Columnistas


Movilización total y eficaz, o
Autor: José Alvear Sanin
23 de Diciembre de 2015


La aceptación, por parte del Gobierno, de las exigencias de las Farc, consta en el borrador conjunto, pomposo, engolado, perverso y ambiguo, titulado “Sistema integral de verdad, justicia, no repetición, jurisdicción especial para la paz.

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La aceptación, por parte del Gobierno, de las exigencias de las Farc, consta en el borrador conjunto, pomposo, engolado, perverso y ambiguo, titulado “Sistema integral de verdad, justicia, no repetición, jurisdicción especial para la paz y compromiso sobre derechos humanos”. Esta sumisión oficial, que no sorprende a nadie, constituye un nuevo y ominoso paso hacia el abismo. Celebrando el aterrador documento, ambas partes confabuladas nos anuncian, para marzo 23 de 2016, la consumación de la eliminación de la democracia y del estado de derecho en Colombia. 


Congresito y plebiscitico, pérfidos instrumentos para torcer la Carta, ya han pasado a la Corte Constitucional, donde es posible que reciban el visto bueno para completar la repugnante farsa jurídica convenida entre el gobierno y las Farc. 


Muchos analistas demócratas llevan más de tres años estudiando detenidamente los pactos y convenios que vienen de La Habana, sin que hasta ahora se haya descubierto en ellos nada favorable para el país. Por tal razón, no vale la pena seguir escudriñándolos, porque estamos a 90 días de la firma de los pactos entre Timochenko y Santos para convertir a Colombia en otra “república bolivariana”. 


Ha llegado entonces el momento de pasar a la acción. Colombia requiere una movilización total, inmediata y eficaz, para oponerse con posiblididad de éxito al triunfo del sí en el inminente y falaz plebiscito. De ser aprobado ese esperpento tendríamos que decir con el Dante: Lasciate ogni speranza voi ch’entrate


Desde hoy y hasta la fecha del plebiscito es preciso dedicar todos los días y toda la energía a movilizar al pueblo colombiano contra sus enemigos: la guerrilla, la mermelada, la corrupción y el Foro de Sao Paulo. Los instrumentos que tenemos contra esos cuatro Goliats son 1. La suscripción, con millones de firmas, de un derecho de petición, para que el Gobierno corrija su equivocado rumbo, iniciativa que oportunamente se presentará al pueblo, y 2. El voto por el NO, si el plebiscito llega a realizarse. 


En Venezuela, contra todos los poderes públicos y mediáticos, contra todos los colectivos de matones y oponiéndose a un atroz gobierno dictatorial, el pueblo pudo ganar las elecciones, pero su triunfo fue pírrico, porque la primavera de Caracas fue aplastada una semana después de estallar. Contemplando esa situación comprendemos con claridad que hay que triunfar contra el gobierno y las Farc en el plebiscito. Esa sería nuestra última oportunidad. 


En cambio, si ellos se imponen, tendremos que vivir en la república narco-castro-chavista de Colombia por incontables años; y cuando por fin el pueblo gane unas elecciones, estas a continuación serían anuladas por los déspotas inamovibles que se van a alzar con el poder, si se impone el nefasto contubernio entre la subversión y el actual gobierno.


No es tolerable más ceguera culpable por parte de líderes políticos, empresariales y religiosos. Ha llegado el momento, entonces, de que quienes entre ellos sean demócratas dediquen, a partir de hoy, la totalidad de sus esfuerzos a organizar, guiar y motivar a los electores para que voten NO, para que un pueblo que rechaza la impunidad, el narcotráfico y el terrorismo no sea engañado por la propaganda a favor de una pregunta falaz, como aquella de: ¿Usted es amigo de la paz?


Desde luego, esta inaplazable tarea exige la constitución de un estado mayor de tiempo completo, que la dirija con voluntad de triunfo.


Sin medios tradicionales, apelando a la red como nuestros hermanos de Venezuela, tenemos que ser capaces de demoler el sofisma de que la paz se consigue firmando un cheque en blanco a Timochenko...


La actual situación del país nos trae a la memoria la admonición de José Acevedo y Gómez, el 20 de julio de 1810: “Si perdéis estos momentos de efervescencia y calor, si dejáis escapar esta ocasión única y feliz (...) Ved los calabozos, los grillos y las cadenas que os esperan...”


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Ante los grotescos perdones que se piden por la recuperación del Palacio de Justicia, pienso que Belisario está reblandecido, mientras que Santos lo hace por pura malevolencia. 


Afortunadamente, la Corte Suprema, absolviendo al coronel Plazas Vega, contribuye al restablecimiento de la verdad histórica, deformada por la manipulación sesgada de los medios y la judicatura.


La oficialidad de las Fuerzas Armadas ha sufrido menos bajas por la acción de sus enemigos frontales que por la actuación de sus enemigos encubiertos dentro del poder judicial, que han condenado centenares de militares por el delito de haber cumplido con el deber. 


El proceso contra el coronel Plazas Vega indica la necesidad de depurar el poder judicial de los magistrados y fiscales que, políticamente motivados, prejuzgan rutinariamente a los defensores del orden constitucional.


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Comentando el lacrimógeno show de Pastor Alape en Bojayá. María Jimena Duzán (Semana, dic. 20/2015) dice: “Decir la verdad y asumir la responsabilidad de las atrocidades ante las víctimas (...) puede ser un camino más tortuoso y perturbador que ir a la cárcel”. Con estas profundas palabras se refunda el derecho penal, se deroga el internacional humanitario y varios tratados públicos suscritos por Colombia, y se legitima la impunidad. 




Comentarios
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Wilmer
2015/12/26 09:26:57 pm
Alertas, no caigan en las trampas que cayeron los venezolanos que creyeron en cuentos maquillados con populismo y ahora pueden ver en que han convertido a este país.