Política

The U survived
La U sobrevivió
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
4 de Diciembre de 2015


Aunque este partido descendió en votación del primero al cuarto puesto en los últimos cuatro años, siguió con vida en la política antioqueña.


Prosiguiendo con el paneo al impacto de las urnas sobre los partidos políticos en Antioquia, después de los más negros augurios el Partido de la U en este territorio logró supervivir a los huracanes y tormentas que se cernían sobre esta formación por la aparición del uribismo jugando de local.


Antes de las elecciones de octubre se vaticinaba que los santistas en Antioquia iban a desaparecer del escenario político antioqueño, arrasados por el ímpetu y el favoritismo de los candidatos y de las listas del Centro Democrático.


Y aunque en efecto sí fueron víctimas de los uribistas y perdieron presencia electoral en este departamento, el balance al final es que el Partido de la U mantuvo una fuerza electoral digna para ser protagonista en la Asamblea de Antioquia, el Concejo de Medellín, en un pequeño número de alcaldías a lo largo de la geografía  seccional y la mayoría de sus matices acertaron con el apoyo a la aspiración a la Gobernación de Antioquia, pero fracasaron rotundamente en sus cálculos electorales para la Alcaldía de Medellín, menos uno que lo hizo en secreto.


Transcurrido el ciclo electoral colombiano del 2014 y el 2015, este partido sigue muy vivo nacionalmente en el Congreso de la República, tanto en Senado como en la Cámara, mientras no desapareció en la Duma antioqueña y tampoco en el Concejo de Medellín, aunque pasó del primer puesto en votación hace cuatro años en el ámbito regional al cuarto en los últimos comicios de este año.


El Partido de la U en el 2011 derrotó a todo el mundo cuando todavía estaba regido por el proyecto uribista colombiano.


En la Duma seccional sacó casi 350.000 votos que le dieron un dividendo de siete curules en esta corporación, mientras que conquistó seis escaños en el Concejo de Medellín, producto de los 120.000 electores que lo apoyaron.


Como se sabe, todo el uribismo emigró del Partido de la U en el 2013 cuando fundaron el Centro Democrático.


La gran expectativa se centraba, entonces, en cómo sería lesionada esta colectividad en el nicho principal del uribismo como es Antioquia.


Y pese a perder tres puestos en la cantidad de votos, el desastre no fue de la magnitud que estimaban los agoreros  electorales.


Como se esperaba, las listas del Centro Democrático  barrieron en las dos principales corporaciones políticas de este territorio, pero ese predominio no fue suficiente para eliminar de un tajo a todo al santismo de la política en Antioquia. Es obvio pensar que la mermelada, el poder del Gobierno Nacional y la capacidad electoral de varios de sus políticos contribuyeron a que el barco no se fuera a las profundidades.


De los 350.000 votos de la Asamblea salvaron 214.000 sufragios y en el Cabildo de la capital seccional conservaron la mitad de los votos que tenían y contabilizaron cerca de 65.000. En la Duma pasaron de siete diputados a cuatro y en el Concejo de seis curules a tres. Muchos esperaban peores resultados.


Los matices


El Partido de la U en Antioquia está compuesto por varios matices de acuerdo a la realidad que dejaron las elecciones legislativas de marzo de 2014.


Tiene dos senadores con Germán Hoyos y el caldense-antioqueño Mauricio Lizcano. Este último por poco suma 100.000 sufragios, mientras que Hoyos sacó la mitad de su copartidario.


Pero la realidad de un partido en el campo electoral seccional se mide a través de la votación para al Cámara.


El político más votado para esa corporación fue el andino Juan Felipe Lemos Uribe, con casi 40.000 votos que hoy lo tienen pensando en ser aspirante al senado en el 2018 y es uno de los motivos que llevó al rompimiento con el senador Mauricio Lizcano, quien no volvería a esa corporación y apoyaría a su socio político Guillermo Palacio.


Lemos Uribe comanda un equipo en el que también se encuentra un gran elector en Medellín, como es el concejal Jesús Aníbal Echeverri, quien acaba de revalidar su curul con más de 13.000 votos, pero no fue esta vez el más votado para esa corporación. Pero además sacaron otro concejal, toda vez que el actual corporado Ramón Acevedo también pertenece a este matiz y renovó su presencia en el Concejo de Medellín. Mejor dicho, tienen dos concejales y eso es un gran mérito.


Y también confirmaron la curul en la Asamblea de Antioquia  del abogado Rodrigo Mendoza, quien esta vez accedió a esa corporación en forma directa con más de 22.000 tarjetones.


Otra tendencia que ratificó su polenta electoral es la del senador Germán Hoyos, pues recuperó sus dos curules en la Duma y mantuvo su escaño en el Concejo de Medellín.


Entre tanto, la vertiente del senador Mauricio Lizcano trabaja de la mano con el sector que ha liderado el hoy presidente del Fondo Nacional del Ahorro, Augusto Posada Sánchez, y coordina el exdiputado Guillermo Palacio, quien perdió por muy pocos votos el año pasado la curul de Cámara, que precisamente ejerció Posada Sánchez.


Este matiz recuperó sobradamente su escaño en la Asamblea de Antioquia con Norman Correa, pero sigue fracasando en su intento de conseguir el de concejal de Medellín.


Otro sector es el del exdiputado y excandidato a la Cámara, Alex Flórez. Viene trabajando con el senador costeño Musa Besaile, pero no pudieron recuperar el escaño en la Asamblea y menos en el difícil Concejo de Medellín. 



Agridulce

Menos el senador Mauricio Lizcano, todos los principales  dirigentes y matices del Partido de la U en Antioquia apoyaron la aspiración a la Gobernación del Departamento de Luis Pérez Gutiérrez y contribuyeron a su victoria en las urnas.


Caso contrario ocurrió para la Alcaldía de Medellín. Todas las vertientes se hundieron con la derrota electoral de Gabriel Jaime Rico, menos el sector del senador Germán Hoyos, del cual, en secreto, se sabe que apoyaron a su amigo Federico Gutiérrez y seguramente estarán en su gestión de Gobierno en Medellín.