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Las tildes (I), “arcoirises” y acecina
Autor: Juan David Villa
27 de Noviembre de 2015


Voy a dedicar algunas entregas a las ideas básicas para poner las tildes. Comencemos con dos reglas.

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Juanda0812@gmail.com


Voy a dedicar algunas entregas a las ideas básicas para poner las tildes. Comencemos con dos reglas:


1. Todas las palabras esdrújulas llevan tilde: esdrújulas son “página”, “rápido” “retóquelo” “cenábamos” porque su acento está en la antepenúltima sílaba, es decir, la tercera contando de derecha a izquierda (pá / gi / na).


2. Todas las palabras sobreesdrújulas llevan tilde: las sobreesdrújulas tienen su acento en la sílaba que está después de la antepenúltima, es decir, detrás de donde la tiene la esdrújula (la cuarta de derecha a izquierda). 


Pregunta


Fabiola Costarrieta: ¿Por qué el plural de arcoíris  no es  “arcoirises” ni el de virus  “viruses”? Gracias mil. 


Porque se aplica esta regla: si la palabra terminada en S es monosílaba, se agregan las letras que marcan plural: vals, valses. Si es aguda, ocurre lo mismo: compás, compases. Pero si es grave, el plural no se marca, es invariable. Caries, arcoíris, virus. 


De esas que casi nunca usamos


Acecinar: aunque se vea muy extraña porque muy seguramente están pensando en “asesinar”, esta palabra existe. Acecinar es “salar las carnes y ponerlas al humo”. Es un viejo método para conservar la carne, para evitar que se dañe. Es una palabra muy poco usada, tan poco, que Google solo muestra 67 resultados de búsqueda en su sección de noticias y ninguno incluye esta palabra. Es lo mismo que “curar la carne”, es decir, echarle sal o ponerla al humo para quitarle la humedad y así conservarla por más tiempo. 


Curiosidades del idioma


¿De dónde viene?: acecinar y asesinar tienen orígenes muy muy distintos. Miren lo bello que es este tesoro de la cultura. Acecinar viene del latín siccīna (que es “carne seca”). Asesino, y luego el verbo asesinar, entró al español, al francés, al italiano, al catalán y otras lenguas romances (es decir, que presuntamente vienen del latín, la lengua del Imperio romano, que hoy oficialmente solo se usa en el Vaticano) porque hubo un tipo que se llamaba Hasan ibn Sabbah, le decían “el Viejo de la Montaña”, que creó una secta. Esta secta fue conocida como haxixini (o hashshashín) porque sus miembros consumían haxix (una droga derivada del cannabis, el mismo hachís, algo muy parecido a la mariguana) para matar con puñales. Este hombre vivió hace mil años, en los tiempos de las Cruzadas (las guerras entre cristianos y musulmanes. Peleaba del lado de los segundos, por supuesto).