. Curiosamente este era el principal candidato de la bancada uribista del Centro Democrático, pero sus seis concejales sufragaron a favor de Bonilla Sandoval.


Más de un comentario generó que el Polo votara por un aspirante del uribismo, también un competente abogado.


Además la opción de Úsuga Marín recibió altos elogios del concejal de Cambio Radical, Rober Bohórquez, pero quien al final se plegó a las mayorías en favor de Patricia Bonilla.


Hasta trascendió que el nuevo Gobierno de la ciudad quedó muy satisfecho con su elección. El nuevo alcalde Federico Gutiérrez y el secretario de Gobierno, Santiago Gómez, el primero como exconcejal y el segundo como exfuncionario del Cabildo, conocen muy bien a la electa fiscalizadora.


Más de un concejal en secreto dijo que “hubo guiño” desde el piso doce.


Su elección estuvo colmada de una lluvia de los más elogiosos adjetivos. Que fue un reconocimiento a su dedicación, perseverancia, esfuerzo, tenacidad, lealtad, a su formación, experiencia, a su gratitud, por lo estudiosa, por su ternura, humildad, honestidad, limpieza y transparencia.


Ese mismo sábado se recordó que precisamente por su tenacidad logró salir adelante del peligroso accidente que tuvo a comienzos de siglo. Rodó por todas la escalas de las tribunas del Concejo, que afectaron dolorosamente sus costillas y durante mucho tiempo tuvo que usar un incómodo corsé ortopédico. Por eso sus amigos cariñosamente la llamaban “la tortuguita”·


Además su gestión como abogada hacendista también contribuyó a su elección para dirigir los complejos asuntos fiscales de la ciudad.


Durante todos esos años en el Concejo de  Medellín los proyectos de acuerdo relacionados con temas financieros, de presupuesto, de hacienda pública y los tributarios han pasado por su mano o llevan su firma.


“En ello Patricia Bonilla siempre ha sido una coequipera de los concejales“, dijo el corporado Jesús Aníbal Echeverri.


Las lágrimas de felicidad de su eterna compañera en la Comisión Segunda, Adriana Moncada, fue la más fiel expresión de la alegría que invadió el sábado a muchas personas en el Concejo por el mayor y merecido logro de Patricia Bonilla en su trayectoria en el servicio público.



No la conocen

Un detalle llamó la atención de las palabras pronunciadas por Patricia Bonilla tras ser elegida el sábado pasado contralora de Medellín.


Dijo que la gente de la ciudad conoce mucho más la labor de la Personería, que la gestión que realiza la Contraloría.


A esa conclusión llegó tras conversar con muchos ciudadanos, que no tienen idea para qué sirve el órgano de control fiscal.


Además notificó a las comunidades organizadas que contribuirá con ellas en un control especial sobre el Presupuesto Participativo, lo que advirtió no es fácil, al tiempo que las convocó a contribuir ellas mismas con la vigilancia y el control de esos recursos.


Y a los funcionarios de la Contraloría Municipal les envió un mensaje de tranquilidad. Al respecto, dijo que habrá garantías, se conversará con ellos, no tomará decisiones radicales, sino compartidas, pues agregó que el personal es fundamental para la gestión de control.