Nacional

Colombian state apologized for holocaust
Estado colombiano pidió perdón por holocausto
Autor: Sandra Milena Montoya
7 de Noviembre de 2015


Santos habló a las familias de las víctimas sobre la paz y la importancia del perdón para sanar las heridas, que sólo cicatrizarán “en la medida en que haya respuestas, verdad y compromiso por encontrar a los desaparecidos”, afirmó.


Foto: Cortesía 

El primer mandatario colombiano pidió perdón públicamente a familiares de las víctimas de los hechos ocurridos en el Palacio de Justicia hace 30 años.

Cortesía Presidencia

@cuenta30


Un el acto público de reconocimiento por los hechos del Palacio de Justicia, la Orquesta Filarmónica Juvenil de Cámara de Bogotá fue la que dio apertura al evento, interpretando Elegía para Orquesta de Cuerdas, de Pyotr Ilyich Tchaikovsky, una pieza cargada de sentimiento, sonidos que calaban hondo en los presentes y seguramente retumbaban en el corazón todavía angustiado de los familiares de las víctimas.  


Fueron ellos los que rindieron homenaje a su memoria, tanto por las 94 víctimas que perecieron como por aquellos que fueron  desaparecidos:  Carlos Augusto Rodríguez Vera, Cristina del Pilar Guarín Cortés, Ana Rosa Castiblanco, David Suspes Celis, Bernardo Beltrán Hernández, Héctor Jaime Beltrán Fuentes, Gloria Stella Lizarazo Figueroa, Luz Mary Portela León, Norma Constanza Esguerra,  Lucy Amparo Oviedo Bonilla, Gloria Anzola de Lanao e Irma Franco Pineda. 


Héctor Beltrán padre de Jaime Beltrán Fuentes, mesero del Palacio de Justicia, en representación de los familiares de las víctimas desaparecidas dijo que aceptaban el acto público ordenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos –Corte IDH-, pero que consideran que quienes deberían estar reconociendo el juicio de la sociedad “son el expresidente Betancur, sus ministros que encubrieron los hechos y la cúpula militar que retuvo y torturó a los civiles”.  Abogó también porque se rompa el llamado “pacto de silencio” y por que los militares finalmente digan la verdad.  Hizo eco de toda la angustia, el dolor, el desasosiego y sufrimiento que han tenido que soportar e insistió en que además se ha mancillado la memoria de sus familiares. 


Luego fue el turno para Francisco Lanao, esposo de Gloria Anzola, abogada visitante del Palacio, quien expresó que  el asesinato del abogado Eduardo Umaña Mendoza, representante de las víctimas, en 1998, significó una gran pérdida y la confirmación de que se estaba obstruyendo a la justicia en el proceso.  Otros hechos también hablan de la desidia de la justicia: “En 2010 y 2012 dos valerosas jueces condenaron a Plazas Vega y Arias Cabrales y por esta razón fueron perseguidas y exiliadas”, denunció Lanao, al tiempo que criticó que las condenas contra el coronel (r) Alfonso Plazas Vega y el general (r) Jesús Armando Arias Cabrales les permitan libertad de movimiento, “lo que es una burla a los desaparecidos”, señaló.


Por una verdad completa


Alejandra Rodríguez, hija de Carlos Augusto Rodríguez Vera, relató con algunos detalles el difícil camino que recorrió su abuelo, Enrique Rodríguez, para presentar el caso ante la Comisión en diciembre de 1990. “Exigimos el compromiso real del Estado para cumplir los puntos de fondo de la sentencia de la Corte IDH de 2014”, expresó, al tiempo que cuestionó que los recientes hallazgos de las autoridades se hayan efectuado sin acompañamiento internacional y generaran más dudas que certezas y manifestó que es necesario contar con una veeduría para el cumplimiento del fallo.  “Los desaparecidos fueron arrancados de sus familias y  nuestras vidas nunca volvieron a ser las mismas.  No es fácil andar este camino porque no queremos una verdad a cuenta gotas, queremos una verdad completa”. 


Y con un cambio en el tono del homenaje e insistiendo en la necesidad de la verdad, Mairee Urán, hija del magistrado Carlos Horacio Urán, desaparecido y ejecutado extrajudicialmente, habló de la necesidad de paz.   “La ruptura del proceso de paz constituiría el camino hacia las viejas batallas de la guerra. Hoy no queremos hablar más de la constante obstrucción a la justicia, de la falta de voluntad y de diligencia, hoy tenemos una sola solicitud: la verdad como mecanismo de solución de conflictos”, expresó Urán.   También mencionó que la guerra y el militarismo acabaron con el respeto al Poder Judicial, “él (su padre) y otros juristas demócratas son una pérdida grave para la justicia en Colombia”.  Finalmente, insistió en que el acto de reconocimiento busca que el país recobre el respeto y entienda que la lucha armada es un camino inviable para el Estado Social de Derecho. 


El perdón del Estado


En un histórico momento, determinado en gran parte, por la responsabilidad de cumplir con la sentencia de la Corte IDH en la que se ordena al presidente de la  República pedir perdón en un acto público a las víctimas del holocausto, Juan Manuel  Santos expresó su solidaridad con las víctimas de los acontecimientos del 6 y 7 de noviembre y los posteriores a la toma del Palacio de Justicia, incluidas las actuaciones y omisiones del Estado. 


Durante el acto, en el que estuvo acompañado por familiares de las víctimas, magistrados de las Altas Cortes, el fiscal general, el contralor general, el nuncio apostólico, embajadores, representantes de la Corte Interamericana y los presidentes de Senado y Cámara, entre otros, el jefe de Estado recordó que “aquí, hace 30 años, este edificio construido para impartir justicia fue escenario de horrores y atrocidades”.


Santos reconoció que el Estado «violó» su obligación de respetar los derechos fundamentales durante la operación militar para acabar con la ocupación guerrillera del Palacio de Justicia de Bogotá y pidió perdón por lo ocurrido hace treinta años.


«Hoy reconozco la responsabilidad del Estado colombiano y pido perdón» por las desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, torturas y tratos crueles a los que fueron sometidos sobrevivientes del Palacio de Justicia, dijo.


Agregó que, de conformidad con lo resuelto por la Corte Interamericana, es su deber “reconocer la responsabilidad del Estado por la falta de esclarecimiento judicial de los hechos, por el retardo injustificado en la administración de justicia, por las alteraciones a la escena del crimen, por las irregularidades en el levantamiento de los cadáveres, y por los múltiples errores en la identificación y entrega de los cuerpos”.


El primer mandatario también expresó que el Estado colombiano “continuará con la implementación de las medidas de reparación ordenadas en la sentencia, las cuales han sido lideradas directamente desde la Presidencia de la República, a través de la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos”.



Belisario Betancur

El expresidente de Colombia, Belisario Betancur, admitió ayer que sus actuaciones durante la retoma del Palacio de Justicia hace 30 años causaron “inmenso dolor”. “Nuevamente pido perdón porque hoy sé que mis actuaciones causaron inmenso dolor a los familiares de las víctimas y tanto dolor histórico al país; y reitero que haría cualquier cosa para aliviarlo”, afirmó Betancur en una carta divulgada ayer. En otro aparte de la misiva el expresidente conservador añadió que las pérdidas humanas le “duelen en el alma”. “Como jefe de Estado en ese entonces considero que, a pesar de la vulneración del espíritu de quienes ante la toma sangrienta del palacio por el M-19, defendían a su saber y entender la Constitución y las leyes, nada podía justificar el exceso del uso de la fuerza frente a la situación en la que se encontraban seres humanos inocentes e inermes”, dijo.