Columnistas


Tras de cotudos, con paperas
Autor: Lázaro Tobón Vallejo
16 de Diciembre de 2015


En el refranero popular palmirano, se utiliza decir “tras de cotudo, con paperas”, cuando algo sale mal. Viene este dicho porque antiguamente las aguas de Palmira no eran las mejores y a la gente le daba la enfermedad del coto (bocio).

www.visionadministrativa.info


En el refranero popular palmirano, se utiliza decir “tras de cotudo, con paperas”, cuando algo sale mal. Viene este dicho porque antiguamente las aguas de Palmira no eran las mejores y a la gente le daba la enfermedad del coto (bocio), que consiste en un aumento, difuso o nodular de la tiroides y sí a eso se le aúnan las paperas, nada puede ir peor.


En el país en los últimos días se han presentado dos hechos noticiosos de relativa importancia, entre los muchos del día a día y no tiene que ver con el tema de la paz ni de la corrupción. Una de ellas el hallazgo del galeón San José. Cómo se dice vulgarmente se nos apareció la Virgen, porque el valor del botín de la nave, tanto histórico como económico es de gran ayuda para el país, dados los nubarrones que se atisban en el corto plazo para la economía. Ese cargamento de oro, plata y esmeraldas, y quién sabe que otras riquezas, que lleva más de 300 años en las profundidades del Atlántico colombiano, es alivio importante para las arcas nacionales. Pero, desde ya la usurpadora Madre Patria, quiere reclamar para sí el tesoro encontrado, porque según ella le pertenece, pero también al ruedo han salido varios países latinoamericanos, e incluso “gringolandia” a reclamar como suyo una fracción del hallazgo. Dicen los historiadores que el tesoro puede estar valorado en cerca de 5.000 millones de dólares. Ahora no que no nos vaya a pasar lo de los palmiranos con este tesoro, y terminemos debiendo. ¿No será mejor que España la pague a América todos los tesoros que se sacaron de nuestras tierras?


Otra de las perlas de la semana pasada la protagonizó el fiscal General, Eduardo Montealegre, con la condecoración Enrique LowMurtra otorgada a la controvertida Natalia Springer, quién es contratista de la Fiscalía General de la Nación pero no hace parte de la nómina.


Según el parágrafo del artículo segundo del decreto 2886 de 2003, qué modificó el decreto 1684 de 1993, para ser acreedor de esta condecoración, expresa: “el presente decreto se aplicará a los servidores de la Fiscalía General de la Nación que desempeñen su cargo en los niveles profesional, técnico, asistencial y auxiliar”. Por ningún lado señala a los contratistas. Como es el caso de la señora Springer, que aparte del contrato multimillonario se echa al bolsillo la medio bobadita de $12’887.000 (20 smlv), como lo expresa el decreto en mención.


Lo realizado por el fiscal Montealegre es una bofetada a la institucionalidad, un pistón a la dignidad de miles de colaboradores de la Fiscalía, que sienten como su trabajo silencioso del día a día en la construcción de una mejor justicia para el país es manchado desde la alta dirección, que en vez de motivar, desmotiva a sus colaboradores. Mejor dicho a la Fiscalía General de la Nación le dio a la vez, la enfermedad del coto y de las paperas. No puede estar peor la institución desde que fuera creada en 1991.