Palabra y obra

The academy that preserves the historical memory of Antioquia’s citizens
La academia que preserva la memoria histórica de los antioqueños
13 de Noviembre de 2015


Creo que no resulta exagerado afirmar que la Academia Antioqueña de Historia es una de las instituciones más venerables con las que cuenta nuestro departamento. Basta para ello saber que el próximo 3 de diciembre, ella, fundada en 1903.


Foto: Giuseppe Restrepo 

La Biblioteca de la Academia Antioqueña de Historia cuenta con colecciones especiales, entre ellas una dedicada exclusivamente a Simón Bolívar. 

Ricardo Zuluaga Gil


Miembro de Número


Academia Antioqueña de Historia


Creo que no resulta exagerado afirmar que la Academia Antioqueña de Historia es una de las instituciones más venerables con las que cuenta nuestro departamento. Basta para ello saber que el próximo 3 de diciembre, ella, fundada en 1903, cumplirá 112 años de existencia. Es necesario tener presente que por esta corporación han pasado los más significativos nombres de la cultura antioqueña y que han sido tanto presidentes de la República, empresarios emblemáticos como humanistas muy notables. 


Sólo por citar unos cuantos entre los casi 160 miembros de número que han sido parte de la institución desde su fundación, menciono los nombres de Manuel Uribe Ángel, Julio César García Valencia, Álvaro Restrepo Eusse, Fernando Vélez Barrientos, Guillermo Echavarría Misas, Evelio Ramírez Martínez, Tulio Ospina Vásquez, Gonzalo Restrepo Jaramillo, Fidel Cano Isaza, Elvia Gutiérrez Isaza, Gabriel Latorre Jaramillo, Clodomiro Ramírez Botero, Ricardo Olano, Graciliano Arcila Vélez, Carlos E. Restrepo, Joaquín Antonio Uribe, Fernando Gómez Martínez, Luis López de Mesa y Emilio Robledo Correa.


Actualmente, la Academia está integrada por 28 miembros de número, los que por estatutos son considerados de pleno derecho. De ella también hace parte un número más amplio y no limitado de miembros correspondientes, que son aquellos que llegan por primera vez a la Academia y que, en el futuro, podrán ser llamados a ocupar un sillón de número en razón de sus merecimientos o desempeño. Por otro lado, ella también está conformada por algunos miembros honorarios, personas que por su significada trayectoria profesional, larga pertenencia a la institución o elevados méritos personales, son exaltados a esta dignidad. 


Imágenes de las publicaciones de la Academia, que son atesoradas en el primer piso de su sede. 


Desde enero de 1905, poco más de un año después de su fundación, la Academia comenzó a publicar un órgano de difusión al que se llamó Repertorio histórico. Desde esa fecha hasta hoy esa revista se ha publicado con regularidad, al punto tal que ya alcanza más de 300 ediciones y su riqueza y variedad es tal, que una lectura cuidadosa es una oportunidad para acercarse de manera panorámica a los 500 años de historia de Antioquia, pues allí aparecen trabajos que se ocupan de asuntos tan complejos y exigentes como nuestro pasado aborigen, así como cuestiones menos trascendentes, pero no por ello menos interesantes, como las referidas a la historia de la nomenclatura de las calles de Medellín. También encontramos biografías de personajes ya olvidados y crónicas de acontecimientos fascinantes que el paso de los años ha borrado de nuestra memoria colectiva.


Actualmente la Academia tiene su sede en  la amplia edificación que sirvió de casa de habitación durante sus últimos años al insigne profesor Luis López de Mesa. Ubicada en la Plaza del Periodista, en ella se conservan muchos recuerdos personales de este intelectual que se desenvolvió con tanto solvencia en la medicina como en la historia, la política, la sociología y la literatura. La sede de la Academia también alberga una extensa colección bibliográfica, que es especialmente valiosa por su especial dedicación a los temas antioqueños. Una sección muy importante de esta colección está constituida por bibliografía producida por los mismos miembros de la Academia, entre los cuales destaca por la amplitud de su producción bibliográfica, el sacerdote Jaime Serna Gómez, quien publicó muchos de sus casi 200 libros bajo el seudónimo de Dr. Humberto Bronx. Hay autores que publicaron mucho menos, pero que, en razón de su calidad, han logrado que sus escritos hoy sean clásicos antioqueños.


Otro patrimonio valioso que custodia la Academia es su notable colección de arte, constituida esencialmente por pinturas al óleo, que suman algo más de un centenar. También hay algunas esculturas en bronce y otros materiales. Si bien este conjunto no tiene un especial valor económico, su valor cultural e histórico resulta incalculable. En esta serie de obras se encuentran algunas firmadas por Francisco Antonio Cano, Gregorio Ramírez, Pedro Claver Ramírez, Jorge Cárdenas, Salas Vega, Joaquín Santibáñez, Octavio Montoya, Juan Múnera y Camilo Isaza, entre los más notables. Durante la última sesión anual solemne, realizada el pasado 13 de octubre, fueron descubiertos tres óleos nuevos, con los cuales la Academia completa una galería que recoge a los once antioqueños que a lo largo de la historia han ocupado la jefatura del Estado. Se trata, en su orden, de Liborio Mejía, Juan de Dios Aranzazu, Mariano Ospina Rodríguez (antioqueño por adopción), Carlos E. Restrepo, Marco Fidel Suárez, Pedro Nel Ospina Vásquez, Mariano Ospina Pérez, Rubén Piedrahíta Arango, Belisario Betancur Cuartas y Álvaro Uribe Vélez.


Finalmente, cabe resaltar que este año la Alcaldía de Medellín ha decretado que el edificio y las colecciones de la Academia pasen a engrosar la lista del Patrimonio Cultural de la ciudad de Medellín.