Columnistas


Yo le dije a ellos: incorrecta
Autor: Juan David Villa
6 de Noviembre de 2015


“Voten bien, no LE hagan el juego a candidatos deshonestos”.
Esto lo dijo el presidente Juan Manuel Santos, pero lo dijo bien. El medio de comunicación cometió el error al transcribir: es “no LES hagan el juego a LOS CANDIDATOS” (plural y plural).


@ortografiajuanv 


Juanda0812@gmail.com


“Voten bien, no LE hagan el juego a candidatos deshonestos”.


Esto lo dijo el presidente Juan Manuel Santos, pero lo dijo bien. El medio de comunicación cometió el error al transcribir: es “no LES hagan el juego a LOS CANDIDATOS” (plural y plural). Recuerden: yo LES dije a ELLOS, LES concuerda con ELLOS, no con YO. 


“Coger las de Villadiego” 


“Ahora, cada vez que uno de nosotros hable de Derechos Humanos, más de uno se va a asustar y va a ‘tomar las de Villa-Diego’”. 


Aparece por ahí de vez en cuando esta expresión (más exactamente, es una locución verbal), “coger o tomar las de Villadiego” (con la V mayúscula). Significa “huir, escaparse, irse de un lugar de un momento a otro por miedo, por volarse de algún peligro, de algún compromiso, etc.”. En la cita, significa que quien hable de derechos humanos (que, de paso, debe escribirse con minúsculas en ese caso) se va a ir muerto del susto. 


Esta expresión tiene que ver con una población que se llama así y que queda en Burgos (España). Recuerden que a los judíos los persiguieron por varias razones especialmente en la Edad Media (que comenzó hace unos 1600 años y terminó hace 600 o 700, por aproximar y ubicarlos en el tiempo). Un rey que se llamaba Fernando III, que apodaban el Santo, prohibió que los judíos fueran perseguidos en Villadiego. Entonces, ir a Villadiego, para ellos, era huir del peligro. 


De esas que casi nunca usamos


Irrogar: significa causar daño. “La enorme envergadura del daño social irrogado por el país más rico y poderoso del planeta”, es decir, el enorme daño que ha causado dicho país. 


Curiosidades del idioma


Origen de “alarma”: muchas palabras han nacido en la guerra. Una de estas es alarma. Viene de una expresión  italiana, “all’arme”, que significa “a las armas”. Nada más imagínense a un grupo de soldados descansando, de pronto aparece el enemigo y alguno de los encargados de la vigilancia grita “all’arme”. Es, obviamente, una situación que hoy llamamos “de alarma” o “alarmante”. Pero los franceses fueron los que comenzaron a usar “alarme” (ya sí como palabra solita: alarma) y de ahí pasó al castellano. Obviamente, se derivaron el adjetivo alarmante o alarmador (más común el primero, al menos en Colombia) y el verbo alarmar.