Columnistas


Democracia y participación en los Pgirs
Autor: Carlos Alberto Atehortua Ríos
27 de Noviembre de 2015


Cada vez se hace más evidente que la prestación de servicios públicos no se limita a la producción libre de mercancías, que se ofrecen a clientes en el mercado; todo lo contrario, con la expedición del Planes de Gestión Integral de Residuos Sólidos.

Cada vez se hace más evidente que la prestación de servicios públicos no se limita a la producción libre de mercancías, que se ofrecen a clientes en el mercado; todo lo contrario, con la expedición del Planes de Gestión Integral de Residuos Sólidos, Pgirs, que en adelante determinará la prestación del servicio de aseo y su actividad complementaria de aprovechamiento, se concreta la necesaria intervención del Estado en la regulación de actividades que, como la prestación del servicio de aseo,  afectan los derechos individuales y colectivos de los ciudadanos.


Con la nueva dimensión que toman los planes de gestión integral de residuos sólidos, “Pgirs”, en los que dentro de un ambiente de amplia participación, se les confiere un papel protagónico a las autoridades territoriales, al facultarlas para que sean ellas quienes  definan  el esquema de prestación del servicio de aseo de cada municipio, se avanza positivamente en la construcción de un nuevo escenario, en el que la economía de mercado debe reconocer la existencia de otros factores, en especial, la protección del medio ambiente y la salubridad, el derecho al disfrute del espacio público y el derecho de los recicladores a tener un trato digno, en el que se les remunere adecuadamente su trabajo.


Aunque no todo está resuelto, pues será necesario que se precise las condiciones en que se prestarán en forma concurrente los servicios de recolección, transporte y disposición final de material no recuperable, con las labores propias del “aprovechamiento”,   además, que se definan en concreto las “acciones afirmativas” que se adoptarán a favor de los recicladores, de todos modos, los avances en estos temas son significativos y el Pgirs representa un paso adelante.   


El Pgirs debe ser uno de los más importantes logros del desarrollo de la “planeación participativa” y de la democracia de participación en el sector de los servicios públicos domiciliarios, en su elaboración deben participar todos los sectores de interés que confluyen en la prestación del servicio público de aseo, en especial los usuarios, los prestadores del servicio, los recicladores y en general las entidades dedicadas a la actividad de aprovechamiento y las autoridades territoriales. 


Varios son los retos que deben ser afrontados en la elaboración de los Pgirs, entre los que sobre salen: (i) la definición de los efectos tarifarios que tendrá la decisión del gobierno nacional de trasladarles vía tarifa, el pago de obligaciones que entes estaban en cabeza de los municipios, como son:  el corte de césped, la poda de árboles, el lavado de vías y áreas públicas, la limpieza de playas y riberas y la colocación de cestas en lugares públicos; (ii) el impacto que se genera del pago que debe hacerse a los recicladores por el trabajo que realizan y;  (iii) el conjunto de acciones afirmativas que deben adoptarse a favor  de la población recicladora.


Se trata entonces de una actividad muy compleja en la que deben tenerse como fuente de orientación los fallos de la Corte Constitucional, en especial las sentencias T-724-03, T-291-09 y la T-387-12, además otros pronunciamientos de la Corte como los Autos 275-11 y 118-14,  y normas como las contenidas en la Ley 1753 de 2015, los Decretos 2981 de 2013 y 1077 de 2015 y las Resoluciones 720 de 2015 de la CRA y la 754 de 2014, que se expidió en forma conjunta por los Ministerios de Vivienda, Ciudad y Territorio y el de Medio Ambiente.


Ojalá, en realidad, la adopción de los Pgirs se convierta en una nueva práctica de participación democrática, en la que se privilegie el derecho de todos a tener un medio ambiente sano, se busque la reducción permanente de producción de residuos contaminantes y su adecuado tratamiento y se reivindiquen los derechos de una población hasta ahora discriminada como han sido los recicladores. 


Docente y asesor