Economía

There is no way to replace what Quimbo produces
No hay manera de reemplazar lo que produce El Quimbo
Autor: Igor Eduardo Torrico Silva
13 de Diciembre de 2015


La Corte Constitucional declaró inexequible el Decreto 1979 del 6 de octubre de este año, que autorizó desde la Presidencia el inicio de operación de la hidroeléctrica de El Quimbo.


Foto: Cortesía 

El sistema eléctrico colombiano está muy estresado en los actuales momentos en medio del fenómeno meteorológico de El Niño más fuerte que se haya vivido.

La energía eléctrica que estaba generando la Hidroeléctrica El Quimbo, equivalente al 5% de todo el suministro nacional y que debido a una decisión de la corte constitucional debe detenerse, no podría ser sustituida en caso de que se interrumpiera, afectando la ya difícil situación energética del país.


Así lo afirmó Ángela Montoya Holguín, presidente de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), quien precisó: “No tenemos cómo reemplazar apagar una planta de ese tamaño, que es equivalente a apagar un municipio completo”. 


Agregó Montoya Holguín: “Nosotros en el sector de generación eléctrica nos comprometemos a pasar este fenómeno de El Niño sin racionamiento y sin apagón, siempre y cuando la totalidad de las plantas de generación puedan suministrar su potencia. Si nos quitan 400 MW es una situación muy difícil, que nos deja en una posición apretada para pasar el fenómeno”.


En declaraciones públicas el ministro de Minas y Energía, Tomás González, señaló que: “En este momento el sistema sería capaz de asumir la pérdida de El Quimbo en la generación eléctrica, pero sí se le pondría mucha más presión y mucha más dificultad”.


Explica González: “El sistema eléctrico está muy estresado en este momento. En épocas normales cerca del 80% de la electricidad se produce con agua, en tiempos de El Niño esto baja a 50%, el resto tienen que aportarlo las plantas térmicas, de gas o diésel. Si se saca a El Quimbo del sistema de generación tendríamos que usar más agua de otros embalses que no deberíamos tener que usar, y le vamos a poner más presión al sistema térmico que está al límite. Al país le tocaría acomodarse a esta situación”.


En un comunicado público Acolgen junto a la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco), la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg) y la Asociación Colombiana de Distribuidores de Energía Eléctrica (Asocodis) manifestaron a la opinión pública que respetan y acatan la decisión del alto tribunal, pero consideran que afecta  de manera importante la situación energética del país.


La presidente de Acolgen agregó que en su opinión, la decisión de detener la generación de El Quimbo “es una pésima señal para la inversión extranjera y nacional en el sector eléctrico colombiano. ¿Por qué? porque esas plantas requieren muchísima inversión y que un juez o un fallo de una corte pueda parar la generación eléctrica, nos deja en una situación difícil de manejar. Ahora bien, el momento es absolutamente inadecuado. Nos faltan los meses más preocupantes. ¿Cómo vamos a desperdiciar 400 MW que tenemos disponible?”.


Finalmente señaló el Ministro de Minas y Energía: “Yo espero que se pueda encontrar un camino para tener la energía eléctrica que todo el país necesita de El Quimbo”.



La decisión judicial

El decreto declarado inexequible por el Tribunal Constitucional de Colombia es sustentado por el ministro de Minas y Energía, Tomás González en la emergencia económica y social que se declaró en la zona de frontera por el cierre hecho por Venezuela hace unos meses. 


Argumenta González: “¿Qué fue lo que ocurrió? Todo el combustible que venía desde el vecino país dejó de hacerlo y hubo que atender esa demanda de gasolina y diésel de la zona de frontera con combustibles colombianos, con lo que se le ponía más presión a la refinería de Barrancabermeja, cuya producción se saca por el río Magdalena”.


Continúa el ministro: “Necesitábamos que hubiese más agua en el río para sacar más barcazas con el combustible, ya que si está bajito como lo estaba no tiene buena navegabilidad, por lo que se podía sacar menos combustible. Lo que pretendía el decreto era abrir El Quimbo, que entrase mucha más agua al río, y subiera lo suficiente el nivel del agua para mejorar la navegabilidad. Esa fue la motivación”.