Moda

The heritage of a brand
La herencia de una marca
Autor: Carmen V醩quez
23 de Diciembre de 2015


La sastrer韆 es el arte en la modister韆 de la perfecci髇 en los moldes, cortar, forrar, coser, pulir aquellas piezas del escaparate masculino, que comprenden el pantal髇, el saco, el chaleco.


Foto: Giuseppe Restrepo 

El color del pantalón juega con los tirantes y la camisa.

La sastrería  es el arte en la modistería de la perfección en los moldes, cortar, forrar, coser, pulir aquellas piezas del escaparate masculino, que comprenden el pantalón, el saco, el chaleco. Prendas tanto masculinas en su origen y luego femeninas, pero con la misma exigencia del corte perfecto.


Nada más llamativo en la elegancia que un vestido que le quede perfecto a un caballero. Y lo contrario, nada más feo que un señor al que las hombreras  le queden como un robot, las mangas  le cubran la mano y el ancho del saco  le dé la vuelta. Medellín ha tenido fama de buenos sastres.


En una época en la sede de Everfit, cuando la fama era de respeto para esta marca, porque los señores distinguidos vestían impecables Everfit, en los talleres la sastrería era el punto de encuentro de los que se mandaban hacer sus vestidos a la medida. Todo a la medida.


Hoy día tenemos una magnífica referencia de aquellos años atrás. Don Jaime Gómez B. (esta B es de Botero) fue el fundador de famosa marca y almacenes “Jaime Gómez B” en el año 1947, almacenes ubicados en la Avenida Primero de Mayo, en el Pasaje Astoria y en la callecita que daba y así se referenciaba en aquella época, en el Perdón de la Candelaria. Aquí se vendían los elegantes trajes de Everfit, Apolo y JG2000. El elemento insignia era “el vestido”. Estos almacenes tenían un sastre que era el que hacía los arreglos y ajustes a cada cliente. La ciudad creció y don Jaime, quien siempre vistió impecable, emigró a lo moderno y fue uno de los fundadores y de los primeros en el Centro Comercial Sandiego con su almacén, luego a Unicentro y a Oviedo, los centros comerciales que eran novedad.


Lo casual sale de viaje y no hay que tenerle miedo al color.


Esta referencia de impecable sastrería masculina de don Jaime Gómez B., quien murió en el 2006, sigue viva en su hijo Jaime Andrés Gómez, que le siguió al pie de la letra esa herencia del buen vestir. Jaime Andrés nos dice que estas son otras épocas, que antes el inventario en ventas era 80% formal y 20% casual y hoy es todo lo contrario... el 80% es casual.


Pero él, hoy trabaja con la referencia “sobre medidas” esto es volver a la impecable, fina y elegante sastrería, es darle gusto a ese personaje de buen gusto que puede escoger y diseñar su camisa, su cuello, sus puños, su traje completo, con su forro y sus paños finos europeos. Es seguir la elegancia Jaime Gómez B. 


En la presentación de su colección de vacaciones que realizó la semana pasada en su tienda del Hotel Poblado Plaza, pudimos observar: colores vivos en pantalones que se pueden mezclar con camisas estampadas o a cuadros; el denim y el blanco de lino que está en furor. Accesorios de correas, maletines y el bonito “corbatín” que está muy de moda. 


Jaime Gómez B., herencia del bien vestir.