Mundo deportivo

The champion wants a big premiere
El campeón quiere un gran estreno
1 de Noviembre de 2015


La carrera de este mediodía representa la tercera etapa de la Fórmula Uno en México después de las transcurridas entre 1963 a 1970 y de 1986 a 1992.


Foto: EFE 

Hamilton llega a México a estrenar el campeonato y en busca de su undécimo triunfo del año.

EFE


El piloto británico Lewis Hamilton, campeón anticipado desde el pasado domingo cuando revalidó en Austin su título mundial de Fórmula Uno, reconoce que afronta las tres últimas carreras del campeonato “sin nada que perder” pero intentará ponerse el “sombrero” que distingue al ganador del GP de México.


“Puedo afrontar las tres últimas carreras con nada que demostrar y nada que perder, así que mi único objetivo es ser el primer ganador en la nueva era del GP de México”, comentó el piloto de Mercedes.


Pero después de ponerse el Ushanka en el podio del GP de Rusia y el Stetsons en Austin (EE.UU), ahora quiere el sombrero mexicano. “Espero ponerme el gran sombrero (en español) si estoy en el podio”, subrayó. 


Eso quiere decir que la carrera del autódromo Hermanos Rodríguez de todas maneras le supone un reto. “Para nosotros (los pilotos) es un Gran Premio nuevo y conocer un nuevo circuito es siempre muy excitante”. Es decir, será un exigente estreno, porque el campeón quiere lucir en la celebración de su título y en la inauguración de la nueva pista.


En su retorno desde que el británico Nigel Mansell ganó el Gran Premio de México de 1992, la máxima categoría del automovilismo deportivo hallará una pista prácticamente desconocida para los pilotos que competirán.


La remodelación del Autódromo, que se prolongó casi seis meses, dejó un circuito totalmente nuevo, que ninguno de los pilotos lo conoce.


Con un recorrido de 4.304 metros, la pista tiene una recta de 1.302 metros y 16 curvas, la última denominada Nigel Mansell en honor a su último campeón, que la colocan como la segunda más rápida después de Monza (Italia).


Después de vencer en el GP de Estados Unidos, el británico aceptó que “igualar los tres títulos mundiales de Ayrton Senna fue siempre una gran ambición para mí y no me parece real. No puedo expresar mi gratitud hacia todos los que lo han hecho posible, desde mi familia al equipo y a todos los que trabajan en la factoría. Nunca lo hubiera conseguido sin todos ellos”, apuntó.