Columnistas

¿Y del pájaro qué…?
Autor: Lázaro Tobón Vallejo
9 de Diciembre de 2015


La maraña del régimen chavista para tratar de obtener más votos, como fue la extensión de una hora más el tiempo para las votaciones, de 6 pm a las 7 pm, fue tal vez “un tiro por la culata” y terminó incentivo a la oposición a salir a votar.

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La maraña del régimen chavista para tratar de obtener más votos, como fue la extensión de una hora más el tiempo para las votaciones, de 6 pm a las 7 pm, fue tal vez “un tiro por la culata” y terminó incentivo a la oposición a salir a votar. Votación histórica por una alianza de oposición no solo en el país vecino, sino que es un ejemplo para el pueblo latinoamericano, que demostró la capacidad de cohesión de ideas y fuerzas cuando se tiene un objetivo en común, más allá de los intereses personalistas.


Fue en el 2013, cuando el espíritu de Chávez se “reencarnó” en un pajarito para “darnos una bendición y decirle que hoy arranca la batalla, vayan a la victoria”, según la palabras de Maduro. Batalla que se ganó en ese entonces, más por el sentimiento que por consentimiento. 


Cómo quedó demostrado el pasado domingo, la razón y el consentimiento de los hermanos venezolanos en contra de la revolución castro-chavista, en dónde primo la razón y el consentimiento. “No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista”, dice el adagio popular y cuando de hambre se trata, la torta se termina volteando, como pasó en la Revolución Francesa de 1789, que se puede resumir en cuatro factores impulsores: 1. Crisis social, 2. Crisis del estado, 3. Crisis económica y financiera, y 4. La acción de la ilustración. Factores que trayéndolos  al presente caben perfectamente con lo acaecido en Venezuela. 1. Crisis social (hambre, inseguridad, desempleo), 2. Crisis del estado (estado absolutista, aunque con división de poderes controlado en su totalidad por el régimen, como por ejemplo el Presidente no en funciones sino traslapado Diosdado Cabello. Otro elemento a considerar el famoso Cartel de los uniformes, además de la corrupción), 3. Crisis económica y financiera. (Un gobierno que se soportó en los precios del petróleo para comprar conciencias en América Latina- los Kirchner en Argentina, Correa en Ecuador, Morales en Bolivia, Ortega en Nicaragua y los Castro en Cuba como contraprestación a las asesorías en el montaje de la revolución del siglo XXI y con la caída de los precios del crudo, sin aparato productivo se quebró) y 4. La ilustración (toda la presión realizada por lo oposición con el apoyo mediático para generar voto de opinión).


¿Qué hay para temer? La comunidad internacional tendrá que estar muy pendiente de las maniobras que pueda realizar la saliente Asamblea Nacional de Venezuela, porque en 20 días son capaces de sacar leyes para atornillarse al poder, proteger a Nicolás Maduro para que pueda finalizar su período de gobierno y alinear a las FFAA para controlar la población civil, porque con 112 diputados la MUD tiene la mayoría cualificada, tienen todo el poder para “derrocar” democráticamente el régimen y darle la vuelta que los venezolanos claman. Enderezada que se tomará un largo rato, mientras el mundo vuelve a tener confianza en los “venecos”.


¿Y en que quedará el pajarito de Chavez? ¿En un gallinazo para depositarle a Maduro las heces y recordarle la incapacidad para mantener el cuento de la revolución del siglo XXI? Amanecerá y veremos...