Columnistas


¡Qué difícil es callar!
Autor: Mariluz Uribe
12 de Enero de 2016


1. RUIDO EN TEATROS, CINES Y BAILADEROS: Existe hace rato el micrófono, cada vez más adelantado y más fácil de usar.

Mariluz Uribe


1. RUIDO EN TEATROS, CINES Y BAILADEROS: Existe hace rato el micrófono, cada vez más adelantado y más fácil de usar, pero parece que todavía hay mucha gente que no sabe que el micrófono agiganta la voz y que es para no tener que gritar cuando uno está hablando – o cantando- en público. Cuando me toca “escuchar” esos gritos que ni se entienden, me pongo tacos en los oídos.  Y pienso: Si uno puede cerrar los ojos y la boca, ¡por qué no puede cerrar los oídos! ¿Por qué es un sentido que tiene que estar siempre atento? Fui maniática del cine, fanática del teatro y adicta a los bailaderos. Subieron los volúmenes en el cine, y mucho en los Cortos comerciales  (y en  los avisos de la televisión) . Pusieron microfonitos junto a la boca de los actores.  Metieron a los llamados DISC JOCKEYS (¿?) que mandan y se auto mandan en los bailaderos: Así una vez llamaron  a una pareja de tango para que bailara en un elegante teatro de la calle 60 de Bogotá. Ensayaron mucho, se fueron muy elegantes,  él de smoking y ella de traje largo rojo con intensa  rajadura, pero el  ¨disc jockey¨  no quiso poner un tango, se encerró en su cuartico en un tercer piso encima del escenario, y no quiso escuchar al jefe. También pasó una en un bailadero famoso de Medellín, una dama le dijo al bailarín, maestro, propietario y amigo suyo, que si podrían bajar un poco el volumen y él contestó que no, ¡que eso era asunto del disc-jockey! Otra vez un joven sacó a su suegra (a bailar) y le pidió al disc jockey que  pusiera un tango, al fin el montador de discos lo puso y al medio minuto lo quitó y empató con otra música, los dejó  “con la pata en el aire”.


2. DE PELÍCULA: Dizque hay o habrá una película mexicana sobre Marcial Maciel el famoso sacerdote mexicano,  fundador de Los Legionarios de Cristo, elegante nombre que seguro le servía para esconder  sus abusos sexuales, con tan buena suerte que hasta el Papa Juan XXIII, ahora canonizado, le echó bendiciones.  Por cierto el ya fallecido “sacerdote” había inventado  un nuevo voto para sus adeptos: el de guardar silencio. Además de las clásicas, castidad, pobreza y obediencia. Esta era la favorita de Iñaki de Loyola: que uno debería obedecer a su superior como si uno fuera un cadáver.


3. ¡QUÉ SUSTO! Encuentro en mi eterno y permanente cuaderno de notas que el jueves 1º de mayo, importante fecha comunista, vi en el llamado Canal Uno algo para mí incomprensible que sucedía en la llamada Iglesia Universal: Primero una mujer y después un hombre dijeron: “Me entregué en sacrificio y mi vida cambió: Ya no es un valle de huesos secos”.  Yo que creía saber mucho castellano, no sólo por haberlo estudiado, sino también por haberlo enseñado, y  además  había estudiado el Viejo Testamento en Teología, no entendí qué significaba “entregarse en sacrificio”.  A ver si le pregunto al Padre Alfonso Llano Escobar, cuyos artículos en el periódico “El Tiempo” nos instruían y deleitaban.  Y por cierto recuerdo que me encontré con él en una isla, él se preguntaría  qué estaría yo haciendo allí. Yo me pregunté que hace mi Profesor aquí?  Y era que había un daño en el avión que venía de Francia. Esta razón se supo mucho después. Casi me echan de la U por no haber llegado a tiempo.


*Psicóloga PUJ y Filóloga U de A