Gente

To shine with one’s own light
Brillar con luz propia
Autor: Carmen Vásquez
18 de Octubre de 2015


El tema de las reinas y reinados en este país no tiene final. De ellas y ellos se han escrito libros y se han contado historias, aunque no todas. De La Guajira al Amazonas, cada territorio tiene un reinado y todos válidos.


Foto: Giuseppe Restrepo 

Jaime Arango será su diseñador de vestuario.

Hay dos grupos. Las que dicen que desde chiquiticas, muy de pañales casi, se soñaban con ser reinas. Unas llegan y otras ni de reinas del hogar quedan.


Las otras son buscadas, puro golpe de suerte de su peluquero o un diseñador de vestuario de reinas, que toca a la puerta de su casa y le dice que es la más bella de las bellas para ser reina. La suerte de la fea la bonita la desea y a ceñir corona han quedado unas que más de uno se pregunta para dónde estaba mirando el jurado que la eligió. En todo caso a Cartagena llegan cambiadas. La timidez y pureza la dejan guardada en casa. Ni la nariz, ni el busto, ni el largo del cabello, ni aquellos rollitos de caderas tienen las mismas medidas del día en que fue presentada como una candidata más. Detalles estos que hoy en día no son tan relevantes, ni noticia de primera página. La ciencia médica hace milagros en los quirófanos y, cual varita mágica de Cenicienta, pasan a princesa encantada. Claro que también en este tema de cirujanos hay unos que las dejan peor.


Con frecuencia ella “encoca” sus manos una con la otra.


El caso que aquí tocamos es de tacones altos y de brillar con luz propia. Con ciertos detallecitos de cambio quedó preciosa y es la actual Señorita Antioquia, Alejandra Ochoa, la número 10 en el calendario en manos del Canal Cosmovisión. El 1,76 de estatura la pondrá en el grupo de las altas, con excelente figura física, sana y armoniosa para competir entre las demás. Tiene experiencia en el modelaje, hizo parte de la nómina de Informa Models y este año se ganó el título de Modelo revelación.


Claro que una cosa es caminar en pasarela y otra muy distinta el vaivén de caderas con elegancia como reina de belleza. Esto es muy importante en Cartagena. Lástima que su preparador no es de los que se pone los tacones altos.  No entiendo cómo un hombre que no se calza con altos tacones puede dar una clase de elegante caminar.


 Es una chica sin agüeros, no lee horóscopos y nunca se ha hecho leer la suerte. Lo único es que desde niña escuchó que cuando el búho canta por la noche, es porque alguien se va a morir. Primer agüero. Me llamó la atención una manilla que tenía puesta en la mano izquierda con una figura de un atrapasueños.  Su preparadora de efectos humanos, de conductas a seguir (digo yo), le dijo que se la pusiera para que recordara no decir la palabra “difícil”. Segundo agüero.  Y además, me dice que tiene otro agüero y es que cuando entra a una iglesia pide un deseo. Ella no sabía que se gana una indulgencia. Me dice que es católica, pero que no va a misa cada ocho días. Conclusión, tiene sus agüeros.


Como dice el zorro al Principito, de Saint Exupéry: “Los ritos son necesarios”.


Por cierto, la señorita Alejandra no ha leído nada que le llegue al alma.


En cambio ama los postres y a los hombres que son dulces. Que quede claro que esta linda chica no tiene novio. Sólo a los 16 años tuvo eso que llaman novio de pueblo y la tusa le duró varios días. ¿Qué pasa con los chicos en este país?  Alejandra es niña de virtudes, es buena, es serena, es generosa, es detallista, está pendiente de ciertas fechas y es de las que sorprende con regalitos. Tiene 22 años y cero novio. Me dice que eso de sentir mariposas en el estómago hace parte del amor, pero que lo importante es que lo quieran a uno tal como es. Hago la pregunta de ¿piensas en casarte? La respuesta es sí, pero ahora no. Nada de teteros ni pañales por ahora. 


Pero le han metido en la cabeza que ella tiene que brillar con luz propia. Y ella dice: “Voy a brillar con luz propia”.


Para sorpresa mía el personaje que la prepara en la comunicación no verbal, le ha dicho que no debe cruzar las piernas, lógico que me imagino que en ciertos momentos de protocolo y además para no bloquear la energía. Pero además, le dice que tiene bloqueado el chacra de la comunicación de la sexualidad. ¡Dios mío! Hay que poner a brillar este chacra para que toda ella pueda brillar con luz propia.


Ella trata de hacerse la dura, la que todo le ruede y nada le afecte. Pero no es así, es muy sensible. Es sincera, es ella. Aunque le han dicho también que no conteste como “Alejandra”, que conteste como “Señorita Antioquia”.


¿Son las reinas lo que son? Son bonitas, talentosas, con ideas propias, pero... les dicen que brillen y no las dejan brillar con luz propia.


Alejandra Ochoa, la chica nacida en Sevilla, en el municipio de Ebéjico, es una Señorita Antioquia muy especial. Una chica que dará mucho en Cartagena por llegar a traer esa corona que ha sido tan esquiva desde hace años. Pero si la dejan brillar.


Volvió a decir el Principito: “Las personas grandes son bien extrañas”.