Columnistas

La Universidad de Medell韓
13 de Octubre de 2015


Los fundadores de la Universidad de Medell韓 dispusieron que sus egresados fu閞amos miembros de la corporaci髇, para que defendi閞amos los principios democr醫ico liberales, la ciencia y la libertad...

CARTAS SOBRE LA MESA


Muy apreciada señora directora:


Los fundadores de la Universidad de Medellín dispusieron que sus egresados fuéramos miembros de la corporación, para que defendiéramos los principios democrático liberales, la ciencia y la libertad, con miras a que nuestra casa de estudios coadyuvara en la solución de los grandes problemas nacionales.


Pero, como liberales, lo último que hubieran querido es verla convertida en lo que se convirtió: en un directorio de “partido” sin principios, en el que se permutan los frutos del claustro por votos, para el beneficio político de su rector, lo que envilece a la academia y ensucia a la política. Y menos aún dirigida por una sola voz o tiranía destructora de las libertades, la de un egresado suyo, no académico sino político, que se impuso maliciosamente como su única autoridad, gracias a la falta de controles a los establecimientos de educación superior y al apoyo cómplice de una desvergonzada Asamblea General que traicionó los fines sociales y académicos del claustro otrora liberal, para defender exclusivamente mezquinos intereses, los de sus miembros y los del sátrapa rector.


Si queremos que la Universidad reviva de sus cenizas, recupere su nombre y su prestigio y que su campus vuelva a la comunidad a la que se debe y a la que le pertenece y que el común la reconozca nuevamente como faro de ciencia y libertad, una universidad dedicada a la academia y no a la politiquería, de la que nos podamos sentir orgullosos, es necesario que dejemos de lado los silencios cómplices y que todos, como una sola voz, denunciemos las irregularidades que allí ocurren y que le exijamos a la señora ministra de educación la remoción de su actual rector y su reemplazo por otro, quien, defensor de los principios liberales, ostente las más altas calidades académicas.


Urge también, cuando la corrupción salpica a todos los grupos políticos, que el claustro contrate,  a la mayor brevedad, una Auditoría Externa que vigile su patrimonio y la ejecución de su multimillonario presupuesto.


Por lo anterior ruego a usted coadyuvarnos en nuestras peticiones a la señora ministra, para que la universidad pueda volver a las clases menos favorecidas, las que de ella fueron despojadas.


De la señora Directora con sentimientos de mi más alta consideración y aprecio,


 


JOSÉ LEÓN JARAMILLO JARAMILLO


Miembro del grupo de los 100.