Columnistas


Reconocimiento
Autor: Pedro Juan González Carvajal
29 de Diciembre de 2015


No puede uno menos que alegrarse cuando nuestros gobernantes locales y regionales son exaltados por sus logros, como los mejores del país. Parto del principio que ningún gobernante es perfecto.

No puede uno menos que alegrarse cuando nuestros gobernantes locales y regionales  son exaltados por sus logros, como los mejores del país. Parto del principio  que ningún gobernante es perfecto, y que desde el análisis de lo político, lo axiológico está para servir como referente, y la realidad ha de ser enfrentada por la real politik, donde estrategias, recursos, intereses y capacidad de ejecución, se ponen verdaderamente a prueba. 


Aníbal Gaviria, nuestro Alcalde, lleva años luchando y trabajando por la vida, en el sentido amplio del concepto, desde su preservación, hasta su desarrollo con equidad y dignidad, donde los resultados son contundentes ante propios, extraños, amigos y detractores. La promoción y visibilización de la ciudad, a partir de la construcción de factores diferenciales soportados en la innovación en varios campos, sobre todo el de movilidad, nos permiten mostrarnos como ejemplo ante el mundo. 


Que hay lunares y que queda mucho por hacer, ¡pues claro! Ningún gobernante es un Adán y el planeta no se termina cuando el mismo gobernante concluye su período.


A nivel departamental, y bajo otras condiciones, el Gobernador Sergio Fajardo continúa su apostolado con respecto a inculcarnos y hacernos tomar conciencia colectiva de la importancia de la educación. A pesar de que el resultado de algunas pruebas nacionales muestra que en lo concerniente a la calidad todavía hay mucho por lograr, es evidente también que en términos de concientización, infraestructura y preparación de maestros, se han colocado unas bases muy sólidas. Por otro lado, los avances en cuanto al mantenimiento de las vías departamentales es evidente.   


Dice la Universidad de la Sorbona que un gobierno solo puede ser evaluado cuando han pasado dos períodos después de su terminación. Esperemos en términos de consolidación y de continuidad de sus políticas, que nos depararán, tanto la historia como el futuro.


Hombres buenos, de carácter, comprometidos, acuciosos gerentes y pulcros, nos han correspondido en suerte. Esperamos que sus sucesores sepan capitalizar aquello que sea conveniente, modificar aquello que sea ajustable, suspender lo improcedente e impulsar sus nuevas estrategias.


Respetuosamente considero importante reforzar la acción conjunta entre el Municipio de Medellín y el Departamento de Antioquia, no solo desde el aspecto de inversión conjunta, sino en lo referente a su planificación y noción de futuro. Coincide el período de los nuevos mandatarios con el inicio de las obras de las tan anunciadas y esperadas Autopistas de la Prosperidad, lo cual debe servir como detonante para el impulso, alrededor de polos de desarrollo, del redespliegue agrario, minero e industrial de nuestro territorio. También es muy posible que este nuevo período coincida con la implementación de los acuerdos que se hayan de lograr en la Habana y los subsecuentes acuerdos que se vendrán, inevitablemente,  con los otros grupos armados. Oportunidad única para recomponer el camino en busca de la equidad, la igualdad y la justicia social en todo el territorio.


La actualización del censo nacional agrario, las estrategias y recursos frescos para la administración de los post acuerdos, el ingreso pleno a la Ocde, la entrada en operación de Hidroituango en 2018 y por qué no el posible ingreso de Colombia al Foro de Cooperación Económica  Asia Pacífico (Apec),  signarán las acciones tanto del nuevo Alcalde como del nuevo Gobernador, cuyos Planes de Desarrollo deberán contemplar estas realidades, para que efectivamente sirvan de guía a sus esfuerzos de gobierno.


Si seguimos considerando que Urabá es la tierra de promisión, y que más temprano que tarde no solo tendremos doble calzada que la comunique con Medellín, sino además puerto marítimo, y por qué no la continuidad de la Carretera Panamericana y el Canal Interoceánico Atrato - Truandó, pues sugiero que sin dilaciones, se considere con seriedad, la posibilidad de trasladar de manera permanente la sede administrativa de la Gobernación de Antioquia para esa zona. Recordemos a Brasilia  como respuesta a la necesidad del Brasil por conservar y potenciar su gran patrimonio natural. Recordemos que no por hacer más de lo mismo, podremos obtener resultados distintos.


Los temas fronterizos del Departamento no pueden ser echados al olvido y hay que promover su solución. De igual manera, debemos estar  atentos con la firma de los Acuerdos con la Ocde, pues el libre mercado que lleva implícito el conjunto de “Buenas Prácticas” a las cuales se quiere acceder, termina  con los seudo monopolios estatales alrededor de los vicios, propios de la colonia, y se podrían quedar los Departamentos sin las rentas actuales como hoy las conocemos. ¡Guerra avisada no mata soldado!  


La necesidad de trabajar conjuntamente con el Gobierno Nacional, es una condición para el adecuado desenvolvimiento de los gobiernos que inician. La implementación de dos o tres nuevas Áreas Metropolitanas, permitirá el fortalecimiento de las regiones que impacten y se convertirán en lugares de encuentro con la región Central y el Área Metropolitana del Valle de Aburrá.


Por ahora, seamos conscientes, de lo expresado por Julio Cesar al cruzar el Rubicón: “Alea Jacta Est”, es decir, “La suerte está echada”.