Columnistas

Lo que nos espera
Autor: Pedro Juan Gonz醠ez Carvajal
24 de Noviembre de 2015


Los augurios para el 2016 no parecen ser los m醩 alentadores en t閞minos econ髆icos, teniendo en cuenta las apreciaciones de los analistas locales e internacionales, obviamente influenciados por situaciones planetarias.

Los augurios para el 2016 no parecen ser los más alentadores en términos económicos, teniendo en cuenta las apreciaciones de los analistas locales e internacionales, obviamente influenciados por situaciones planetarias, como la crisis de los inmigrantes en Europa, que hará que los países europeos se concentren en sus propios problemas y le presten menos atención a lo que sucede en los países de otras latitudes. 


Las actividades rusas en Siria, que obligatoriamente tocarán a Libia y Afganistán, generarán no solo inestabilidad en la zona, sino además,  tensiones con los países de la OTAN. 


La amenaza terrorista y las consecuencias que esta estrategia trae consigo, desestabilizarán política, social, económica  y militarmente a los países poderosos. 


El proceso electoral norteamericano, como siempre, generará expectativa y zozobra en los mercados internacionales, que ralentizarán sus dinámicas y sus decisiones de inversión.


La dinámica de la economía China incentivará o afectará el negocio de los commodities, sobre todo en lo que toca a los minerales no transformados.


A nivel local, la situación con los países limítrofes seguirá siendo tensa y obviamente las actividades económicas disminuirán, afectando las exportaciones colombianas. La canasta familiar se verá afectada de manera directa, mientras el fenómeno del niño esté vigente, con las secuelas propias de los cambios climáticos extremos, sin saber exactamente,  el péndulo meteorológico, que camino tomará.


Se seguirán haciendo esfuerzos por mantener el precio del dólar alrededor de los tres mil pesos ($3.000). Los efectos de una inflación alta en el 2015, que parece que llegará alrededor de un 5-6%, llevará a un incremento del salario mínimo de un 6-7%, con sus consecuencias inflacionarias en espiral. 


El precio del petróleo será el árbitro de la real posibilidad de maniobrabilidad del país, pues una caída adicional del precio, afectaría enormemente el componente de liquidez.     


El hecho de que el presupuesto nacional para el 2016 haya disminuido en términos de inversión con respecto a la vigencia del 2015, tendrá impacto negativo en la conservación del empleo formal y en las expectativas de creación de nuevas plazas.


El inicio de los períodos de gobierno de las autoridades Departamentales y Municipales, llevará a tener una baja inversión pública durante el primer semestre, mientras se suplen los trámites de aprobación de los respectivos Planes de Desarrollo.


A nivel sicológico, el hecho de llegar a firmar el tratado de paz con las Farc y el inminente anuncio de inicio formal de negociación con grupos como el Eln, generará en el corto plazo un clima de relativo optimismo, que aunado a los posibles recursos de ayuda provenientes de la comunidad internacional, jalonarán temporalmente la actividad económica. Otro escenario diametralmente opuesto sucedería en caso de abortar el proceso.


Es de suponer que el inicio efectivo de las obras asociadas a los grandes proyectos de infraestructura legalizados durante el año 2015, comenzarán a dar sus frutos iniciales, activando  los sectores económicos ligados a la construcción y a la generación intensiva de empleo formal de mano de obra no calificada.  


Así mismo, se supone que varias reformas estructurales serán implementadas, de cara a los acuerdos y exigencias establecidas en el marco de la Ocde, sobre todo, la esperada reforma tributaria.


Se hace  cada vez más necesario e impostergable el desarrollo y puesta en marcha de programas de formalización de las actividades económicas, hoy por fuera de registro de la actividad económica formal.


La necesidad de impulsar la reindustrialización del país, una vez definidos los sectores estratégicos a dinamizar, servirá de detonante para la reactivación de varios sectores y varias regiones. De igual manera se abre una nueva posibilidad de desarrollo del campo colombiano, si existe la voluntad política de aprovechar el censo agropecuario entregado este año.


Recordemos al pensador, cuando sostiene: “El educador mediocre habla. El buen educador explica. El educador superior demuestra. El gran educador inspira”. 


NOTA: Un verdadero exabrupto que una ciudad que se considera innovadora, sea testigo de cómo un empresa ejemplar en todos los sentidos, como lo es  PUBLIK,  con altos y merecidos reconocimientos nacionales e internacionales, tenga que desmantelar la infraestructura para divulgación de información que tenía en el espacio público, por un problema jurídico-comercial, explotado por otros, para satisfacer sus particulares intereses.