Columnistas


La Pedagogía como profesión: más allá de la Escuela
Autor: Carlos Arturo Soto Lombana
17 de Noviembre de 2015


Ante la llegada de profesionales formados como ingenieros, médicos, psicólogos, trabajadores sociales, abogados, entre otros, al campo profesional del magisterio, las facultades de Educación pueden y deben incursionar en la formación de otros tipos.

Ante la llegada de profesionales formados como ingenieros, médicos, psicólogos, trabajadores sociales, abogados, entre otros, al campo profesional del magisterio, las facultades de Educación pueden y deben incursionar en la formación de otros tipos de profesionales. El cambio en la definición del educador que se reglamentó en el decreto 1278 de 2002, por el cual se expide el estatuto de profesionalización docente, implica que además del normalista superior y el licenciado, cualquier otro profesional puede ejercer la docencia en la educación básica y media; hoy el porcentaje de profesionales no docentes que están vinculados a la nómina oficial del magisterio está cercano al 35 % y la tendencia sigue en aumento.


Sin duda alguna la afluencia de profesionales de otras disciplinas para ocupar plazas como docentes de colegio no deja de ser la manifestación del alto desempleo y la carencia de oportunidades laborales por las que están atravesando los ingenieros, los psicólogos, por sólo mencionar dos de estas profesiones. Estos profesionales no docentes que se enganchan al servicio estatal de la educación rápidamente desertan y/o introducen tensiones que están conectadas con la falta de vocación y preparación para el trabajo con niños/as y jóvenes.


Lo anterior, aunque  es preocupante para la educación básica y media de Colombia no debería verse como una amenaza para las facultades de educación, si se mira en el contexto de la Ley General de Educación (Ley 115 de 1994); la ley permite que las unidades formadoras de docentes dirijan sus miradas a las otras educaciones, como lo son la educación no formal y la educación para el trabajo y el desarrollo humano.


Con esta perspectiva la Facultad de Educación de la Universidad de Antioquia, creó recientemente el Pregrado en Pedagogía para dar el título de Pedagogo/a, dirigido a formar educadores/as para otras educaciones y otros contextos institucionales. Como pregrado nuevo el desafío estuvo en motivar a los bachilleres para que vieran en este nuevo campo profesional una posibilidad de formación y desempeño laboral. En este proceso la receptividad de funcionarios de entidades públicas y privadas de los sectores empresarial, cultural y solidario, quienes han visto en la práctica las bondades institucionales de contar con esta clase de profesionales fue importante.


La buena noticia es la respuesta que tuvo el programa entre los jóvenes, lo que se evidenció en la inscripción de 913 bachilleres, en primera elección y segunda elección, para aspirar por uno de los 30 cupos disponibles, constituyendo al nuevo Pregrado en Pedagogía en el más apetecido de la Facultad de Educación en la actualidad. Esta respuesta tan positiva de los jóvenes por el nuevo Pregrado  en Pedagogía muestra que la educación como profesión está bien posicionada; lo que está en crisis es la profesión de licenciado para trabajar como profesor en la educación preescolar, básica y media. 


La apertura de este nuevo campo profesional de la Pedagogía, permitirá que instituciones que tradicionalmente viene aportando en los contextos de la educación no formal, o el sector solidario cuenten con pedagogos competentes para desarrollar modelos pedagógicos, programas y proyectos educativos dirigidos a poblaciones diversas, no solo étnicamente, sino diversas por su procedencia social, cultural, grupos etarios, intereses y expectativas. El pedagogo tendrá la misión de aportar con sus propuestas para que la inversión que realizan las entidades del sector solidario, tenga el impacto deseado y que pueda efectivamente ser valorada mediante metodologías científicas, que muestren los efectos positivos que reciben las poblaciones producto de las intervenciones realizadas.


El profesional en Pedagogía tendrá la responsabilidad de que los programas y proyectos educativos que ofrecen los museos y centros interactivos, realmente sean incluyentes y se constituyan en aportes sustanciales a la dimensión humana y reflejen la esencia propia de estas instituciones.


El profesional en Pedagogía podrá apoyar las dinámicas empresariales para la selección, formación y atención laboral del personal que se vincula a las empresas, y además tendrá la misión de propiciar los espacios de aprendizaje en los que hoy se han constituido las organizaciones productivas.


El otro fenómeno que estamos apreciando en la Facultad de Educación es la gran aceptación del nuevo pregrado entre los estudiantes que ya cursan las distintos pregrado que conducen al título de Licenciado, lo que anima a pensar en rutas paralelas de doble titulación en donde la formación del Licenciado y el Pedagogo se complementen.


Con el desarrollo exitoso de esta iniciativa, queda abierta la discusión sobre la ampliación de los perfiles profesionales que pueden y deben crear las facultades de educación, más allá del recurso humano para la Escuela.