Fútbol en el Mundo

20 years ago football changed
Hace 20 años cambió el fútbol
15 de Diciembre de 2015


La llamada Ley Bosman, que liberó los fichajes de futbolistas comunitarios en la Unión Europea (UE) y prohibió las indemnizaciones por traspaso, cumple hoy 20 años.


Foto: EFE 

La Ley Bosman partió en dos la historia del fútbol, en favor del bienestar del jugador.

EFE


Jean Marc Bosman, el exfutbolista belga que cambió el orden del fútbol europeo con la famosa sentencia que lleva su nombre y que hoy cumple 20 años, abrió el camino a la libre circulación de futbolistas y hoy afirma que gracias a su gestión “los futbolistas son tratados como el resto de las personas y no como ganado o animales de granja”.


En una entrevista que publicó ayer la web de Fifpro, el sindicato internacional de futbolistas, Bosman hizo un repaso a los cambios sociales que han permitido a los jugadores profesionales tener un mejor futuro aunque se muestra dolido por no recibir ninguna llamada de ellos para darle las gracias.


¿Cómo se inició el proceso jurídico?


- Interpuse la acción jurídica porque el Lieja, mi club en Bélgica, deseaba reducir mi sueldo en un 75 por ciento y retirar o recortar drásticamente mis primas. Recibí una carta con las condiciones que me ofrecían. Tuve la oportunidad de mudarme al Dunkerque, en Francia, pero los clubes no llegaron a un acuerdo. Otro problema que tuve es que si un jugador no estaba de acuerdo con las normas de un club, era suspendido por la Federación y no podía jugar. Entonces un vecino me animó a presentarme con él en un bufete de abogados. El Lieja tuvo 15 días para responder, y no lo hizo. Nos pusimos en contacto con la Federación belga y tampoco respondió, por lo que se interpuso la demanda judicial.


¿Cómo fueron esos cinco años de batalla jurídica?


Para un solo hombre era difícil llevar todo ese peso sobre sus hombros, aún con la ayuda de Fifpro. Pero así son las cosas en el fútbol: los futbolistas tienen miedo de hablar porque les preocupa tener problemas con sus clubes.


¿Por qué su caso fue diferente?


No lo sé; no puedo explicarlo. Al comienzo no entendía muy bien el caso por mi cuenta, pero a medida que pasaba el tiempo comprendí que el sistema de la Uefa y la Fifa era arcaico, y eso me motivó a continuar hasta el final. Fue una etapa difícil, pero al final todo pasó bastante rápido. Los últimos dos años estábamos casi seguros de que íbamos a ganar el caso. La Uefa y la Fifa no se echaron atrás; pensaban que yo nunca iba a ganar y que con la presión política nunca se alcanzaría un veredicto para el caso Bosman. Finalmente, Fifpro me ayudó, y el 15 de diciembre de 1995 el Tribunal de Justicia de la UE dictó sentencia.


La máxima instancia judicial comunitaria concluyó que las normas de las federaciones de fútbol por las que se restringía el número de jugadores extranjeros en los equipos de fútbol y por las que se regulaban las transferencias de jugadores eran contrarias al derecho comunitario. Esta decisión supuso todo un cambio para los clubes europeos. Se acabaron las limitaciones impuestas sobre los jugadores extranjeros, y los futbolistas quedaron libres para dejar un club al final de sus contratos. Lo que significa que los futbolistas del siglo XXI tienen derecho a circular libremente al igual que otros trabajadores, y a no ser tratados como ganado o como animales de granja.


¿Siguió con su carrera futbolística durante el juicio?


Seguí jugando en una liga inferior de Francia, después de que el juez levantara mi suspensión de forma temporal. Cuando no entrenaba, pasaba mucho tiempo en bufetes de abogados y en el tribunal.


Parece existir la idea de que todos los futbolistas son ricos...


En muchos países los futbolistas viven bien, pero en otros no reciben sus salarios y no se respetan sus contratos. Por ejemplo, en los Países Bajos se paga a todo el mundo y los contratos se respetan, pero en otros países no es así. Por lo tanto, la labor de Fifpro es asegurar que los derechos de los futbolistas se respetan de forma correcta, y que todo se hace conforme a Derecho y siguiendo las normas.


¿Está usted orgulloso de lo que consiguió?


Estoy muy satisfecho; hice algo positivo. Es para estar orgulloso. Dicen que el caso Bosman fue el caso jurídico del siglo para el deporte. Fue importante aunque yo no obtuviera demasiado reconocimiento. Ningún futbolista se ha puesto en contacto conmigo para darme las gracias. Es difícil explicar a los futbolistas jóvenes la importancia del caso.


Es que antes de la Ley Bosman, los jugadores de fútbol no opinaban frente a los clubes. Sólo obedecían. Las negociaciones se hacían entre los equipos sin contar son ellos.


No obstante, Bosman expresó algún desengaño porque “he dado felicidad a mucha gente. No es normal que haya quien gane 300.000 euros por semana y yo cero”, sostuvo.