Columnistas


Eugenio, “desaprietó” las elecciones
Autor: Rubén Darío Barrientos
29 de Octubre de 2015


No nos digamos mentiras: si Eugenio Prieto se hubiera mantenido como candidato a la alcaldía de Medellín, no habría ganado las elecciones Federico Gutiérrez. Hay que reconocer que Prieto –quien se sintió inerme y traicionado. de sus coparti

rdbarrientos@une.net.co


No nos digamos mentiras: si Eugenio Prieto se hubiera mantenido como candidato a la alcaldía de Medellín, no habría ganado las elecciones Federico Gutiérrez. Hay que reconocer que Prieto –quien se sintió inerme y traicionado por muchos de sus copartidarios- no fue que adhirió al candidato Gutiérrez sino que se sumó a su campaña. Por eso se le vio entusiasta y en acción, con la camiseta puesta y en contacto con las gentes. Sus seguidores interpretaron sinceridad y por eso se integraron con confianza al nuevo candidato.


Es incontestable que un candidato con un 34,3%, como Juan Carlos Vélez, tenía que haber ganado las elecciones para la Alcaldía de Medellín. Es que realmente le fue muy bien en los comicios, con más de 235.000 votos y con un envidiable porcentaje con el que triunfaron muchos en varias capitales. Sin embargo, perdió por 9.000 votos. ¿Cómo explicar ello? Federico Gutiérrez, en el remate de campaña reunió unos 70.000 votos, equivalentes a un 10% del total de la votación, los mismos que lo separaban de su contendor. Y aquí empieza el análisis.


Esos 70.000 votos, se recibieron como endoso o deslizamiento electoral, posiblemente así: a) 35.000 de Eugenio Prieto; b) 25.000 de Alonso Salazar y c) 10.000 de Gabriel Jaime Rico. Esa sumatoria lo llevó al triunfo. Allí jugó un papel trascendental Eugenio Prieto, quien logró trastear por vía de cesión sus votos. Se le suman que hubo voto en contra de Uribe (en donde para Gobernación, hubo voto en contra de Fajardo) y el hecho de que haya pesado el voto de opinión, en donde Fico supo zafarse de los partidos políticos, mostrándose como un candidato sin ataduras, cívico y por firmas.    


Un sector del uribismo, que no es que tenga mucho electorado pero que ha hecho, hace y hará estragos, (integrado por el triunvirato Alfredo Ramos, Paola Holguín y Federico Hoyos), movió subterráneamente algunos bases uribistas en pro de Fico. Se le adiciona a ello, que las calificaciones en los debates no fueron tan elocuentes para Vélez y que mucha parte de la juventud adhirió a Gutiérrez. Es más, hubo grupos universitarios que se batieron por el acompañamiento a Federico.


Capítulo aparte merece el trabajo final en redes sociales de la campaña de Federico Gutiérrez: ¡Impresionante! Algunos lo califican como parecido al que hacen campañas extranjeras. Fue algo impactante y demoledor, lo que confirma que esta es la nueva forma de hacer política. Ello, mezclado con el trabajo callejero de hablar con la gente, conversar y entregar publicidad, permitieron arrojar excelentes dividendos para el sucesor de Aníbal Gaviria. En contraste, Juan Carlos Vélez, triunfalista, tuvo un final pasivo y confiado porque ya se sentía alcalde y hasta dejó de asistir a un trascendental debate, amén de que los candidatos al Concejo de Medellín por el Centro Democrático, no tuvieron iniciativa –por su juventud y novatada– de darle oxígeno a su candidato.


Juan Carlos Vélez, también tuvo en contra que se le asociaba a la clase política tradicional y que tiene un temperamento más bien tímido, que algunos asocian con distante. Se ha asegurado que el expresidente y hoy senador Álvaro Uribe, le coqueteó mucho a la candidatura de Fico antes del lanzamiento de su campaña por firmas. No en vano Gutiérrez había obtenido con Uribe a su lado 120.000 votos en la pasada contienda electoral y duplicar esa cantidad no era tarea imposible. Pero Federico, supo desmarcarse de éste y se lanzó al charco como independiente.


Eugenio Prieto es, pues, otro de los felices ganadores de la jornada electoral del pasado domingo. Merece estar en la burocracia de Fico: en el Área Metropolitana o en la Secretaría de Gobierno.